En el marco del 8M, aprovechamos a conseguir la palabra de varias protagonistas, que nos contaron el lugar que se ganó la mujer en el básquet a través de su constante lucha.

Una de las tantas referentes en esta batalla es Juliana Dibarboure, quien nos contó como era el panorama para las chicas en sus inicios, algo que dista mucho de lo que se vive hoy en día: “Yo no tuve la posibilidad de jugar en una selección hasta los 21 años, era un sueño. Se presentaba una selección femenina una vez cada tanto para que la FIBA no nos desafilie. Aparte yo soy 89 y justo le toco viajar a la generación 90, la vi de costado y apenitas, no tuve la chance. Creo que eramos una generación de muchísimo talento, que si hubiésemos tenido la oportunidad, más de una hubiese podido trascender el medio y seguramente hubiésemos logrado un montón de resultados, que después, al principio, cuando competíamos en mayores, se nos “castigó”, porque se pretendía que fuéramos a pelear un partido cuando no sabíamos ni lo que era la competencia internacional. Si hubiésemos tenido las oportunidades que tuvieron estas nenas, la realidad habría sido otra y los resultados que hubiésemos obtenido habrían sido otros”. 

Otro de los testimonios que pudimos recolectar fue el de Sylvie Bouissa, que a pesar de no poder jugar, apoyó el evento desde otro lado. La experiente jugadora de Defensor Sporting, también nos contó como era el panorama en sus inicios: “Yo soy de Mercedes y allá teníamos que jugar con varones. En ese momento teníamos una buena liga y jugábamos en menores. Yo con 12 años tenía que jugar ahí y si no con los varones. Había muy pocas jugadoras y no existía tanta movida como está”. 

Pero además de la experiencia, habló la juventud. Camila Panetta, quien a pesar de no poder participar por lesión, estuvo al lado de las chicas en calidad de árbitra, nos dejó sus palabras acerca de su inicio, que a pesar de que no es el que tiene la chance de disfrutar una jugadora que recién se inicia, dista del de las más grandes: “Hace 11 o 12 años que arranque, sí pienso que me dieron posibilidades para jugar, primero estuve con el masculino varios años, cuando se armó femenino en Capitol fue cuando pude despegar y más con el cambio de cuadro que pude empezar a practicar todos los días”. La jugadora de Defensor Sporting, cuenta lo que las experientes le contaron sobre sus inicios en selección que a ella también le tocó vivir en sus primeros Sudamericanos: “Me decían que antes te daban solo dos prendas de ropa, que eran del masculino, que te quedaban grandes, que practicaban cinco veces antes de viajar y que en el exterior no competían tanto. En mi primer Sudamericano me tocó, que me quedaba gigante la ropa y que practicábamos a menos de 20 días del Sudamericano”.

Dibarboure nos contó cuantos años de carrera le costaron para que la mujer se empiece a ganar un lugar en el deporte y destaca sobretodo la paridad a nivel formativo hoy: “Cuando se empezó a competir en todos los Sudamericanos de formativas fue a los 15 años de mi carrera. En selecciones formativas está a la par de los hombres, ahí no hay nada que reprocharle a la selección. Vienen haciendo las cosas como deberían haber sido siempre. Me parece que hay un cambio de mentalidad en ese sentido y espero que se mantenga, que siga así constantemente, como lo es Argentina, como es Brasil, que la selección femenina viaja, concentra, le dan todos los campus de entrenamiento que tiene el masculino, están totalmente a la par. Esperemos que acá en Uruguay siga siendo así con constancia. Hace años te decían que no había mujeres que querían jugar al básquetbol, ahora hay clubes que poniendo un llamado en las redes, tienen 30 gurisas, yo en Tabaré, tengo chiquilinas que se cambiaron de liceo, por los horarios, para seguir jugando al básquetbol. Hoy te llena ver que las gurisas tengan esas oportunidades, darte cuenta que soñar es posible y que más de una está empezando a trascender el medio y yéndose a jugar afuera, es lo que nos hace seguir creciendo. Las mujeres necesitamos que se nos de el apoyo, el espacio y lo vamos a aprovechar”. 

Panetta, habiendo integrado selecciones juveniles, también destaca la paridad que hay con los hombres a nivel de selecciones formativas: Ahora sí se está equiparando más. Más ahora que se fue la U17 a China y con las medallas de bronce que conseguimos en los 3x3, ya levanta más la expectativa. Ya le están dando más importancia, no practicás un mes antes de viajar como pasaba antes. Ahora te preparás desde principio de año y eso es muy bueno”.

Por su parte, Bouissa destaca el cambio que hubo en los últimos años respecto a la competencia interna: “Hace tres años, la Federación le puso bastante pienso y los clubes se empezaron a comprometer más con el básquetbol femenino. Yo ahí empecé a notar un cambio, en la Liga nuestra y a nivel formativo. Empecé a ver muchas más niñas en los equipos, ya cuadros de formativas de niñas. Cada año que pasa se está notando más la diferencia, se ven muchas buenas jugadoras y que los clubes les están dando bola, eso está buenísimo”.

Por último hablaron de lo que significa para ellas estar en esta celebración. Dibarboure nos dijo: “Significa estar unidas. Creo que con la unión que hemos logrado en los últimos años, hemos logrado un montón de cosas, como que hoy esté una selección en China entrenando por un mes, yendo a tener una experiencia que mi generación jamás pudo ni intentar tener. Creo que es un logro de todas estas gurisas que de 20 para arriba, nunca jugaron capaz en una selección y que sin embargo se mantienen, juegan, van a entrenar tres veces por semana. Es una constancia que se ha tenido totalmente a la sombra y que ha logrado un montón de cosas. Hoy venimos a demostrar acá una vez más, que unidas podemos mucho más”.

Bouissa también destacó lo que es esta iniciativa: “Esto lo estamos haciendo hace tres años, por iniciativa de una compañera que ahora está jugando en otro equipo y está muy bueno el tema de la integración de la mujer en el básquetbol, que se está dando mucho a nivel formativas por suerte. Estar acá para apoyar lo que es la movida de hoy está buenísimo”.

Por su parte, Panetta, también se refirió al evento: “Quería estar, porque para mí el básquetbol femenino me dio todo. Esto es porque queremos ganarnos nuestro lugar y se está dando. Ahora no pude jugar pero me metí como jueza”.