Defensor Sporting venció a Biguá en la segunda final de cadetes, con un excelente marco de público, y forzó un juego decisivo.

Tras un primer triunfo de Biguá en su escenario, Defensor Sporting recibía al Pato en el segundo punto de la serie. Los locales, dirigidos por Rodrigo Marín, saltaron a la cancha con Facundo Inzaurralde, Lucas Michaelsson, Ignacio Gadnich, Felipe Silveira y Mateo Bianchi; al tiempo que los conducidos por Pablo Ibón abrieron con Manuel Saavedra, Federico Benavides, Ángel Arévalo, Sebastián Noceda y Gianni Beccino.

El primer cuarto fue intenso, con Inzaurralde generando para el local, más los rompimientos al aro de Gadnich, mientras el Pato jugó desde la conducción de Saavedra y tuvo en Arévalo y Corbo su cuota de gol. Si bien Biguá llegó a empatar, un triple de Gadnich dejó el score 21-18 a su favor al final del primer chico.

Buenos ingresos de Fabrizio Giordano y Juani Baldenegro le dieron ocho puntos de ventaja al local, pero Corbo tuvo un gran reingreso junto con Gianni Baccino para hacer pasar al equipo de Villa Biarritz. Mateo Bianchi tuvo buenos minutos en un juego que volvió a hacerse equilibrado, un bombazo de Federico Benavides adelantó a Biguá pero con libres de Nacho Gadnich el local se fue al descanso largo ganando 39-38.

Desde la actitud de Noceda y Arévalo, los de Pablo Ibón volvieron a liderar, pero el carolino Felipe Silveira fue importante para mantener la paridad. Ángel Arévalo puso dos triples y Corbo uno, para pasar una vez más. Pero un 7-0 de la mano de Gadnich y bomba de Baldenegro, mandó el partido 57-53 para el fusionado de cara al período final.

Biguá volvió a dar vuelta el juego desde su defensa y con Baccino embocando desde los 6.75. Algo de Michaelsson y un inspirado Inzaurralde hicieron que el juego siga vibrante e imprevisible, mientras Arévalo y Corbo fueron de lo más claro del Pato. Un triplazo de Mateo Bianchi a falta de 36 segundos le dio cinco de ventaja a los de Rodrigo Marín, y a pesar de los errores de ambos en el cierre, Defensor se quedó con el triunfo 78-74 que le permitió empatar la serie y forzar un tercer juego.

 

Mateo Bianchi: “Fue tremendo año, pero todavía no terminó

“Empezamos preparando el partido enseguida que terminó, ya al día siguiente estábamos con todo, entrenando doble horario y con la cabeza despejada” comenzó diciendo acerca de la preparación de esta segunda final.

Nos contó destalles acerca de la misma: “Hicimos scouting también para saber por dónde defenderlos y los lugares por dónde podíamos generar en ataque”. Entre estos factores Mateo destacó que la clave estuvo en lo defensivo: “Pudimos dominar y no remar de atrás, cada vez que estuvimos adelante fue porque defendimos bien”.

El ala-pívot puso un triple fundamental para abrir cinco puntos a falta de 36 segundos, nos contó que pensó en ese momento: “Me quedó y lo tiré, con la cabeza en blanco”.

“Fue tremendo año, aunque todavía no terminó, queremos ganar esta final”, afirmó evaluando un año de mucho crecimiento tanto en cadetes y juveniles como jugando con los Sub 23, pero agregó: “Quiero mejorar mucho técnica y físicamente”.

“Me pide que me anime a tirar, me ha sumado mucho técnicamente a la hora de penetrar y buscar los espacios libres, además de seguir sumando desde el poste”, comentó acerca de lo trabajado con Rodrigo Marín, su entrenador.

Mateo hizo referencia a la unión de este equipo de cadetes de Defensor Sporting: “Más que un grupo somos una familia. Todos somos amigos dentro y fuera de la cancha, estamos siempre juntos”.