De Pando al Mercado llega la ronda de notas con DTs de la DTA. Ahí hablamos con Andrés Blazina que este año dirigirá a Montevideo.

-¿Con qué objetivos encarás esta temporada en Montevideo?

Nosotros tuvimos varias reuniones con la gente de Montevideo y ellos quieren seguir un lineamiento del trabajo que están haciendo con el entrenador de formativas, Sergio Delgado, que dirigió DTA el año pasado y que por motivos personales no va a dirigir el equipo principal. Estuvieron buscando entre los entrenadores que entrevistaron, que consultaron, alguien que siga el lineamiento de trabajo de él y les gustó mi manera de trabajar. Me gusta mucho trabajar con planteles jóvenes y en base a eso, apuntamos a una conformación de un equipo joven. Queremos ser animadores interesantes y darle cabida a la gurisada del club.

-¿Qué tanto te ayuda tu experiencia en formativas a la hora de trabajar con un plantel de una edad tan corta?

Es el estilo de juego que yo propongo en todos mis equipos. Siempre que el plantel es joven se adecua más a mi manera de ver el básquetbol. Nuestros mayores referentes tienen 24 años, Rodrigo Cardozo, Sergio Castello y Juan Savariz. De ahí tenemos gurises como Pozzolo que tiene 17 años. El margen está en esa franja, pero la mayoría de ellos tienen 20 o 21. Por lo que estuvimos hablando, a los dirigentes les sedujo mi propuesta de trabajar en formativas, más que nada porque ellos me vieron dirigir dos veces en la sub 23, la manera de cómo planteo los juegos. Se inclinaron por mí y me encuentro muy cómodo trabajando en Montevideo.

-¿Qué diferencias hay entre trabajar con un plantel joven y uno experiente como lo hiciste el año pasado en Paysandú?

Hay mucha diferencia. La dinámica y la intensidad del juego a veces no acompañan al ritmo de trabajo, a la intensidad que uno quiere imprimrle en cada juego, a los planteles. A veces tenés que adecuar tu sistema de juego, en base al plantel que tenés. Si bien a veces el plantel experiente te da muchas cosas, la juventud te da otras. Yo me siento muy cómodo con planteles jóvenes, si bien es muy importante también tener experientes, porque a veces la adrenalina de la juventud, nos lleva a confundir el jugar rápido con apurados. Siempre es bueno tener un experiente que me ordene el juego, que sea el entrenador adentro de la cancha.

-Vas a tener un plantel que mantiene una base del año pasado y que su gran mayoría juega el Sub 23 al que te tocó enfrentar con Miramar, ¿lo que viste de ese equipo te gustó? ¿Qué cosas le querés pulir?

Están haciendo un buen trabajo con Sergio que está hace 4 o 5 temporadas en Montevideo. Lo que quiero pulirles a ellos son los cierres del juego, lo pensante. Después de que arreglé mi vinculación con Montevideo, estuve mirando un poco las estadísticas del año anterior y hay una gran cantidad de juegos que los perdieron en el cierre, llevándolo parejo todo el partido. Eso los llevó a no clasificar entre los 8. Este equipo con todas las experiencias que han tenido el año pasado, vamos a ver si trabajamos un poco más en el juego, en el cuidar la posesión, más que nada en los cierres. Nunca bajando la propuesta nuestra original que es la intensidad en el juego y la marca intensa, que es lo que nos va a caracterizar.

-Montevideo se ha destacado por ser un equipo intenso que le cuesta manter a lo largo de los minutos, ¿es algo que querés trabajar?

Sí. Esa pérdida de intensidad y el descontrol llegaban en los cierres de juego. Somos un equipo de la casa, que hasta mi profe, Santiago De León, es profe y jugador. Él va a ir regulando los entrenamientos y nadie mejor que él, porque entrena con ellos. Va a ser el termómetro de saber si el equipo está con las características que nosotros queremos, o no. Lo que sí puedo asegurar, es que pese a ser compañero de trabajo mío y ser compañero de ellos en el grupo humano, tiene un respeto admirable hacia el compañero, porque a veces se pierden un poco los parámetros. Pero él comparte vestuario con ellos y viene a trabajar con una seriedad de mayores. Eso me da tranquilidad, porque por su inmadurez habían perdido muchos juegos en el cierre, pero la madurez con la que están encarando todos estos entrenamientos, me está dejando una tranquilidad de que vamos a lograr el objetivo que nos queremos plantear, para lograr plasmarlo en cancha.

-Para mantener esa intensidad el estirar el plantel te sirve mucho. Las llegadas de Rodrigo Cardozo y Sergio Castello, ¿qué te aportan al plantel?

A Rodrigo yo lo conozco, jugó con mi hijo, Damián, en Miramar y tengo las mejores referencias de él como persona. Porque en la conformación de plantel, a mí me gusta primero, formar buenos grupos humanos. En las difíciles es cuando sobresale el grupo humano. Rodrigo reúne todas las condiciones de buena gente, por sobre todas las cosas, y además, de buen jugador. Es un interno, o yo lo voy a usar de interno, en El Metro muchas veces ha jugado de “3”. Como interno es muy ágil, dinámico y que se puede abrir a tirar de afuera, no es ningún negado con la pelota. De Sergio yo apuesto por su muñeca. Es un tirador que en los momentos calientes no le tiembla el pulso y apuesto por su gol de afuera. Espero que se concreten dos fichas más para ver si podemos así redondear el plantel y empezar a trabajar.

-¿En qué posiciones buscás esas fichas?

Un “3” y un base.

-Dentro del grupo humano que mencionas, ¿qué tanto te sirve tener jugadores que se conocen y que incluso han jugado torneos amateur juntos?

Eso yo lo descubrí ahora, porque sabía que si bien habían compartido algunos jugadores algún plantel, sé que también habían tenido actividades extra FUBB. Tienen ya fuertes lazos de compañerismo, muchos son amigos y eso ayuda mucho porque es una competencia muy sana y siempre están en positivos. No todos lamentablemente van a estar en el plantel, porque no puedo trabajar con más de 14 o 15 jugadores. Siempre están entrenando en positivo y el hecho de que sean amigos, los lleva a tener un conocimiento fuera de la cancha además de dentro. Suma mucho y a los que llegaron nuevos los recibieron como si fueran un integrante más que hubiesen compartido temporadas anteriores con ellos.

-¿Qué estilo de juego le vamos a ver a Montevideo?

Va a ser un Montevideo que va a defender duro, va a jugar un básquetbol muy moderno, muy rápido. Por sobre todas las cosas le vamos a apostar a un buen espectáculo. Nosotros pese a la juventud del plantel, queremos ser protagonistas.

-¿Buscás algo más de lo que se consiguió el año pasado en el que el equipo se quedó a un partido de meterse en playoffs por el segundo ascenso?

Nosotros nos estamos fijando metas a inmediato, mediano y largo plazo. Si bien es cierto que en la posición del entrenador, las metas a largo plazo dependen mucho de los resultados, lo que queremos intentar de plasmar son las metas de inmediato y mediano plazo. De inmediato tratar de inculcar en el equipo la filosofía que tengo de básquetbol, principalmente en ataque. En defensa me sentí muy cómodo y los jugadores entienden muy bien los mecanismos de defensa que queremos aplicar en cancha. Falta empezar a trabajar un poco en ataque, que es un poco mi filosofía, mi concepto y que ellos lo puedan plasmar en cancha. Lo otro, el año pasado no se pudo y este año queremos tratar de ingresar a playoff.