La ronda de entrenadores de la DTA de Básquet Total pasó por el Palacio Peñarol. Es el turno del más esperado de la categoría, el Club Atlético Peñarol. Un jueves de noche, poco más de media hora antes de que comience la práctica, Diego Castrillón nos recibió para hablar de todo lo que se viene para él y su plantel.

 ¿Cómo está la ansiedad de cara al debut que ya está a la vuelta de la esquina?

 “Estamos con los nervios lógicos, creo que a todos los equipos nos va a faltar tiempo. Tuvimos el problema de los jugadores del Metro que se fueron sumando a medida que iban terminando y son muy pocos los equipos que hace rato tienen todo. De hecho a nosotros todavía nos faltan dos jugadores, uno por viaje (Pepusa Pérez) y otro por la disputa del Metro (Juan Wenzel). Ellos se van a sumar a diez días del arranque del torneo, pero nosotros tenemos a favor las buenas individualidades que van a servir para apoyarnos en un principio y luego con el correr del torneo, que tampoco es muy largo, el funcionamiento colectivo del equipo vaya ganando lugar”.

¿Estas conforme con la preparación del equipo para el torneo?

“Sí. Estoy conforme. La preparación viene muy bien, la verdad que encontré una disposición absoluta de todos los jugadores para entrenar todo el tiempo y con mucha intensidad. Además creo que en los amistosos que hemos jugado lo venimos poniendo en la cancha. Nos falta conocernos como equipo, pero bueno, cada uno va buscando su lugar, su rol en el equipo. La verdad estoy muy conforme, idealmente nos faltaría un tiempito más, pero es lo que hay y estamos todos los equipos en la misma situación”.

Armaron un plantel muy fuerte para la categoría, debes estar muy contento por eso, ¿no?

“Estoy muy conforme con el plantel. El armado de plantel fue un proceso de varias opiniones, tres o cuatro, en las que todos tuvimos voz y voto. Creo que tenemos un buen balance entre madurez y juventud, entre experiencia y no tanta, y va a ser trabajo del cuerpo técnico darle a cada uno su lugar. Es un lindo desafío ya que es diferente dirigir un equipo que por ahí tenes cinco jugadores de 30-35 minutos, a tener 10 jugadores que pueden jugar a la par cualquiera de ellos. Entonces nosotros como cuerpo técnico tenemos que encontrar el lugar de cada uno de forma que todos sean útiles para el equipo. De todas formas, por más que tengamos nombres importantes, tenemos, por ejemplo, solamente uno o dos jugadores con real experiencia en DTA. Tenemos otro tipo de experiencia y son cosas que tenemos que tenerlas en cuenta, para poder aprender rápido y bien, jugadores y cuerpo técnico, porque es un torneo muy corto entonces no hay tiempo para acordarse y hay que salir acomodado de entrada”.

¿Qué va a ver en la cancha el hincha de Peñarol cuando juegue el equipo de Diego Castrillón?

“Va a ser un equipo muy intenso, desde el primer jugador al último, de los que juegan 30 minutos a los que juegan 10. Esa intensidad obviamente nos está llevando a cometer muchos errores, muchas pérdidas. Tenemos tiempo para mejorarlo y tratar de minimizarlo. Pero va ser un equipo que juegue rápido, pero no apurado, sabedor de que eso nos lleva a errores que intentaremos sean las menos y podamos maximizar nuestras ventajas. Además tenemos una profundidad de banco importante que la vamos a utilizar para desgastar a los equipos rivales”.

¿Cómo se vive desde adentro este proyecto tan grande que es la vuelta de Peñarol al básquet?

“Todavía no tenemos noción de la magnitud que tiene o que puede tener esto. Hasta que no empiece el torneo nosotros pensamos o imaginamos distintas cosas pero la verdad se va a ver después del 6 de octubre. El proyecto de Peñarol es ambicioso pero tiene los pies en la tierra, no es volado y tiene bases muy sólidas. El comienzo de esto es la DTA pero el objetivo final está puesto dentro de dos años. De todas formas hay que ir paso a paso, partido a partido, practica a practica porque ningún camino es fácil”.

