Rodrigo Cardozo fue la gran figura de Montevideo en el triunfo ante San Telmo, y tras el juego el alero conversó con Básquet Total.

Si bien el rojo del Mercado controló los primeros 30 minutos, la visita reaccionó y el final fue cerrado. Al respecto Rodrigo analizó: “Sabíamos que en algún momento se iban a venir, es un rival con mucha experiencia en la tabla y nos costó mucho defender a sus internos. Lo pudimos cerrar en base a un par de buenas defensas y la efectividad en libres”.

“Me siento muy cómodo. Los primeros partidos me costó un poquito más, especialmente porque llegué muy sobre la hora y tenía que encontrar mi rol, pero después tuve buenos partidos y me conecté bastante bien con mis compañeros”, comentó acerca de cómo ve al equipo dirigido por Andrés Blazina.

Si bien la posición de Montevideo en la tabla no es de las mejores, Cardozo ve buenas perspectivas tras este triunfo: “Los resultados no se nos venían dando, hicimos partidos muy buenos. Creo que no perdimos ningún primer tiempo, pero después nos quebraban siempre al final. Por suerte hoy, si bien nos pasaron, volvimos a jugar bien y ganarlo”.

El oriundo de Lagomar también habló sobre el batacazo que estuvo muy cerca de dar su equipo pocos días antes en el Palacio Peñarol y la necesidad de ganar luego de ello: “Hoy era un punto que teníamos que buscar sí o sí. Habíamos estado cerca de ese puntito con Peñarol, que en realidad nadie piensa en ganarlo, por el equipo que tienen ellos. Merecimos un poco más y no se nos dio, pero hoy debíamos jugar bien y ganar, e hicimos ambas cosas”.

“Peñarol tiene muy buen equipo, pero ha ganado mucho de forma ajustada: con Urupan sobre el final, con Reducto en alargue y nosotros dos alargues. Cualquier equipo te puede complicar, las canchas en Tercera también son difíciles para jugar de visitante. Nosotros tenemos que aprovechar nuestra localía”, continuó diciendo el “Rusito” acerca de la paridad que presenta el torneo.

La expectativa es llegar a playoff para poder ir por más: “Los partidos que vienen son rivales directos, queremos meternos entre los seis y después pelear. Queda claro que no hay ningún cuco y se puede jugar con cualquiera, cara a cara”.

Para terminar, se refirió a su llegada a una nueva institución y las diferencias que encontró: “El club me trató bárbaro desde que llegué. Sé que tengo que tener otro rol, un poco más goleador, no sólo defensivo. Lo estoy asumiendo bastante bien, sé que tengo que tirar un poco más, pero a veces jugando abajo se complica. Estamos mejorando día a día”.