Luego de finalizar una gran temporada en Argentina en donde su equipo alcanzó el Final Four, Sabina Bello habló con Básquet Total.

Para empezar, nos habló de lo que fue su año en Rocamora: “El balance es muy positivo, tanto para el equipo como para mí. Logramos el principal objetivo que era estar a nivel,  jugando de igual a igual con todos los equipos. Además, dimos ese batacazo que fue entrar al Final Four, lo que valoramos mucho a pesar de haber perdido en semifinales. Personalmente fue una experiencia muy enriquecedora para mí, donde además de continuar creciendo como jugadora, la disfrute mucho”.

Si bien hubo muchos equipos con gran nivel, para Sabina lo que logró Rocamora era posible a inicios de la segunda parte del torneo: “Creo que en la primera fase estábamos más abajo del resto de los equipos. Para el clausura la llegada de la brasileña (Sangalli),  y sobre todo el hecho de mejorar muchas cosas en lo colectivo,  acortó las distancias que teníamos con el resto de los equipos. Además empezamos muy bien la segunda fase, entonces, si soñábamos con el estar Final Four. Sabíamos que iba a ser durísimo, pero si lo soñábamos”.

Bello nos contó que cosas le sumaron para su carrera como jugadora, el básquetbol argentino: “Me llevo muchas cosas. Allá tenía la exigencia de corregir muchos detalles para poder jugar, y por otro lado el tiempo y las posibilidades para hacerlo,  porque estaba 100% dedicada a esto. Entonces podía ir a tirar, a hacer físico,  a trabajar técnica individual, cosas que acá en Uruguay por una cuestión de tiempo, porque trabajamos o estudiamos, no podemos hacerlo siempre. Entonces espero haber mejorado en esos aspectos. Otra cosa que fue nueva para mí fue que allá se hace muchísimo scouting, entonces tenía que estar preparada para manejar mucha información. Ya sea sistemas ofensivos, como también a leer las jugadoras rivales y como defenderlas, etcétera. Me costó bastante, pero me gustó mucho y creo que me sumó como jugadora y como entrenadora”.

Además, también resalta cosas positivas para su rol en la parte técnica: “Cómo entrenadora me llevo cosas también. Sobre todo conocer cómo funciona la liga y el básquetbol femenino allá. En mi opinión Argentina tiene que ser un modelo a seguir para nosotros  y estar allá me permitió entender que cosas podemos imitar y para cuales no estamos preparados”. Sobre esto agregó: “Hay cosas que estamos muy lejos. La cantidad de población, la cantidad de niñas y mujeres jugando al básquetbol, la cantidad de clubes. Acá no sólo tenemos menos población, sino que la mayoría de los clubes tienen sólo basquetbol masculino y eso va a demorar para que cambie porque es una cuestión cultural. Lo que si pienso que se puede empezar a imitar, es la seriedad que se le da a la liga. Las jugadoras son profesionales y son valoradas como tal. Se les brinda todo lo necesario para que puedan hacerlo lo mejor posible. Además se difunde mucho, se televisa. Por otro lado la formalidad de la liga, que se hace un fixture a principio de año, se mantiene y se cumple. Los equipos se comprometen y hacen todo el sacrificio para jugar. Viajamos 15 horas para un partido, por ejemplo”.

Sobre el marco de público en el que se juega en Argentina comentó: “La cantidad de gente que va a las canchas no es tan distinta. No jugué ningún partido con un marco de público como el de acá en la final de 2017 (vs Defensor Sporting). Pero allá televisan,  la gente lo ve por ahí también y siguen la liga por internet, la página de la liga, y otros medios de comunicación”.

Uruguay atravesó un año en el que varias jugadoras han podido salir al exterior. La de Tomás de Rocamora, habló de esto a diferencia de otros años: “Creo que son muchos factores. Pero principalmente antes no había ligas profesionales en Sudamérica, ahora hay, por lo que hay más oportunidades. También el acceso a internet es muy importante, te permite contactarte y que te contacten. Lo mismo con las jugadoras que se van becadas a Universidades. Si el nivel les da, tienen manera de moverse y buscar oportunidades”.

En Argentina se logró un gran interés de los clubes hacia el femenino, cosa en la que nuestro país está por detrás: “Creo que es una cuestión cultural, y se debe a muchos factores. En mi opinión y por como lo he vivido, a los clubes no les interesa tener femenino. O no quieren porque les quita horario de cancha, personal, etcétera,  que prefieren destinar en el masculino. Por otro lado también hay que entender que el básquetbol no es la opción más buscada para las mujeres. En general las familias eligen llevarlas a hacer otros deportes y otras actividades, entonces cuesta empezar proyectos de básquetbol femenino”.

Sabina volverá a Malvín con el objetivo de conquistar la copa 16 consecutiva, pero se refirió a su futuro más allá de lo que resta de esta temporada: “No lo tengo claro, pero veo difícil que pueda volver a salir a jugar. Porque económicamente no es algo que me dé estabilidad. Entonces a mi edad ya tengo que pensar en mi futuro, seguir creciendo como entrenadora y si continuar jugando acá”.

Las Playeras no cuentan con extranjera aún y Bello nos contó cual de sus compañeras en Argentina traería a su equipo: “Si pudiera elegir a una sin dudas eligiría a Keira Robinson. Fue la mejor jugadora de la liga sin duda. Pero no está en las posibilidades porque se va a su casa y después a Europa”.

Por último se refirió al final de la liga local: “Este es un año muy particular para nosotras. Se está dando un recambio generacional, tenemos muchas U17, y nos está costando más que otros años. Además de que el nivel de los demás equipos aumentó mucho. Pero los resultados muestran que está muy parejo todo y que el campeonato puede ser para cualquiera”.