Larrañaga le ganó a Stockolmo con un tremendo primer cuarto y un gran partido de Mateo Sarni, y ahora espera rival en semifinales.

Resumen del partido

Inicio de playoff en cancha de Bohemios, con ventaja deportiva para el “Larra” que obligaba a la “S” a ganar para igualar la serie y forzar un partido definitorio. El primer cuarto el milrayitas fue una topadora, que corrió muy bien la cancha, tuvo a Sarni buscando siempre a Monteverde, que también se entendió de forma notable con Viana en el pick and roll. Stockolmo tuvo muchas dificultades contra el cuadrado-1 propuesto por Fernández (Sarni sobre Bertolini) y le costó poner en juego a Ferreira y Novello cerca del aro. Los triples de Álvarez y un soberbio triple sobre la bocina del “Mono” Sánchez pusieron el 36-14 con que Larra se fue ganando al primer descanso. Un buen ingreso de Sebastián Vechtas y el crecimiento de Ferreira fueron los argumentos para que los del Prado logren anotar con mayor fluidez, pero del otro lado Larrañaga le dio intensidad con los constantes cambios de su entrenador, buscaron correr constantemente y encontrar algún triple más para mantener una cómoda distancia e irse ganando 58-39 al entretiempo.

Si bien el azul esbozó una reacción, con Novello y Ferreira como anotadores pero principalmente aumentando su intensidad y extendiendo la presión a toda la cancha, el crecimiento de Mateo Sarni volvió a distanciar a un Larrañaga que jugó casi siempre con tres armadores. Sarni generó desde su rompimiento y puso dos triples con los que los suyos se fueron 22 arriba al último descanso. Luis De León anotó de forma reiterada, acompañado por Vechtas y Ferreira para intentar recortar dentro de un Stockolmo que tuvo actitud pero no pudo. Algunos rompimientos o corridas pero principalmente muchísimas faltas que llevaron al milrayitas a la línea de libres hicieron que el último período sea largo pero claramente definido en favor de Larrañaga, que lo cerró en cifras finales 101-81 y ahora espera en semifinales por el ganador del segundo choque entre Lagomar y Miramar.

UNO x UNO

LARRAÑAGA

Sarni (9). Su rompimiento fue una pesadilla para el rival, además corrió, metió de afuera y en defensa fue intenso. Viana (6). Gran inicio generando desde el pick, se entreveró un poco después. Colman (6). Aporte en distintos rubros, fue importante. Álvarez (7). Sus “bombas” fueron claves para marcar la cancha. Monteverde (8). El destacado. Sánchez (6). Tiró mucho (metió la más difícil) pero tomó bien la base y defendió bien. Ledanis (5). Correcto. Castro, Abdala, Sosa (-). Poco en cancha. Fernández (8). El cuadrado-1 del inicio encaminó el juego, la rotación del 2C prácticamente lo liquidó.

STOCKOLMO

Nobile (3). Superado. Bertolini (2). Desaparecido. Ferreira (7). El mejor. Cuando la bola pasó por él, pasaron cosas buenas. De León (6). Aportó por momentos, muchos puntos con el partido liquidado. Novello (6). Actitud y entrega siempre, cuando pudo recibir cerca del aro gravitó. Vechtas (6). Buen ingreso, mejor cuando terminó que cuando debió conducir. Cavalli (4). Jugó a porcentaje sin éxito. Amaral (4). No pudo cambiar la historia. Lluis (-). Poco en cancha. Zaballa (4). No pudo dar soluciones al planteo de Larrañaga, vio el partido irse en los primeros diez minutos.

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Lo destacado

Se decía que Larrañaga jugaba sin extranjero, pero en la cancha nos encontramos con un “5” determinante, que no tendrá nombre en inglés aunque podría bien ser Manuel Greenmount. Enorme partido de Monteverde, doble-doble de 21 puntos y 10 rebotes, más mucho juego ”invisible” en cortinas, defensa y hasta ayudando a subir el balón. Rendidor y pico Greenmount! Perdón, Monteverde quise decir.

Lo distinto

Con ambos equipos prontos para el salto, el inspector de Larrañaga se arrimó cerca de la mesa para poder firmar la plantilla. Lo hizo dentro de la cancha mientras jugadores y árbitros lo miraban, y antes de salir caminó tranquilamente hacia el banco y saludó uno por uno a jugadores y cuerpo técnico del milrayitas. Situación graciosa para todos los que estábamos en Bohemios, hasta le sacó una sonrisa a Gonzalo Fernández, que nos mostró otra cara bien distinta a la que tuvo -como siempre- durante el juego.