Tras el comunicado del Club Deportivo Paysandú de que no continuará compitiendo el próximo año, Básquet Total fue en busca de la palabra de uno de los referentes de este proyecto, Gonzalo Rama, que nos regaló esta linda nota.

Comenzó hablando de sus primeras sensaciones al enterarse la noticia: "Tristeza por no poder seguir con todo el proyecto que viene generando la directiva. Yo me había sumado a todo el trabajo que se está realizando en el club, pero a veces hay trabas, hay situaciones que se dan, que influyen en el trabajo, en el proyecto, cuando las salidas económicas son diferentes a la voluntad que podamos tener, a lo que necesitamos".

Se refirió al balance deportivo en sus años en el club: "Es muy positivo. Para mí lo es porque volví a mi club de origen, mucha gente no lo sabe, que nací en Paysandú y después me fui a Defensor, pero la realidad es esa. Volví con una alegría enorme a encontrarme con amigos, a encontrarme con la familia de nuevo, porque todos decimos que Paysandú es familia. Son dos años muy buenos, el último fue tremendo para nosotros, así que fue un gusto muy dulce para todos y tenemos todavía ese gusto dentro nuestro".

A pesar de que la noticia es reciente, Rama ya estaba al tanto de esto incluso mientras jugaba: "Yo ya estaba enterado antes de que saliera la noticia, mismo antes de terminar el campeonato por un tema de que estoy en la directiva también. En realidad lo que está pasando es que el costo de las formativas y del femenino nos están costando mantenerlo por un tema legal, más el que no tenemos un techo, un lugar donde podamos generar un ingreso extra. Teníamos la ilusión en el presupuesto participativo que no se pudo dar por razones legales. Tuvimos que darle un freno a la participación nuestra simplemente por un tema económico. Se dio un freno en formativas que es lo que lleva más gasto, porque participar en DTA lleva un gasto, pero con los partidos, la venta de entradas lo podemos llevar muy bien y es muy poco el gasto que se realiza".

Gonzalo nos contó como vivió los últimos tres partidos que pudieron ser sus últimos en Paysandú: "Siendo sincero fueron fuertes los últimos dos con Urupán y el de Danubio. El que más me chocó fue el primero con Urupán porque fue más fresca la noticia, no lo tenía tan asimilado y quería jugar a toda costa, quería estar en la cancha, cuando me sacan le digo al profe que tengo que morir adentro de la cancha. Después los otros dos, ya asimilé la noticia y fue mucho más tranquilo todo, no tanto como el primero de fuerte. Pero después de que perdimos con Danubio hubo un pequeño quiebre también, todo fue muy fuerte".

De su ilusión por estirar la vida de su equipo en el torneo contó: "Yo quería dar todo. Estaba luchando por jugar, por hacer todo, por tratar de ganar y estirar la mayor cantidad de partidos posibles que nos quedaran. El segundo partido con Urupán, con alargue, fue muy cansador, muy fuerte e igual lo pude terminar. Yo jugué 40 minutos, que no venía jugando tanto y a los tres días jugar con Danubio se sintió en el arranque. Pero tenía que jugar y se sacaban fuerzas de donde no había".

Rama en su momento volvió a jugar básquetbol federado para vestir la camiseta de Paysandú, sin embargo, que el equipo deje de competir no cierra sus puertas al deporte: "Yo sigo queriendo que Paysandú por lo menos este en la DTA el año que viene. Quiero convencer a mis amigos, que son los directivos y a la gente de que la DTA puede seguir. Veremos si hay un año más del club, dos años más o por ahora terminó Paysandú y veremos como viene más adelante. Pero por ahora lo federado depende mucho del club. Mis intenciones son siempre jugar con Paysandú, yo si volví a jugar a nivel federado fue porque volvió el club, nada más". A esto agregó: "No puedo decir si es jugar en Paysandú o nada porque uno nunca sabe, no puedo decir que si no está Paysandú no juego. Yo trato de jugar últimamente con amigos, si es con ellos es todo bienvenido, pero no puedo decir si es Paysandú o nada. Quiero que juegue, está más que claro, quiero que juegue la DTA, estar un año más en el club, quiero seguir jugando para el equipo. Pero si aparecen propuestas, de otros campeonatos y Paysandú no está, lo tendré que analizar y pensar. Pero mientras esté Paysandú, voy a seguir jugando ahí".

Además, se animó a recordar el momento más lindo que tuvo con el club: "El recuerdo lindo es en el primer partido con Urupán, tratando de estirar un partido más y ver a la gente, ver a mis amigos que son los directivos, terminar el partido, abrazarme con ellos, sacarme fotos con ellos, disfrutar con ellos. Creo que es el recuerdo más lindo que puedo tener de este campeonato, porque hacen lo imposible para presentar al club, que esté compitiendo y aman tanto el club como yo. Verlos felices, cantando y festejando conmigo a la par es el recuerdo más lindo que puedo tener este año. Más con toda la hinchada que es de otro planeta, porque están siempre y nos alientan del minuto uno hasta el minuto 40, como contra Danubio que estábamos quedando afuera, vos los mirabas y ellos seguían en su fiesta, seguían cantando hasta último momento".

En Paysandú siempre resaltó el gran grupo. Consultado por si fue el más lindo de su carrera dijo: "Son situaciones diferentes. Tener un grupo donde no hay plata de por medio es completamente diferente. Ya este segundo año había muchos jugadores que vinieron a jugar por el club y varios amigos míos me dicen que el año que viene quieren jugar en el Paysa. El año pasado jugué con Crócano, un amigo que vino a jugar conmigo. Paysandú es familia y los directivos te lo demustran, la hinchada te lo demuestra y ese es el cariño, el plus que da Paysandú para que muchos jugadores quieran jugar en el club, quieran seguir viniendo, se pongan tristes por las noticias. Todo eso es lo que genera Paysandú, va por lo sentimental completamente".

Los logros conseguidos por un club humilde emocionan a Rama: "Me enorgullece porque se generó a través de impulsos, de trabajo, de ganas y de mucha voluntad de mucha gente que lo hacía todo por el club, eso es lo más lindo. Nosotros cuando nos pusimos este año nos pusimos metas, pensamos en ser competitivos y terminamos en una semifinal, luchando por un ascenso a pulmón. Entonces eso genera alegría y por eso muchas veces duele tener que dar un "stop" a todo este proyecto, para poder, si Dios quiere, seguir adelante dentro de poco tiempo. Ver esos logros en tan poco tiempo y como se logran, es fantástico".

Por último, quiso dejar un mensaje especial: "Quiero agradecer a Víctor Alejandro Amato el equipier nuestro, que es un baluarte increíble y es pieza clave nuestra en el equipo".