Lagomar cortó una racha de tres derrotas al hilo con puntos altos de la familia Álvarez. Luego del juego, tuvimos una linda charla con uno de sus integrante, Nicolás, quien además de hablar del partido, nos contó como es compartir cancha con su hermano y su primo.

Con los Álvarez reunidos, el verde logró pasar a liderar un partido bravo con un parcial de 17-0 en un tramo del último cuarto: “Fue un partido difícil. Ellos vinieron a plantear lo que ellos querían. Propusieron bien el partido, es un cuadro aguerrido, defienden bien, juegan bien, saben a qué jugar. Nosotros en un momento no estábamos muy cómodos, pero por suerte en el último cuarto se abrió ese resultado y pudimos llevarnos la victoria que era lo que necesitábamos”.

Con Javier como ausente, la familia pudo estar poco en cancha en el torneo, pero hoy con la lesión de Cococho a un lado, se juntaron los tres y brillaron: “Por suerte Javi (Javier Álvarez) pudo jugar y ser protagonista. Gonzalo (Álvarez) ya sabemos lo que es, sobrepasa el nivel, está sobrado. Le entraron las pelotas, estaba un poco ofuscado, pero apareció y por suerte nos llevamos el triunfo”.

Cocochito nos había mencionado durante la DTA que estaba viviendo un sueño al jugar con su ídolo, su hermano. A eso se le agregó un condimento extra y nos contó como se siente: “Ahora no tengo ni palabras la verdad. Que haya venido mi primo, que de chico hemos jugado siempre en contra, en el sentido de pelotear en las calles. Si le sumamos ese condimento, que es fundamental, es más que un sueño. Falta uno todavía, que siempre dijimos de chicos que queríamos jugar todos juntos. Somos tres, y estamos muy contentos”.

Pero no nos quedamos solo con esa declaración, también consultamos por ese cuarto ingrediente secreto: “Se llama Sebastián Álvarez. Está jugando en torneo federal ahora. Es un “2” y hubiese sido un sueño que hubiese venido. No pudo, pero estamos los tres y hay que disfrutarlo a pleno más que nunca”.

A pesar de que su hermano es su ídolo, Nicolás nos dice que no hay celos de sus primos por eso: “Pasa por un tema de generación. Yo creo que Gonzalo y Seba, no lo han visto jugar mucho, pero como era el mayor, cuando venían acá y lo veían jugar, lo tomamos los tres como el referente a Javier. Pero no hay celos, cero”.

Si bien Lagomar bajó al escolta, Cocochito es cauto respecto a sus objetivos futuros: “Nosotros tenemos que ir viendo, es un torneo difícil, ya fue demostrado el año pasado, que si perdías uno terminabas jugando el descenso y si ganabas, el ascenso. Creo que es parecido o igual, este torneo, es muy difícil. Nosotros tenemos que ir partido a partido, tranquilo, ir viendo los juegos y tratar de llevarnos la mayoría para la segunda parte del año”.