En el básquetbol capitalino y en algunas Ligas del interior existen mujeres que trabajan como juezas, otras que son profesoras de educación física, pero es la primera vez que encontramos una directora técnica en un equipo de primera división, es el caso de Sofía Martínez Frontan que va a dirigir a Esparta en la Liga de Mercedes.

Quizás el pensamiento tan cerrado que tenemos de este deporte, donde sólo encontramos mujeres arbitrando como: Vivian García, Valentina Dorrego, Alejandra Godoy, Aline García, Angela Quesada entre otras damas que habitualmente las vemos impartiendo justicia en los rectángulos de juego.

También son parte de esta hermosa familia del básquetbol: Florencia Somma (profesora de Malvín) y Mariana Sosa (que trabajó en 25 de Agosto y Welcome), Juliana Dibarbure que se sumó al cuerpo técnico de Tabaré, además de delegadas y kinesiólogas que quizás en el mundo deportivo ya es más habitual.

La primera en romper con la hegemonía masculina tomando decisiones del otro lado de la línea es Sofía que cuenta como comenzó su interés por dirigir: “Todo comenzó en 2015 que estuve en Esparta como Ayudante Técnica en inferiores, ahí me empecé a involucrar, y al año siguiente hice el curso. Ahí me llamaron de Sandú para trabajar en preminis y minis estuve dos años con ellos, el año pasado estuve como Ayudante Técnica de Primera División, pero no tomaba decisiones ni nada como voy a tomar ahora”.

Sofía nos contó como llegó a la dirección técnica: “En el 2016 estudié el nivel 1, y llegué porque me gustó el rol de entrenador, porque si bien cuando pasas de jugador a entrenador ya es totalmente diferente, me gustó muchísimo. Después en el 2017 hice nivel 2”. Y sobre su presente en esta carrera explicó: “Mi objetivo como siempre dije desde un principio era llegar a Primera, nunca pensé que iba ser tan rápido, por eso cuando se presentó la oportunidad, no lo dudé. Sí tuve miedo, dudas, no podía perder esta oportunidad para aprender, adquirir experiencia y aspirar a más”.

Hasta que sonó el teléfono para dirigir al equipo de sus amores: “Yo si bien soy de Esparta desde chiquita y mi familia también, me llamaron para ser la preparadora física (estudia educación física), y nos pusimos a hablar, sabiendo que somos un equipo humilde, que no tiene mucho recursos como otras instituciones, por ejemplo Remeros que están muy bien económicamente. Así fue que salió la idea de dirigir”.

Al ser consultada sobre como tomó esta propuesta, expresó: “Era una tremenda experiencia, no la podía desaprovechar, sí con mucho miedo (risas), con incertidumbre, pero me tocó un grupo precioso, tengo un gran ayudante, que es un ex jugador como Alexis Maneiro. Estoy aprendiendo mucho, con mi edad no tengo mucha experiencia, con mayores es la primera vez”. 

En referencia al entrenamiento, la joven directora técnica dijo: “Entrenamos todos los días, los sábados en doble turno, físico hacemos día por medio y después nos enfocamos a trabajos de cancha, con jugadas y demás”. Además sobre su idea de juego agregó: “El objetivo de nosotros es armar un buen grupo de personas, ser compañeros y que dialoguen ellos en la cancha, no ser individualistas sino realmente un equipo. Apostamos también a los chicos del club, formativas y jugadores que sean de la institución”.

En cuanto a la conformación del “León” del Palo Alto manifestó: “Tenemos jugadores grandes y otros que son del club como Álvaro Sosa y Joaquín Frontan. Vienen de Montevideo, Federico Darini, Germán Dávila, hay varios que son juveniles, como también chicos de otros clubes que se arrimaron porque les abrimos las puertas a todos. Hoy somos 18-19 jugadores, el último que llegó es el base José Nieves”.

“Me sorprendió, hay mucho respeto, nos corregimos entre todos, tanto ellos a mí, como yo a ellos, tenemos un dialogo increíble, somos un equipo. Por más que yo sea la cabeza del grupo, somos un equipo que todos tiramos para el mismo lado, todos aceptamos criticas constructivas, y nos vamos corrigiendo todos juntos, la verdad que con eso estoy súper satisfecha. Al principio, tenía un poco de miedo o de duda, ahora totalmente me la sacaron porque me han tratado muy bien, me dieron mi lugar, mi espacio de sentirme cómoda” declaró la DT de Esparta.

La directora técnica de 21 años, tiene una idea de juego clara que es: “Muchas ganas, pelear pelota a pelota, acá hay cuadros muy fuertes, nosotros estamos en un nivel más bajo, no de juego, sino en nombres que vienen de Montevideo y que tienen su apellido ya marcado en este deporte. El objetivo es de tirar todos para el mismo lado, pelearla, hablarse y divertirse”.

“Cuando se dio la noticia me llamaron muchos colegas, profesores de educación física, mis compañeros del ambiente, para darme el apoyo, ofreciéndome si necesitaba alguna ayuda. Fue un poquito revolucionario el tema”, explicó entre risas y sentenció: “Tuve muchas felicitaciones, mucho reconocimiento, siempre con la mejor onda y darme para adelante”.

La Liga de Mercedes es muy competitiva donde no sólo van jugadores de la capital, sino también árbitros, Martínez también se refirió sobre cómo piensa dirigirse con ellos: “Soy difícil, tengo personalidad, tengo carácter, y uno de mis miedos es como enfrentarme a ellos, tengo miedo a mi reacción (risas). Hay que ver que pasará, todos sabemos el que lo vive de adentro se deja llevar y no sabría decir cómo voy a reaccionar. Todos nos equivocamos, pero si es algo injusto no creo que me quede muy tranquila sabiendo como soy”.

Sofía, pasó la barrera de sus miedos, va cumpliendo metas y proyectando objetivos. Sin un referente técnico claro, ya que de todos trata de aprender y observar cómo trabajan no sólo en la Liga de Mercedes sino en Montevideo. Muy exigente con sus dirigidos, tanto que el día de Uruguay – México por la ventana al Mundial de China, era el horario que Esparta podía entrenar en su gimnasio y no suspendió la práctica, después pudo ver imágenes y ver la gran victoria celeste. 

En el horizonte la espera el próximo 10 de Octubre como su primera vez de Directora Técnica por la primera fecha de la Liga de Mercedes, tendrá que ir hasta la calle Sánchez para desembocar en la “Caldera del Diablo” como se conoce al Estadio José Saratsola de Independiente que será su primer rival, en su carrera como entrenadora de básquetbol que, quizás algún día pueda seguir creciendo y llegar al círculo de privilegio.