Cuando restaba 00:24 Lagomar ya no tenía respuesta al juego que perdía por 12 puntos y el ascenso al Club Sportivo Capitol no se lo sacaba nadie. Inmediatamente saltó mucha gente a la cancha, muchos gurises, algunos más veteranos, familias completas para saludar y festejar con los jugadores que quedaron perdidos dentro de tantas personas en el rectángulo de juego.

Hubo muchísima emoción, llantos de alegría que inundaban los sentimientos, abrazos que recordaban los que ya no están, porque el “Capi”, ese club de barrio volvía a primera después de 39 años.

Mientras esperaba por el capitán del equipo, Juan Wenzel, que estaba terminando una nota con un colega, llegó un señor muy emocionado, se lo veía feliz y con una alegría difícil de explicar con palabras. No lo conocía, y me dio un medio abrazo, dentro de esa locura atiné a felicitarlo y en el oído me dice: “Yo jugué en la primera de Capitol con la camiseta número 6 y también me llamo Juan, por eso me quiero sacar una foto con él”, luego que Wenzel terminó el reportaje, el hijo de este señor le comentó al jugador y el referente con una sonrisa de oreja a oreja, se sacó la remera que le habían preparado la dirigencia que decía “Capitol LUB 2019-2020”, para que luciera la número 6 en la foto, la historia latente de ese número que era el protagonista en ese momento de la cancha.

Posterior a la foto el señor mayor se retiró con su hijo y sus nietos de la cancha de Larre, pero con una satisfacción que pocas veces pude percibir, lo único que supe es que se llama Juan Meyer, por lo que rápidamente quise contactarme con él, para saber algo más, tal es así que al otro día lo llamé para hablar de ese momento que me tocó vivir de cerca.

Muy amablemente el popular “Cacho” Meyer accedió al llamado y me dijo: “Hoy estoy mucho más tranquilo que ayer, fíjate yo tengo 73 años, hace 45 años que jugamos una final por un ascenso. Por la edad que tengo me pareció que nunca más iba a ver a Capitol en primera, para mí fue algo maravilloso, yo conozco a Mahoma (papá de Juan Wenzel), y cuando veo el número 6, los dos nos llamamos Juan, entonces es algo medio curioso, por eso además del triunfo y de estar muy emocionado es que quise sacarme una foto con él”.

“En Diciembre de 1973 jugamos la final contra en aquel momento era sólo Universitario, ahora es Urunday Universitario, le ganamos y al igual que ahora subimos como segundos, porque el campeón fue Neptuno. Después yo me fui a Salto en el 75, jugué un año sólo en primera, volví a Capitol en el año 88 para retirarme casi a los 44 años, ese año estábamos en tercera y ascendimos a segunda” manifestó Juan Meyer.

Sobre su amor al club y la cantidad de gente que hubo el viernes en La Unión manifestó: “Yo soy uno de los que no fui en todo el año, uno ya está veterano, y con los fríos que hay, El Metro tiene el problema que se juega en pleno invierno, y uno tiene que cuidarse cuando ya tiene unos años (entre risas), pero yo este partido no me lo podía perder, además fui con mis hijos y mis nietos, fue algo maravilloso ver eso y palpitarlo”.

“Estuve con Luis Crespi, Alvarito Ezcurra, y algunos dirigentes de los veteranos de antes, también nos encontramos después de mucho tiempo. Fue muy emocionante también reecontrarnos con mucha gente que hace tiempo no nos veíamos” expresó el ex número 6 del “Capi”

Sobre la campaña del equipo de Diego Cal opinó “Es la primera vez que fui a la cancha, quería ir los dos primeros partidos contra Lagomar, pero por cábala no fui, pero la final no me la podía perder. Yo vi una primera etapa del campeonato que fue muy buena, después no sé qué pasó que quedó último en la liguilla, pero por lo menos uno ya sabía que este año se mantenía la categoría. Y después como que se alinearon los astros, se dio todo, ganó dos partidos importantes con Cordón, después se le ganó bien a Unión Atlética, y ahí ya no son cosas que vas ligando. Lagomar en la final sin Moultrie que era muy importante, el equipo lo pudo sortear a mi juicio de forma justa”.

“Capitol es un equipo modesto, no tiene poder adquisitivo que vos digas que se puede quedar muchos años en primera, espero que este año se hagan las cosas bien, con la ayuda de mucha gente para tratar de no subir y bajar. Ascender es muy lindo, pero mantenerse es muy complicado” reflexionó sobre el futuro del club.

Volvió a meterse en el túnel del tiempo y recordó aquel equipo del 73: “El capitán era Luis Crespi, estaba Ezcurra, Taibo, Monterroso, Gini, Dietchi, Canciani, Elhordoy, Fajardo y yo. Los más veteranos lo van a recordar, Capitol era un equipo muy goleador de 80-85 tantos, anduvimos muy bien y subimos a primera. Yo era el luchador del equipo, era el “Bicho” Silveira del plantel (risas)”.