Gastón Romero fue una de las figuras que tuvo Reducto en su victoria ante Capurro en el gimnasio de la calle San Fructuoso. Tras el encuentro Basquet Total fue en busca del testimonio del interno celeste.

“Es un punto importante pensando en la colocación que vamos a tener en la liguilla, realmente este punto nos va a servir mucho”, comenzó diciendo respecto al triunfo.

Si bien Peñarol se armó para estar por encima de los demás equipos nunca faltan las sorpresas, “Peñarol se armó bastante bien pero tuvo partidos que se le ha dificultado ganar y nunca esta de más una sorpresa como ya se la han dado tanto nosotros, Montevideo y Urupan, en este torneo todo puede pasar y además nosotros también tenemos un buen plantel”.

Romero fue campeón con Olivol Mundial de la DTA y luego disputo El Metro con el elenco de la Avenida Millán para recalar ahora en el club del barrio. “Tuve un muy buen Metro con Olivol Mundial, si bien no se pudo dar de quedarnos en esa división. Ahora se dio algo que es un orgullo y una alegría para mi que es jugar en el cuadro de mi barrio, el club que lleva el nombre del mismo y estoy tratando de dar todo y hacer lo mejor posible”.

El interno generación 92 arrancó en Aguada, pasó por Cader, Urunday Universitario, la Liga Universitaria de Deportes en Crandon e incluso fue medallista en los Juegos Odesur, “Tuve la suerte de estar en varios lados y si bien nunca había jugado acá en el club de mi barrio es el lugar donde me críe entrenando y sigo entrenando acá todos los veranos, es como si fuera mi casa y me siento muy cómodo”.

En cuanto a la realidad del elenco de la calle San Fructuoso comentó: “Estamos en un muy buen momento, Silva, De Pena y Trusich están intratables y el resto del plantel también tenemos un buen nivel. Tenemos una muy buena relación entre nosotros y ahí esta también la diferencia”.

Al ser Cortizas un entrenador joven, se da una particularidad de que pudieron compartir plantel: “Con el Casco nos conocemos hace muchos años, compartí plantel con él en Aguada en mayores y cuando dirigió el Sub 23, tenemos una muy buena relación, siendo un gran entrenador y persona”.

Sin lugar a duda no debe ser sencillo manejar un gimnasio, entrenar, jugar y demás, una vida sacrificada como varios jugadores que despuntan el vicio de picar la naranja en la DTA: “Te quedás corto con que trabajo 8 horas (risas), son algunas más, a veces el cansancio complica bastante por eso me facilita más jugar los sábados porque no trabajo mucho pero los días de semana me mata ya que yo tengo un gimnasio y estoy metido ahí mucho tiempo”.

Para concluir Romero saludo a sus seres queridos, “Quiero dejarle un saludo a mi novia y mis padres que siempre me están apoyando”.