Biguá de visitante venció a Verdirrojo 80-71 pese a jugar con un extranjero menos.

Resumen del partido

El Pato se sacó la mufa con su primer triunfo en la Liga y cerró una noche redonda donde además del resultado selló el retorno a la institución de Martín Osimani.

El primer tiempo fue realmente muy malo, dificil de ver. Incluso la gente que había llegado en buen número y con mucha expectativa se fue apagando con el paso de los minutos donde los dos domaron más de lo que jugaron. La visita fluyó algo mejor, sobre todo en el segundo cuarto, jugand desde los posteos de Jhonson para convertir sobre Rogelio De León o para habilitar los buenos cortes de Osimani por línea final. Los del Cerro jugaron a porcentajes y a mil revoluciones, e incluso se pasaron poco el balón hasta en situaciones de ventaja para llegar al aro. La renta llegó a ser de nueve para los de Villa Biarritz que se fueron arriba 32-25 al descanso largo. En el dueño de casa 21 puntos eran entre Efese y Roberts que individualmente destacaron dentro de la carencia de juego asociado.

En el complemento llegó la reacción del Verdi, que con buen pasaje de Martín Mayora llegó a ponerse a mínima. Defender y correr fue el argumento de un equipo que mantuvo la intensidad pero fue más criterioso adelante, además siguió generando con Roberts desde los rompimientos o con Efese desde el poste. Biguá dividió el cuarto en dos bloques, el primero dominando la pintura con Jhonson que acampó en la zona de influencia y le pitaron tres segundos en dos ocasiones. Luego gozó del mejor momento de Elliot, para salir del asedio. El foráneo manejó los tiempos y el goleo, fue elegante y efectivo, un triple de Rojas colaboró para irse siete arriba al último.

Cuarto final que se quebró de movida con bombas de Meira y Álvarez, la visita sacó 13. La reacción del local iba a llegar. Defendiendo intenso e inteligente se llegó a poner a cinco, con Roberts y Monteverde como estandartes. Pero en el momento cumbre una bomba clave de Cambón y libres de Meira sentenciaron la historia. Verdirrojo no fue inteligente para atacar a Jhonson que tenía cuatro personales y pese a un par de triples en el cierre no pudo volver al encuentro.

UNO x UNO

VERDIRROJO

Mayora (5): Apareció en el tercer cuarto y fue clave, no anduvo en el resto del partido y su equipo lo sintió. Hughes (4): En cuenta gotas para lo que lo necesitan. Roberts (6): El más querendón pese a alguna desprolijidad. Efese (6): Ganó en ataque, perdió en defensa. De León (4): Sufrió a Jhonson. Castró (4): Le puso intensidad pero no dio claridad. Monteverde (5): El mejor sustituto en ambos costados. Pudo jugar más. Cholaquides (4): No logró meterse en partido. Rodríguez (4): Se prendió atrás, no logró tiros claros. Suárez (4): Un doble en reacción y poco más. Garay (4): En su rol, se fajó y fue intenso. Caballero (4): No manejó bien la rotación, más allá de la idea de juego que plantea, pudo cambiar mínimamente la estrategia cuando no lo ayudaron los porcentajes.

BIGUÁ

Cambón (7): El cerebro que le faltó las primeras tres fechas, volvió y fue clave. Goleó e hizo jugar. Elliot (7): Chispazos de clase A, en defensa los deja pasar. Fue importante en el tercer cuarto. Osimani (7): Dañó aprovechando las descargas y cortando al aro, intenso atrás. Rojas (5): Batalló pese a dar ventaja de centímetros, colocó un triple clave. Johnson (8): El dueño de la pintura, goleó y asistió. Meira (5): Puntos importantes en momentos calientes, fue a la lucha jugando de cuatro. Álvarez (5): Se manejó bien pese a alguna desprolijidad, tras un triple ganó confianza. Couñago (-): Segundos en cancha. Rovira (7): Acortó la rotación y apostó por los más experientes. Le salió bien. Frenó el juego directo del rival.

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Lo destacado

El sentido de pertenencia y el liderazgo sirven para salir de malos momentos. Anoche Joaquín Osimani, Juan Cambón y Gonzalo Meira lideraron a su equipo en una noche donde ganar era clave y la adversidad golpeaba la puerta por jugar con un extranjero menos en una cancha dificil. Asumieron, le hablaron permanentemente a sus compañeros, alentaron y gritaron los goles bien fuerte, marcando que no era un partido más. Más allá de virtudes o errores basquetbolísticos de cada uno, la actitud de los criados en Biguá fue lo destacado.

Lo distinto

Verdirrojo tiene alma solidaria y es un club que siempre está dispuesto a ayudar. En la jornada de ayer se rifó una camiseta firmada por todo el plantel para colaborar en la causa #TodosporBarby, una niña de seis años que fue diagnosticada con Sarcoma de Ewing, una rara enfermedad ubicada en el hueso o tejido blanco. La parcialidad, además de abonar su entrada, juntó alimentos no perecederos. No solo se gana cuando la pelota entra al aro. Bien por el Verdi.