En un electrizante partido, Biguá oficiando de local logró derrotar a Malvín por cifras de 87-79 por la fecha 13 de la segunda ronda del sub 23 y le quitó el invicto que mantenía a lo largo de este torneo.

Por Federico Ramos

Ambos equipos llegaban a este encuentro sabiendo que estaban ya clasificados a los playoffs. Restaba saber únicamente dos cosas: si el local iba a poder quitarle el invicto a  la visita en este torneo o si el playero le iba a arrebatar el invicto como local al Pato (11/11). Mientras que el azul de la playa venía de ganar 20-0 ante Verdirrojo, ya que estos últimos no se presentaron, el cuadro de la Av. Legrand no jugó su último cotejo ante Olimpia ya que no llegaron los jueces. La última vez que los dos cuadros se enfrentaron por este torneo, la victoria fue para el azul de la playa por 76-72.

Los de Pablo Ibón salieron a la cancha con Nicolás Mauro, Nicolás Vazquez, Nicolás Andreoli, Martín Rojas y Mauricio Arregui. Por el otro lado, los dirigidos por Horacio Martínez formaron con Bruno Acosta, Nicola Pomoli, Gonzalo Díaz, Juan Cabillón y Sebastián Pereira.

El partido empezó tanto a tanto entre ambas escuadras, con muy buena defensa y pocas pérdidas por parte de los dos. Los locales se hacían fuertes con Arregui bajo el poste y con los tiros de corta y media distancia de Andreoli y eso le permitió al Pato tomar una pequeña renta de seis puntos en el tanteador en el Ecuador del cuarto. Malvín, de la mano de Pomoli con sus penetraciones y de Cabillón con sus dos triples reaccionó y colocó un parcial de 16-8 que le permitió irse al primer descanso con una justa y apretada ventaja de dos puntos.

Para el segundo cuarto Biguá arrancó con todas las ganas de dar vuelta el partido y así fue. Una ráfaga de triples consecutivos entre Vechtas y Arévalo permitió colocar un parcial de 12-2 y darle la ventaja por ocho a los de Ibón. En ese instante, el partido entró en un pequeño bache de imprecisiones por parte de ambos equipos e hizo que el cuarto se estancara hasta la mitad del mismo. Los de la Av. Legrand seguían con la misma fórmula PP (Pomoli-Pereira) para el gol, pero esto no servía para contener al local que mediante triples y libres logró sacar una gran ventaja, que se explica también debido al escaso (por no decir nulo) aporte de triples en la visita (0/6 en este chico). Gracias a eso, los de la calle Vázquez Ledesma se fueron al descanso con una renta de 12.

El tercer cuarto arrancó con la visita intentando reducir la ventaja en el marcador para ponerse a tiro nuevamente. Si bien el playero siguió buscando el gol con Pomoli y Cabillón, también mejorando sus números desde la línea del personal, ellos no pudieron con la efectividad del local desde los 6,75 y con un gran Andreoli, que en este cuarto aportó doce puntos (seis de esos puntos fueron desde el triple). Otra figura que surgió en este cuarto fue la de Rojas, que en defensa aportó buena marca y ayudó en la movilidad del balón. Todo esto hizo que el local ampliara la diferencia y sacara la máxima que fue de 18 puntos. El tercer chico terminó con cifras de 68-52 para Biguá que parecía tener bajo control el cotejo.

El último período inició parejo, como había sido el primero. Los de la Av. Legrand tenían que acercarse en el marcador para poder dar pelea y así fue que mediante triples de Díaz y Acosta más un doble y un libre, colocaron un parcial de 9-0 y la renta que era de 16 se achicó tan solo a siete en un abrir y cerrar de ojos. Se respiraba cierta tensión y dramatismo en Villa Biarritz ante tal remontada por parte de la visita. Al Pato no le tembló el pulso, logró encontrar espacios y con dobles de Arregui y Andreoli “devolvió” gentilezas a los entrenados por el “Chato” Martínez, colocando un rápido 8-0 para retomar la ventaja de 16 con la que habían comenzado los últimos 10 minutos. Finalmente, la visita reintentó una remontada pero ya era demasiado tarde y el partido se cerró en cifras de 87-79 para Biguá, que mantuvo su invicto de local en el torneo e hizo que Malvín cortara una racha de 23 partidos sin conocer la derrota.

Los goleadores en el ganador fueron Nicolás Andreoli con 31 unidades, seguido de Mauricio Arregui y Martín Rojas, ambos con 13 unidades. En el perdedor se destacó Sebastián Pereira con 23 puntos y Nicola Pomoli con 22 tantos.

La diferencia en este cotejo también se puede explicar desde los tiros de tres puntos y desde los libres, ya que mientras el local encestó el 48,1% de los triples (13/27) y el 92,3% desde la línea del personal (12/13), el azul de la playa tuvo el 28,5% de acierto desde los 6,75 (8/28) y el 38% en los libres (8/21). Contundente.