Por cifras de 105 – 54 Biguá derrotó a Sayago por la undécima fecha de la segunda rueda del torneo sub 23 que se disputó en el gimnasio Roberto Moro, en el barrio de Sayago. Esta victoria le permite al conjunto de Villa Biarritz mantenerse en la zona de privilegio para entrar a playoff.

Por Federico Ramos

El local venía de perder en la fecha anterior frente a Malvín, mientras que los visitantes lograron un ajustado triunfo ante Olimpia oficiando de locales. Sayago buscaba poder tomar revancha de la rueda anterior, donde había sido derrotado 90-51.

El Pato salió a la cancha con Nicolás Maurno, Joaquín Jones, Nicolás Andreoli, Martín Rojas y Mauricio Arregui. El elenco de la vía tuvo en su quinteto inicial a Mateo Dogliotti, Diego Andrade, Lucas Bonet, Richard Varese y Nahuel Lemos.

El partido comenzó con un rápido parcial de 5 – 0 para el visitante que siempre tuvo en mente llevarse la victoria desde Sayago. El dueño de casa logró encestar algunos puntos en la pintura y también libres para contrarrestar el gran poderío ofensivo de los dirigidos por Pablo Ibón. No obstante, a los dirigidos por Nicolás Díaz no le bastaba con los libres y el juego en la pintura, ya que debían anotar por otras vías para poder lastimar al rival. Intentaron desde el perímetro, pero no lo consiguieron (0/5 en triples). También intentaron tiros de corta y media distancia, pero tampoco surtieron efecto. Esto, sumado al poderío ofensivo del visitante y a los constantes robos de balón, le permitió al equipo de la calle Vázquez Ledesma irse con una renta de once finalizados los primeros diez minutos.

Al inicio del segundo chico, Biguá salió con la misma intensidad con la que venía jugando, mediante robos y un triple de Maurno, estiró la ventaja a 18. Luego de eso, el Pato siguió presionando y robando, pero se le hacía complejo convertir los tantos, ya que los pases eran errados y/o interceptados. El local aprovechó esas imprecisiones y logró recortar esa distancia gracias al ingreso de Gabriel Torales, que desde el banco aportó 8 puntos en este chico. Se llegó al primer tiempo con una ventaja de nueve puntos para los de Ibón. La distancia pudo ser menor, ya que el rojo tuvo un escaso porcentaje de libres en el cuarto (1/7), lo que le pudo haber permitido haber estado más cerca en el tanteador.

Sin embargo, paradójicamente, al inicio del tercer cuarto, fue cuando se empezó a terminar el partido. El equipo de Villa Biarritz mantuvo su presión y mediante los robos, en su mayoría de Martín Rojas, más un goleo repartido entre Andreoli y Arregui, el visitante logró sacar una ventaja de 22 unidades, que fue totalmente lapidaria para los dirigidos por Díaz, que lograron encestar únicamente tres unidades en diez minutos, y dos de esos tres puntos llegaron cuando faltaban 3:50 para la finalización del cuarto.

Para los últimos diez minutos, el visitante hizo lo predecible e intentó cuidar y en lo posible aumentar la ventaja sobre su rival. El goleo repartido y la efectividad en los triples fue la clave en este cuarto, al igual que en la gran mayoría del partido. Mientras que el elenco visitante tuvo una efectividad del 40% (11/27) desde los 6,75, los visitante tuvieron un 8% (2/23).

El goleador del encuentro fue Mauricio Arregui con 23 unidades. En los perdedores, se destacó Gabriel Torales, con 16 unidades.