Golden State Warriors venció a domicilio a Cleveland Cavaliers y quedó a un triunfo de coronarse campeón de la NBA por segunda temporada consecutiva. En los de Oakland se destacó la gran actuación de Kevin Durant, que sentenció el juego con un triple soñado.

En los dos partidos que se disputaron en Oakland se dieron trámites muy disimiles. El game 1 tuvo absolutamente de todo, ya que la visita lo pudo ganar en el tiempo reglamentario, pero por errores propios, en particular de J.R Smith, se le terminó escapando la victoria en la prórroga. Mientras tanto, en el juego 2, el dueño de casa fue ampliamente superior a su rival, dominando las acciones desde el inicio del partido. Los Cavs volvieron de su gira por California con dos derrotas en la maleta, por lo tanto, tenían la obligación de ganar en su casa para evitar quedar contra las cuerdas.

Los dirigidos por Tyronn Lue saltaron a la cancha con George Hill, J.R. Smith, LeBron James, Kevin Love y el canadiense Tristan Thompson. Por su parte, los comandados por Steve Kerr comenzaron con Stephen Curry, Klay Thompson, Kevin Durant, Draymond Green y JaVale McGee.

El encuentro disputado en el Quicken Loans Arena de la ciudad de Cleveland, presentó un comienzo favorable al elenco local, que con una buena efectividad desde el perímetro a través de J.R. Smith y Kevin Love, lograba abrir una rápida ventaja de 12 unidades (16-4). Con el correr de los minutos, el conjunto visitante fue encontrando una mayor fluidez ofensiva, sobre todo gracias al trabajo de Kevin Durant, lo que les daba la posibilidad de equilibrar las acciones con un parcial de 22-10. Tal y como ocurrió en el arranque del primer periodo, los primeros compases del segundo fueron beneficiosos para los de Ohio, que con un par de penetraciones de LeBron James, sacaban una diferencia de 7 puntos (35-28). Los campeones de la Conferencia Este se mostraban muy agresivos en el costado defensivo, mientras que en ofensiva contaban con un Love encendido, bien acompañado por Rodney Hood desde el banco de suplentes. Con Draymond Green y Stephen Curry cargados de faltas personales, los de Oakland pasaban a depender pura y exclusivamente de lo que pudiera generar “KD”, que anotaba prácticamente todo lo que lanzaba. Los primeros 24 minutos de juego se fueron con el dueño de casa al frente en cifras de 58 a 52.

En el inicio del complemento se pudo observar a un Golden State mucho más decidido a atacar el aro. Con tres anotaciones consecutivas del pívot JaVale McGee, los actuales monarcas de la NBA conseguían igualar el electrónico en 61 puntos por bando. A partir de ese momento, los dirigidos por Steve Kerr pasaron a tener el control de las acciones, mientras que los comandados por Tyronn Lue tenían que remarla de atrás. Los primeros minutos del último cuarto fueron muy atractivos, ya que ambos equipos intercambiaban ataque por ataque, sin sacarse ningún tipo de ventajas. En dicho pasaje se destacaban sobre el resto dos jugadores, Durant en la visita y Hood en el local, que sorprendía a propios y extraños, ya que no entró en la rotación en partidos anteriores. En el cierre, el equipo que cometiera menos errores seguramente se iba a terminar llevando la victoria, debido a lo ajustado que se presentaba el trámite. Un triple de Durant idéntico al que anotó en la tercera final de la temporada pasada, que resultó clave en la consagración de los de San Francisco, le daba a su equipo una renta de seis unidades (100-106), con menos de un minuto por disputar, lo que sería lapidario para las aspiraciones de los Cavaliers. Finalmente, los Warriors se llevaron el triunfo por 110 a 102 y se pusieron 3-0 arriba en las Finales de la NBA, quedando a una victoria de obtener el bicampeonato. El cuarto juego de la serie se disputará el próximo viernes, nuevamente en el Quicken Loans Arena.

En el ganador se destacó la majestuosa actuación de Kevin Durant, que encestó 43 puntos (6/9 triples) y capturó 13 rebotes, secundado por Stephen Curry con 11 tantos y 6 asistencias. Por el lado del perdedor, LeBron James aportó 33 unidades, 10 rebotes y 11 asistencias.