Yale venció a San Telmo en un partidazo. Con una soberbia actuación de Luis De León, quien convirtió 45 puntos (si, esta leyendo bien, 45). El azul le ganó al Santo por 104 a 96 tras un alargue en 83.

Resumen del partido

El inicio del partido fue entretenido, San Telmo dominó juego y score desde el comienzo, lastimando con Lopez en la pintura, acompañado tanto de Piñeiro como Marote en la conducción y generación de juego. El local abrió una renta de ocho puntos que mantuvo a lo largo del primer chico sacándole redito a la defensa zonal 2-3 planteada.
Por su parte, Yale tuvo algún chispazo individual de Luis De León y Rodrigro Briñon, este último el más regular del conjunto de Jacinto Vera y uno de los principales responsables de la reacción del azul en el segundo cuarto. El local entró más enchufado, los ingresos de Vincent y Martínez le dieron más intensidad a la hora de defender y con un Luis De León jugando en gran nivel, Yale puso un parcial de 21-0 y se fue a descanso ganando 43 a 32.

En el complemento el dueño de casa continuó con la misma intensidad, De León siguió jugando en paños menores, anotando cada vez que cortó hacia el aro. Además Briñon continuó siendo la usina generadora de juego y Ledanis comenzó a lastimar en el bajo. San Telmo puso la bola en la pintura con Lopez y Marchelli pero la diferencia a favor de la visita no bajó de entre ocho y seis puntos. Promediando la mitad del epílogo el local reaccionó y llegó a empatarlo, con buenos minutos de Lecot y Nieves. En un final infartante, faltando 14 segundos Yale volvió a pasar en el score con un golazo de Andrés Martínez, pero en la reposición y con solo nueve segundos por jugar en una ofensiva entreverada, Martin Lecot en la última decima encontró el balón y forzó el alargue en 83.

En el suplementario la paridad continuó, intercambiaron el dominio en el score varias veces. De León se hizo cargo de todas las ofensivas Yalenses, por su parte Nieves hizo prácticamente lo mismo en el Santo. Con la experiencia de Lazzaroni y De León, Yale cerró mejor el partido y se llevó un triunfazo de la calle Cardal por 104 a 96.

UNO x UNO

SAN TELMO

Nieves (7): Baluarte de la reacción. Marote (4): Arrancó barbaro, luego se quedó. Piñeiro (6): Hasta que se peleó con su DT, era uno de los mejores del Santo. Marchelli (5): Alternó buenas y malas. López (7): El mejor de su equipo, siempre rendidor.
Acosta (6): Una de cal, una de arena. Pero aportó en su ingreso. Peralta (4): Dos bombazos y nada más. Lecot (5): Forzó el alargue. Pernas, Álvarez, Pintos (-): Pocos minutos en cancha. Lussich (4): Su equipo no tuvo regularidad en el juego nunca. Aún así casi lo gana.

YALE

Briñón (7): Gran conducción, el equipo jugó al ritmo que el quiso. De León (10): Un atrevido. ¿Como va jugar completamente desnudo con niños mirandolo? La rompió. Lazzaroni (6): A pura carpeta, buen cierre. Martínez (7): Clave en el segundo tiempo. Ledanis (6): De menos a más, mejoró muchísimo en el complemento. Vincent (6): Dio una gran mano. Correcto. Borges, Trombotti, Yozzi (-): Pocos minutos en cancha. Arhancet (7): Rotó muy bien el plantel. Encontró variantes que fueron claves en el juego.

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Lo destacado

Pocas veces vemos en el basquet uruguayo un jugador nacional convierte más de 40 puntos, es frecuente ver esporádicamente que lo haga un extranjero, pero hasta por ahí. Hoy en el gimnasio de San Telmo presenciamos como Luis “Luichi” De León convirtió 45 puntos, 19 rebotes y 2 asiistencias. Una anormalidad. Un demente. Un desquiciado.
No sabemos que adjetivo utilizar para describir la excelente actuación del 7 yalense. Como pusimos en el 1x1, un mal educado Luis, no puede jugar desnudo un partido de basquet. ¡Barbaridad!

Lo distinto

Nos llamó la atención cuando Lussich sacó a Andrés Piñeiro al inicio del tercer cuarto. Se pudo ver enseguida la molestia del número 12 de San Telmo, pero nada fuera de lo normal. Lo distinto fue cuando el entrenador y presidente de San Telmo, Lussich, llamó para que “el Piñe” ingrese nuevamente al final del chico. El jugador se levantó con cierta cara de molestia, hubo un nuevo entredicho con el DT y Piñeiro automáticamente se dio vuelta, saludo a sus compañeros. Y volvió a cargar con el entrenador, los compañeros lo sacaron rápidamente cuando increpó a Lussich en algo que podría haber terminado peor. Así se fue de la cancha, sin ser expulsado, solo por un malestar con el entrenador, convirtiéndose en lo distinto del partido entre San Telmo y Yale.