Aprovechando al gira de Atenas de Córdoba por Montevideo, Básquet Total conversó con el entrenador Nicolás Casalánguida sobre los proyectos de desarrollo de jugadores jóvenes.

Ya en su segundo año en el griego, el entrenador nos comentó que lo seduce para comenzar un proceso en una institución: “Cuando elijo un proyecto de un equipo profesional lo primero que busco es que el equipo sea ganador, y lógicamente soy un entrenador que disfruta de los procesos de trabajo. Creo que encontramos nuestra mejor versión de gestión y conducción cuando tenemos más de diez meses o una temporada en una institución”.

También resaltó otros aspectos fundamentales para poder sumarse: “Me detengo en que las dos partes, la institución y yo, tengamos objetivos similares. Dentro de eso también considero que en los lugares donde he ido una condición siempre ha sido poder elegir, tener poder de decisión, en cuanto a incorporaciones de nacionales, extranjeros y jóvenes, staff técnico. Eso para mí es vital para ordenar una estructura que quiero sostener”.

“Mientras mejores condiciones de trabajo presente la institución mejor, desde cancha y horarios de entrenamiento, a gimnasio de pesas, cuerpo médico, logística de viaje, tecnología, y cuestiones que son contextuales al equipo llámese psicología deportiva, nutrición, cosas que son parte integrante de lo que un equipo de alta competencia requiere. Si la institución tiene eso me seduce mucho más”, terminó diciendo al respecto de todas las variables y características que evalúa en una institución.

Casalánguida se ha destacado por realizar procesos que buscan insertar jugadores jóvenes al primer equipo: “Tengo una formación docente, como profesor de educación física y entrenador de base, me formé como entrenador en divisiones menores, y creo en los sistemas de entrenamiento que provocan mejoría permanente. Los jóvenes dentro del proceso de un equipo tienen mucha importancia, en todos los equipos que he tenido que conducir he vinculado a los jóvenes al equipo profesional y me genera mucho placer ver su crecimiento, exigirlos, darles responsabilidades y ver que se puedan insertar en el profesionalismo progresivamente”.

El entrenador argentino dio su visión sobre el momento del básquetbol de su país y la situación de los jóvenes en la Liga: “Hoy estamos en una situación muy particular, globalmente y por cuestiones económicas, las instituciones buscan que los jóvenes cubran responsabilidades que en otro momento eran de los adultos. Esto, bien entendido, es un campo de oportunidades inmenso. Si uno sabe utilizar ese espacio puede ser muy bienvenido”.

“De mis últimas tres temporadas, en dos he tenido muchos jugadores jóvenes en el plantel, quizá más de lo ideal porque esto es profesional y sería bueno tener los mejores jugadores posibles. Pero también veo que hay una situación contextual que hace que las instituciones necesiten que los jóvenes tomen un lugar protagónico en los equipos profesionales. Por eso hay que darles un lugar que les permita insertarse”, explicó acerca de su experiencia personal.

Atenas de Córdoba mostró en sus amistosos ante Biguá y la selección uruguaya un quinteto muy joven, con cuatro jugadores Sub 23: “Nosotros iniciamos con cuatro jugadores de la cantera de la institución, algunos que antes ni siquiera jugaban mucho en la Liga de Desarrollo y otros ya más consolidados como el caso de Leo Lema o Mateo Chiarini. Implica un nivel de exigencia previo y después darles responsabilidades progresivas para que puedan ir cumpliendo e insertándose”.

Si bien la temporada recién se inicia nos dio su evaluación sobre los aspectos positivos de esta realidad del equipo cordobés: “Es un camino complejo y difícil, pero sumamente productivo y satisfactorio; tanto para los dirigentes porque es capital deportivo para la institución, para los mismos jóvenes que sienten que es una oportunidad y están deseosos y hambrientos de evolucionar; y para los entrenadores que nos permite entender que todo el trabajo diario da sus frutos”.

Consultamos también sobre cómo cambia esta realidad a la hora de entrenar, y contó: “En un equipo de trabajo la dosificación de las cargas es vital. Yo no puedo exigirle a Walter Herrmann con 39 años lo mismo que a Leo Lema con 19. Están en dos etapas distintas de su vida deportiva. No puedo ni pensar que Lema entrene una hora y media diaria, porque estaríamos generando falta de cantidad y calidad de trabajo para su energía y el momento de su vida. Por eso hacemos diferencias, los jugadores no son todos iguales, son todos distintos”.

“Hay momentos donde los jugadores mayores entrenan un solo turno, y en dos horas y media o tres terminan su jornada diaria. Y otros tienen que entrenar seis horas, como Joaquín Lallana que tiene doble turno de pesas y doble de técnica individual. Trabajamos mucho en estas diferencias con el staff, con mucho énfasis en el tema nutricional, estamos muy pendientes de que su físico siga evolucionando”, explicó.

El equilibrio entre jóvenes y jugadores de experiencia es fundamental también para el desarrollo de los que llegan, y en ese sentido Casalánguida es autocrítico: “Estoy seguro que lo que estamos haciendo en Atenas no es lo ideal. Lo mejor sería que estén bien rodeados y con los mejores mayores posibles. El caso de Nicolás Brussino, cuando lo reclutamos en Regatas tenía 18 años y 2.02 metro, lo pusimos a jugar de escolta y defendía todos los días a Paolo Quinteros, y en la habitación iba con Federico Kammerichs. Se iba frustrado todos los días a la casa y lloraba cuando las cosas no le salían. Es complejo insertar muchos jóvenes juntos con pocos mayores, lo ideal es que sea al contrario”.

Para terminar nos contó sobre un curso online que comenzó a dictar, justamente sobre estas temáticas: “Siempre me interesó colaborar con los procesos de enseñanza y formación de entrenadores y profesores. Actualmente comenzamos un proyecto con la plataforma del Grupo Sobre-Entrenamiento, junto a un staff que hemos conformado con Paula Reggiardo, Diego Lifschitz y Pablo Favarel. El objetivo es brindar herramientas para colaborar en la formación de jóvenes al alto rendimiento, e intentar insertarlos en el profesionalismo. La búsqueda es cubrir la mayor cantidad de aspectos posibles en un curso de 16 módulos, que tiene su evaluación y también certificación. Apuntamos a entrenadores de toda Latinoamérica y tenemos inscriptos de varios lugares”.

Puede encontrar más información sobre este curso haciendo clic aquí.