Esteban Yaquinta habló con Basquet Total de la realidad de Miramar, que sigue pelenado arriba en El Metro.

Los partidos con Stockolmo, desde que está El Facha e Miramar, parecen tener el molde y siempre salen apasionantes: "El partido de la primera rueda y los dos años anteriores, todos se definieron en la última bola, parece cosa del destino que sea así".

Esta vez Miramar ganaba por 16 faltando ocho minutos, el entrenador analizó los motivos de la reacción del rival: "Pagamos la inactividad y la falta de ritmo, cerramos muy bien el campeonato ganando seis de los últimos ocho, jugamos tres cuartos de buen básquetbol y cuando nos presionaron quisimos cerrarlo demasiado rápido y ahí fue cuando se nos terminó complicando".

Sin Olivera y Carvidón, el DT se las ingenia para estirar su plantel: "Hay chicos que vienen jugando un grandísimo torneo, por suerte les está sonando el teléfono para Liga y DTA. Eso nos deja contentos, nosotros queremos que Miramar esté lo más arriba posible, pero también potenciar jugadores, creo que muchos de ellos lo están logrando".

Miramar tiene sustentos reales para soñar con el ascenso: "Lo que está haciendo nuestro extranjero es increíble, el costo/rendimiento ya no tiene adjetivos, nos da una mano tremenda. Acompañado por los chicos estamos todos soñando con los ojos abiertos".

Para cerrar contó como se afrontó el parate: "Los felicité porque nunca en mi vida vi un equipo tan comprometido, en El Metro todos los años hay parate, pero estos pibes dieron el máximo, nunca dejaron de entrenar y eso da sus frutos. Nosotros tratamos de mantener las cabezas duras y trabajar mucho en lo emocional".