Defensor Sporting venció a Biguá en un partido donde impuso su ritmo y tuvo muchas vías de gol, y un brillante Alejandro Acosta.

Resumen del partido

En el escenario de Welcome el equipo fusionado recibía al Pato en el inicio del Clausura, a pesar que el local tiene un juego pendiente que le puede permitir ganar la primera rueda. Un muy lindo primer cuarto comenzó con Biguá poniendo un 12-3 sin errar, pero Sporting reaccionó jugando desde el rompimiento de Henry que enloqueció a la defensa rival. Triples del Oso y Hinkle mantenían a Biguá arriba hasta que desde la defensa los de Ponce se hicieron fuertes, encontraron tiros abiertos y tuvieron a Ottonello con muy buen pasaje en el poste medio para pasar a ganar. Un buen cierre de Forte dejó el score 25-23 para los de Rovira al final del primer chico. El Pato empezó mejor de la mano de Hinkle y Forte, pero del otro lado Acosta apareció en toda su capacidad goleadora. El fusionado plantó una zona que dejó sin gol al visitante que tiró malos tiros y permitió que Defensor juegue de la forma que le queda más cómoda, corriendo. Iglesias fue importante en el ataque contra un Biguá que perdió el humor y regaló tiros libres para que el local se vaya al entretiempo ganando 57-41.

Sporting tuvo un gran arranque de Anthony Johnson, y del otro lado el Pato aprovechó el posteo de Forte y los segundos tiros de Martín Rojas. Un gran pasaje de Martín Osimani intentó arrimar a los suyos, pero su equipo fue endeble atrás y permitió un cuarto muy goleado, con triples de Acosta y Sanders más tiros de media de Ottonello para irse 90-75 al período final. En medio a un mal arbitraje que permitió que el partido tome temperatura, pero con una primera línea más intensa con Álvarez y Couñago, Biguá descontó y llegó a ponerse a ocho, pero el reingreso de Acosta, con aportes Sanders y Johnson, devolvieron el control al fusionado. El Oso fue el hombre de los de Villa Biarritz junto a lo hecho por Forte para el último intento, pero nuevamente Acosta e Iglesias con un triple liquidaron el juego. Los últimos instantes del juego estuvieron caldeados dentro y fuera de la cancha, pero finalmente Defensor Sporting se quedó con la victoria 117-105.

UNO x UNO

DEFENSOR SP

Henry (6). Un tremendo arranque que no pudo sostener. Innecesario el caño. Dotti (6). Aportó lo suyo, sin ser uno de sus días más claros. Sanders (7). Clave en varios pasajes. Ottonello (6). Inteligente, ganó rebotes y puso tiros de media. Johnson (7). Cuando se propone ir al aro es imparable. Acosta (9). El destacado. Iglesias (6). Triples importantes, pero además ayudó a jugar bien. Bastón (5). Cumplió. Da Costa (-). Apenas segundos. Ponce (7). El equipo fue intenso, sostuvo el ritmo y obligó al rival a jugar a algo que no le convenía. Leyó bien los momentos de sus jugadores.

BIGUÁ

M.Osimani (8). Fue el corazón y la cabeza del equipo. J.Osimani (3). Poco adelante, menos atrás. Hinkle (6). A chispazos aportó lo habitual. Forte (7). Fortísimo. La quiso siempre, y la aprovechó. Johnson (2). Preocupante. Miró todo el 2T de afuera, acertadamente. Álvarez (5). Aumentó la intensidad, obligó a que volviera Acosta. Couñago (6). Muy firme atrás, aprovechó bien las corridas. Rojas (6). Amo y señor de los segundos tiros. Mala noche en libres. Cambón (-). Pocos minutos. Rovira (5). Buscó variantes en sus jóvenes y las mantuvo en cancha hasta el final. No le dio, pero remontó un juego que parecía liquidarse antes.

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Lo destacado

Alejandro Acosta la rompió toda. En el primer tiempo entró y puso 14 puntos para dar vuelta una historia que venía adversa, sino que en la segunda mitad siguió siendo clave tanto goleando como conduciendo al equipo en el pasaje final cuando el Pato se había puesto en juego. Sus números son elocuentes, pero verlo en cancha agranda aún más su producción. En el fusionado la letra de la canción cambia: “La pelota siempre al 9″…

Lo distinto

En una jugada innecesaria, Henry le pasó la pelota por los caños a Forte en el último ataque y tanto jugadores como hinchas de Biguá mostraron efusivamente su enojo. La parcialidad de Sporting, que ya hace minutos venía malhumorada con los árbitros y también con algún jugador y el entrenador del Pato también gritó de forma desmesurada y fuera de lugar. El intercambio tomó temperatura y el Bicho Silveira saltó a la tribuna, como en sus mejores épocas, a pedirle a los presentes que se tranquilicen. Por suerte luego de algunos minutos la situación se calmó y el juego pudo terminarse con cierta normalidad.