Teniendo en cuenta la expectativa que hay y la cantidad de gente que seguramente los va a seguir, ¿están trabajando la parte mental con el plantel?

“Estamos trabajando mucho con la ansiedad, que es algo que nos va a llegar a todos. Además no solo vamos a tener que manejar la nuestra, sino también la de la gente que está afuera. También vamos a intentar manejar todas la variantes a las que nos podemos enfrentar, si nosotros no contagiamos desde adentro, a la tercera o cuarta fecha, aunque ganemos, capaz que ya no es tanta la gente que viene. Además tenemos que estar preparados para todos los escenarios, que no haya factores de desmotivación o desconcentración, pero tampoco de un acelere que nos lleve a cometer errores que no cometeríamos en otra situación. En ese sentido creo que la mezcla de experiencia y juventud en el equipo va a permitir que encontremos nuestro equilibrio para poder afrontar cualquier situación”.

En lo personal, ¿qué significó que Peñarol te haya elegido a vos para este desafío?

“Primero que nada es un orgullo que me hayan elegido a mí. Cuando me llamó Camilo Castro por primera vez, sentí mucha alegría y mucho orgullo, pero es un desafío tremendo. Lo asumí con la mayor responsabilidad, mucho entusiasmo y ganas de trabajar. Son realmente un montón de sentimientos pero sobre todo prima la alegría. La alegría de volver a estar, de tener una nueva oportunidad y que sea nada más ni nada menos que en este tipo de proyecto. La verdad que estoy muy agradecido, primero a Camilo que fue el primero en tirar mi nombre, también a Peñarol y ni que hablar al cuerpo técnico y ayudantes que nos rodean, la verdad es espectacular como se trabaja, hay un ambiente notable”.

¿Tiene algo de revancha esto para vos, sobre todo por cómo te fuiste de Defensor Sporting?

“Viste como es… nadie es profeta en su tierra. Esto es una revancha mía, no es contra nadie. Ahora hay un gran porcentaje que depende de mí, no es todo porque al fin y al cabo son los jugadores los que toman la decisión si tirar o pasarla y eso define si ganás o perdés y define si seguís o no seguís. Pero hay un buen porcentaje que depende de mí y del cuerpo técnico, eso me pone muy feliz, pero muy concentrado en esto y a la espera de que empiece ya. Si bien nos vendría bien un tiempito más, queremos que arranque ya”.

¿Cómo analizas, como hombre de básquet, la llegada de tanta gente de fútbol al basquetbol? ¿Te parece que le va a hacer mejor cosas como el momento de Nacional o la vuelta de Peñarol y de Danubio?

“Creo que es una situación diferente. No se había visto este movimiento masivo en el basquetbol, sacando dos o tres clubes que son de basquetbol y que manejan mucha gente, creo que esto va a hacer todavía más popular al deporte. Te puede gustar o no el basquetbol pero al ser tan hincha del club ya automáticamente paras la oreja para ver como salió y capaz que algún día lo vas a ver. Creo que en la medida que Nacional se mantenga en la situación que viene estando, que Peñarol vaya llegando a sus objetivos, que Danubio también lo haga, me parece que se va a patear el tablero de lo que es el basquetbol. Por ejemplo el tema de la capacidad de las canchas va a tener que verse. Obviamente esto es un proceso y la estructura se tiene que adecuar a ese proceso, lo mejor es que esto vaya siendo en simultáneo y que no aparezca una situación que sorprenda a nadie. En definitiva va a ser un sacudón importante para el basquetbol”.

¿Cuáles son los objetivos que se plantean, miran a corto plazo o se animan a ver un poco más allá?

“A nivel personal hay varios objetivos. Tenemos un objetivo a largo plazo, un objetivo a mediano plazo y uno a corto. El corto es llegar lo más fuerte posible al 6 de octubre y ganar ese partido. El objetivo a mediano plazo es jugar como queremos todos, porque estos jugadores entienden a la perfección como queremos jugar y estamos en sintonía. Y finalmente el objetivo a largo plazo que es el ascenso, pero no hay largo plazo si no cumplimos los objetivos anteriores. Acá lo importante es no retroceder, nos podemos estancar mínimamente pero siempre mirando para adelante e intentando mejorar y superarnos practica a práctica”.