Germán Bazan, entrenador de Albatros, pasó por la ronda de notas a los técnicos de la DTA. La ilusión de un nuevo desafío en su carrera y el retorno de Peñarol, equipo donde jugó y fue capitán, fueron parte de la charla.

¿Cómo viene la preparación para el torneo?

Viene muy bien, hicimos un cambio, una renovación en el equipo. Hay jugadores oriundos, otros de formativas, trajimos fichas y jugadores Sub 23 de afuera para reforzar el equipo.

¿Estás conforme con el armado del plantel?

Está muy bien, el plantel ya está cerrado. Tenemos 14 jugadores, están entendiendo la filosofía que tenemos con mi asistente Diego Rodríguez, está trabajando muy bien el equipo y vamos a llegar en buena forma al debut.

¿Cuál es esa filosofía de juego que va a tener Albatros?

Un equipo rápido, dinámico, que defienda mucho y jugar al básquetbol por conceptos en la ofensiva con transiciones rápidas para llegar jugando. Pero lo que ya tienen claro los jugadores es el tema defensivo, con muchos cambios y variantes tácticas.

Más allá de los buenos aleros, se ve un equipo con muchos internos para la divisional…

Tenemos un equipo que está muy bien en la tabla entre los oriundos y los que se incorporaron. Ellos están entendiendo la idea base de juego y van a aportar mucho al colectivo.

¿Qué te parece el sistema de disputa?

Es brava esa pregunta. Lo analicé un poco, lo hablé con alguno de los jugadores y creo que me gusta. En principio lo vi raro y le fui encontrando la vuelta pensando en un futuro donde nos pueda ir bien.

El fixture marca rivales directos de arranque, ¿Cómo lo ves?

Para nosotros son importantes los primeros juegos. Tenemos dos partidos y una fecha libre, que nos va a servir para seguir armando el equipo, corregir errores y que los jugadores sigan entendiendo la idea de juego.

¿Cómo puede utilizar el equipo la localía a su favor?

Es una cancha a la que es dificil venir a jugar pero no se si es un tema a favor. Los equipos de DTA están acostumbrados a jugar en todos lados. Hay mucha diferencia entre las canchas y hay que adecuarse a cada una para poder jugar. No se si hay localías como el básquetbol de antes, ahora hay que estar acostumbrados a jugar en distintos tipos de gimnasio.

¿Cómo se prepara un entrenador para afrontar un torneo de las características que tiene la DTA?

Nos basamos en un juego moderno. Es un poco el planteo nuestro, sin mucha estructura, un juego libre, de lecturas. Pero sí hay entrenadores de renombre en la DTA, con mañas como podría decirse, intentaremos ir conociendo a todos con el paso de los partidos.

¿Cómo hacías para convencer y seducir a los jugadores de llegar a la institución cuando no hay incentivo monetario?

Arranqué hace un mes y medio enviando mensajes a todos los entrenadores amigos, vi a muchos también en la clínica que hubo. Ahí empezaron a tirarme nombres y los fui a buscar. Pero claro, por ejemplo me pasó con Nicolás García que es amigo mio que no pude convencerlo porque él quería tener un mínimo ingreso. Los jugadores que vinieron a Albatros quieren mostrarse y tienen la seguridad de que van a jugar. Tengo 10 que van a entrar en la rotación, me gusta que el equipo sea largo.

En ese aspecto está la ventaja de que los jugadores tengan ganas de mostrarse, y en contrapartida es dificil exigirle cuando tienen otras obligaciones, ¿cómo manejás todo eso?

Venimos bien, lo primero que le pedimos fue sinceridad, que se comprometan diciendo la verdad. En base a eso sabemos cuando podemos contar con ellos. Eso es ante todo, es muy importante si no te cantan la justa de cuantas veces pueden venir a entrenar. Por ejemplo nos pasó con Maximiliano Benvenutti que por situaciones familiares no puede estar con nosotros que era muy importante en el juego interno.

¿En qué momento de tu carrera te llega este desafío?

Es un momento que está bueno, es una revancha de la primera vez que dirigí DTA en Albatros. Estoy aprendiendo mucho, tengo conceptos nuevos y hay aspectos que son importantes en la carrera de un DT. Enrique Yhan una vez me dijo: “primero la patineta, después la bicicleta, la moto, el auto, y si te va bien la 4×4”, es paso a paso, sumar experiencias y nutrirte de un montón de cosas.

¿Cuál es el objetivo de Albatros?

Eso me gusta hablarlo con el equipo. Después de tener un amistoso con Marne los junté en la mitad de la cancha y le pregunté al plantel, hablaron los referentes, uno es Alvin Chimanosky que se encarga de toda la parte organizativa y también habló Efraín Agarbado que va a ser el base titular, y algún jugador más. De ahí salió que teníamos que ir partido a partido como primario pensando en una buena ubicación para entrar en Playoff.

Te tocó ser parte del último plantel que compitió por Peñarol, ¿cómo vivis su retorno?

Me hablás de Peñarol y el recuerdo es muy lindo, me tocó ser capitán de ese equipo. La verdad que en fútbol soy hincha y va a ser hermoso volver a ver la camiseta en una cancha de básquetbol. Pero va a ser un rival, habrá que ir a ganarle, como sea.

¿Qué le puede aportar la vuelta de Peñarol al torneo?

En nuestro caso puntual debemos plantearle un partido competitivo. Y en lo global, va a mejorar la difusión, tanto Peñarol como Danubio van a arrimar mucha gente del fútbol que va a estar expectante al básquetbol y va a seguir este deporte que quizás ahora no están tan pendientes. A todo ese público hay que hacer que le gusten los espectáculos, que entiendan lo que es el básquetbol, e intentar que se hagan seguidores para mejorar el producto.

¿Cómo ves a Albatros institucionalmente?

Está creciendo, hay mucha gente con ganas de trabajar que es importantísimo. El proyecto viene mejorando y creo que para completarlo habría que cerrar la cancha y cambiar el piso. Pero me parece que el club va en buen camino, y mientras se haga un laburo integral, los objetivos van a llegar.