Nicolás Sánchez fue uno de los hombres clave en la gran campaña de Danubio que terminó en el ascenso, y luego de cortar la red dedicó unos minutos a conversar con Básquet Total.

“Cuando ganamos el primer partido con mucha ventaja sabíamos que ese no era Reducto. Igual no te voy a mentir, el segundo partido entramos confiados, pensando que era nuestro y no, fue un rival durísimo como demostró todo el año. Lo sufrimos tremendamente hoy y recién pudimos sacar la ventaja al final, pero creo que lo merecíamos por ser más regulares a lo largo del campeonato” dijo en una especie de resumen de lo que fue la gran serie que nos regalaron franjeados y celestes.

El partido tuvo muchas imprecisiones, quizá producto de lo que había en juego, pero de la mano de sus triples y un buen cierre de Nicoletti y Pons se logró el triunfo: “No me sentí nervioso, pero sí con ansiedad porque queríamos esto. El partido se dio raro, por momentos nos apuramos que no es la forma que jugamos normalmente. Mi arma es el tiro de tres puntos, Martín (Sedes) confía en mí, me da luz verde y lo aproveché”.

Reducto pudo ganar en última jugada del tiempo reglamentario, y así lo comentó Sánchez: “Cuando veo la penetración de Nicolás García y que se la da a Romero pensé que se nos iba el ascenso, pero Dios no lo quiso y por algo fue. Lo merecíamos, nos rompimos el culo, cagándonos de frío, entrenando a veces en un plaza, pero la felicidad de esto es tremendo”.

Párrafo aparte para la hinchada danubiana que colmó dos tribunas de Trouville y alentó como lo hizo durante toda la DTA: “La gente es increíble. El otro día cuando perdimos me puse mal por ellos, llenaron todas las canchas y nos acompañaron siempre. Quería subir por nosotros pero también por ellos, hoy me voy feliz”.

En el cierre Nicolás habló de su futuro, del cambio positivo que fue para él jugar en Danubio y dejó también un reconocimiento especial: “No arreglé nada pero estaría lindo seguir. Antes de esto se me habían ido las ganas de jugar, estaba con trabajo y nada me motivaba. Dejame recordar a Álvaro Reinaldo que fue quien me trajo y es parte de esto también porque fue quien formó el equipo, no me quiero olvidar de eso. Nunca había jugado tan feliz en mi vida, la verdad que en este equipo nos convertimos en hermanos”.