El entrenador de la selección uruguaya, Rubén Magnano, habló en la conferencia de prensa luego de la derrota ante Estados Unidos y remarcó el gran esfuerzo que hizo todo el plantel en esta semana para mantener la chance de clasificar a China 2019.

“Hubo un esfuerzo muy grande, no por nada estuvimos casi 37 minutos al frente del tanteador. Faltó en los últimos minutos de juego, algo que tiene que ser para nosotros una cosa fundamental, nuestro aspecto defensivo. No puede ser que se le haya permitido al equipo de Estados Unidos tomar tiros de alto porcentaje, creo que hicieron grandes lanzamientos e incluso con nuestra defensa presente. Son equipos que juegan mucho en el volumen y eso lo pagamos caro”, comenzó manifestando.

Hizo hincapié en el gran trabajo defensivo que hizo Uruguay: “Justamente, ese es nuestro pilar. Pasó frente a Puerto Rico y más de tres cuartos de partido ante Estados Unidos, apelando mucho a nuestro aspecto defensivo y a nuestra inteligencia ofensiva. Pero estamos ante un equipo grande, lo que pasa es que creo que hay una sensación o imagen del partido contra Argentina, no nos tenemos que equivocar. Esto no es para alivianar la responsabilidad de la derrota, pero solamente con estudiar qué tipos de jugadores enfrentamos hoy, nos vamos a dar cuenta que calidad de equipo es. Realmente, son un conjunto muy importante, pero nosotros siempre estamos intentando luchar”.

Remarcó porqué se le escapó el partido a Uruguay: “Pasa por la intensidad que ellos pusieron, la rotación y que tienen mucha capacidad anotadora. Nosotros perdimos un poco el hilo defensivo, los habíamos dejado en 11 puntos en la segunda mitad. Si nosotros no jugamos a eso, se nos complica mucho. Si queremos jugar al toma y traiga, se nos hace realmente dificultoso. Hay que manejar esos timing, alguna desconcentración o descuido, propio de la intensidad o entusiasmo. Infelizmente esta ventana no la coronamos como lo hubiésemos querido”.

Reflexionó sobre lo que debe mejorar la selección tras esta ventana: “Los tiempos de trabajo son extremadamente acortados. Eso hace que sea un curso acelerado, y creo que pasa más por cuestiones anímicas que por las basquetbolísticas. Acababa de hablar en el vestuario, sobre que no deben mirar ni para los costados, ni para atrás. No hay que buscar responsables, los únicos encargados aquí somos nosotros, en donde yo soy el principal y no le escapo a la misma. Cuando hay una luz al final del pasillo, es porque las oportunidades están abiertas y veremos que pasará”.

Consultado por cómo cree que serán los próximos juegos ante México y Puerto Rico, dijo: “Cómo han sido estos dos en casa. Aquí hay una herencia y sabemos que los dos juegos tienen el carácter de final. Jugar en el Clemente va a ser una cosa muy especial, pero en el conjunto uruguayo está claro su estirpe o enjundia ante esas situaciones”.

Habló de la particularidad de jugar frente a México ya eliminado y lo que puede significar la clasificación: “Puede llegar a ser una ventaja, pero no nos olvidemos que ellos están en su casa ante su gente. Yo no creo que a ninguna selección le guste jugar a menos delante de su público. Lo que hay que ver y que puede incidir, es la plantilla que pueden presentar ya sin chances. Con respecto a los palmares, yo no me fijo mucho, aunque sería extraordinario ganarle a Puerto Rico, es viable. Pero más allá de un palmar, pasa por una clasificación”.

Con respecto al compromiso de esta selección para lograr el objetivo, contestó: “Estamos hablando de un valor que determina los resultados de los equipos, a esta selección lo que menos se le puede achacar es la falta de compromiso. En estos días me he sentido orgulloso por lo que he recibido de ese compromiso. Ojalá que eso nos alcance para poder llevar a Uruguay al Mundial. La tarea no es sencilla, lo sabemos perfectamente, pero no es una cuestión imposible”.