Diego Cal, entrenador que logró el ascenso a la LUB con Capitol, habló con Basquet Total del logro obtenido, haciendo una referencia particular al día de la última final y lo que sucedió en la práctica de Formativas.

Estas fueron las primeras palabras del entrenador, dentro de la emoción del festejo: “Estoy super contento, no caigo mucho. Darle una alegría a la gente del club y a tanta otra que siempre me apoya me da una felicidad enorme”.

Tras muchos años en la institución, el ascenso es especial para Cal: “Yo se lo agradecí a los dirigentes cuando me vinieron a saludar, me trajeron a este club divino, me dejaron laburar tranquilo y me apoyaron, tienen pro y contras como todos, pero ellos estuvieron al lado mio desde el primer momento. Mantuvieron mi laburo a pesar de los malos momentos”.

El DT tiró las razones por las que Capitol ascendió, más allá de no ser uno de los candidatos: “Fuimos un equipo con mayúsculas, adentro y afuera de la cancha. Fue un grupo divino, que se merece esto, porque siempre tiraron todos para el mismo lado, creo que el secreto fue ese”.

Si bien en la serie final no mostró su mejor versión, el equipo terminó jugando bien en el momento más caliente del torneo: “Tenía esa espina porque veníamos jugando horrible ofensivamente las finales, en la tercera levantamos un poquito los porcentajes. Nos costó afirmarnos en ataque, pero en general me quedo muy contento porque en el año hicimos un buen trabajo de equipo, de compartir la pelota y jugar colectivamente. Lo que se vio es lo que el cuerpo técnico propuso”.

Vivir esto generó un cambio en la rutina de Cal, dejó -casi- todo: “Estoy intentando soltarme, estoy muy contento. El día de la final dejé todo menos la práctica de formativas. Quise ir y me emocioné cuando se los dije a ellos, mucha gente me dijo que no fuera y me quedara descansando. Pero yo estoy acá gracias a mi laburo en Formativas, gracias a ellos llegué al primer equipo. Y el plantel de Formativas tiene que ver mucho en este gran logro”.

Los padres, los hermanos, gente que lo quiere que lo sigue a todos lados: “Le pude dar a mi vieja un regalo el día de su cumpleaños. Tuve el apoyo de ellos en todo momento, desde que tenía 17 años y arranqué con esta locura que me apasiona y que ojalá algún día pueda vivir de esto, siempre me siguen a todos lados. Estoy muy agradecido a mi familia”.