En un partido donde fue atrás gran parte del encuentro, Peñarol dio vuelta el juego sobre el final y venció a Capurro 90-75 para continuar invicto en el torneo.

Resumen del partido

De arranque en la noche Capurro dominó a Peñarol. Siendo tremendamente certero más allá de la línea de tres puntos, los dirigidos por Manicera no permitieron que la visita corriera la cancha ni pusiera la pelota en la zona pintada. Con Federico Gómez y Book como tiradores de lujo el conjunto local abrió una ventaja interesante de hasta nueve puntos. Sin embargo, los de Castrillón contaron también con buenos porcentajes de Diego Alvarez desde tercera dimensión quién con dos bombas sumado a alguna conversión de Wenzel puso un 8-0 para irse sólo una unidad abajo. En el segundo chico pareció que Peñarol seguía de largo. De todas formas, Capurro no bajó los brazos y poniendo una zona que la visita nunca descifró logró correr la cancha con Alonso y seguir manejando una renta. El aurinegro no encontró tiros de tres y Craig no pesó en ofensiva. A pesar de esto, Capurro siguió tirando triples pero los porcentajes cayeron y otra vez un buen parcial en el final del período le permitió al carbonero sólo irse dos abajo cuando la sensación de superioridad del local quizás podría haberse manifestado con más puntos de ventaja.

En el segundo tiempo, ya de arranque, cambió el viento. Apenas repuso de costado, el local perdió la pelota y permitió que Peñarol igualara el juego. De todas formas el rojinegro no se dio por vencido y siguió de la mano de Book y Jones en partido. Ahora sí, los mirasoles comenzaron a contar con Pepusa Pérez y Craig y el juego comenzó a cambiar de dueño. Se fue arriba por cuatro en esos primeros 30 minutos. Y el último fue todo amarillo y negro. Craig empezó a pesar en la pintura, Alvarez siguió enfermo desde los tres puntos y Pepusa nunca mostró la cédula. En un abrir y cerrar de ojos sacó 21 y el partido ya perdió el color. A pesar de algún intentó de reacción, la diferencia ya era demasiada y el triunfo se fue para la calle Magallanes.

UNO x UNO

CAPURRO

Noé (5): Correcto partido. Abuso del tiro de tres. Gómez (6): Arrancó con todo. Se fue quedando. El equipo lo precisa más fino. Alonso (6): Enorme partido en defensa. Llegó a todas las ayudas. Jones (7): ¿Estás seguro que no queres jugar otro añito mas, Cacho? Book (8): No está gordo, está relleno de talento. Partidazo. Gentini (4): No tuvo la misma intensidad que los titulares. Dacal (4): Poquito. Castro, Gonzalez (-): Sólo segundos en cancha. Manicera (7): Planificó un partido bárbaro. Le faltaron los últimos 5 minutos.

PEÑAROL

Álvarez (9): Una mano endemoniada. El mejor de su equipo cuando nadie aparecía. Blazina (6): De menor a mayor. En defensa siempre rinde. Wenzel (5): Flojo partido adelante. Hizo de todo atrás. Perez (8): Notable último cuarto. Una máquina de meter dobles de cuarta. Craig (6): Entró como titular pero recién se notó su presencia en el último cuarto. Eso sí, imparable. Botta (5): Alternó buenas y malas. Entreverado. Rivas (5): No influyó demasiado. Asaravicius (5): En defensa un león. En ataque no pesó. Guerra, Erroizarena (-): Pocos minutos. Castrillón (6): No supo quebrar la zona del segundo cuarto. Acertó con el descanso a Pepusa y Craig que les permitió tener aire al final.

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Lo destacado

No le dio para quedarse con el triunfo, pero el arranque del partido del local y el gran juego durante casi 35 minutos le alcanzaron a todo Capurro para ser el Destacado de BT. Comenzando como una tromba y poniendo cuatro triples casi que consecutivos, los rojinegros bancaron al favorito de la divisional y lo hicieron pasar mal durante gran parte del partido. Aunque se quedaron con las manos vacías, una vez finalizado el juego, las casi 300 personas que los acompañaron hasta el gimnasio de la calle Solis Grande les hicieron saber que el deber estaba hecho y se fueron a vestuarios bajo una lluvia de aplausos orgullosos de los que sus jugadores hicieron en cancha.

Lo distinto

Con el número 23 en la espalda y el tatuaje de su aérea majestad en el brazo derecho, Christian Book rozó la perfección en la noche del miércoles. Con apellido de extranjero y casi que jugando mucho rato como uno, el pívot de Capurro se vistió del Jordan que tiene tatuado y prácticamente que no erró en varios pasajes del partido. Cada vez que metía alguna bola el público deliraba y los jugadores de Peñarol no supieron como detenerlo en toda la noche. Hasta se animó a tirar alguna suspensión al mejor estilo MJ. Le faltó sacar la lengua y festejar mirando al banco rival…