Edgardo Kogan analiza tácticamente la séptima final, en la que Malvín obtuvo el triunfo y el título de campeón de la Liga Uruguaya de Básquetbol.

En una final donde entre ambos equipos la paridad fue tan extrema que nunca se sacaron más de una máxima de cinco puntos entre ambos, Malvín terminó quedándose con el triunfo y con la Liga Uruguaya.

De inicio, Malvín colocó en cancha una formación absolutamente distinta a la que había manejado en todos los juegos anteriores. Santiso en la formación inicial junto a Cabot y Mazzarino. Indudablemente Pablo López buscaba con esta situación mejorar atrás la defensa, el 1x1 y adelante liberar a Mazzarino y Cabot, si bien había utilizado en esa posición a McGuire o en otro momento del torneo a otros jugadores, la solución en este momento de la final pasaba por encontrar a un base sólido como Santiso que le permitiese jugar a sus mejores tiradores y generadores de juego con más libertad y no tan desgastados.

Indudablemente a favor estaba que podía presionar defensivamente mucho más al equipo de Aguada en la defensa del 1x1, podía subirle la defensa de presión a Bavosi que es una de las situaciones que Aguada sufrió en juegos anteriores, cuando Bavosi no está al 100% de lo que el equipo necesita, la producción colectiva de Aguada baja. A favor de esa formación de Malvín tenía el crecimiento del rompimiento, que era una característica que había sufrido mucho y varias veces el score bajo se daba porque nunca ejecutaba las transiciones de defensa a ofensiva con la intensidad que necesitaba el equipo de la playa. Además del control del balón en el 5x5 en el manejo tener tres bases en cancha. En contra, situaciones como perder el rebote defensivo, situaciones de defensa donde el playero iba perder por la falta de estatura, porque la diferencia de estatura es pronunciada cuando Malvín juega con tres bases a cuando no lo hace y juega con un alero más grande, en este caso podía ser McGuire o Souberbielle y la perdida de estatura es la ventaja que generaba muchas veces en ofensiva utilizando aleros grandes frente a la defensa de Demian Álvarez, cuestión que Aguada provocaba cada vez que lo lastimaba con la ventaja de estatura que Aguada colocase a Barriola en situación de alero y obviamente resintiese otra fase del juego el equipo aguatero.

Ese cambio hizo que además Santiso vaya sobre Demian Álvarez en el arranque del juego, era una situación defensiva que hasta ahora no se había dado, a Demian lo habían defendido otros jugadores a lo largo de la serie final y se dio otra situación donde Pablo (López) con esta formación inicial buscó desde lo estratégico cambiar y la realidad es que lo logró, porque a través de los cuarenta minutos en muchísimas ocasiones se dio una formación baja de Malvín, lo que terminó siendo un éxito y un acierto del entrenador.

Aguada comienza con su misma estructura defensiva y ofensiva, con la formación inicial de Bavosi, Pereiras, Álvarez en el perímetro más los dos internos extranjeros, coloca nuevamente a Bavosi sobre Mazzarino, el Mono reconoce el recorrido que tiene Nicolás a la salida de las indirectas y lo había logrado defender de la mejor manera en la sexta final. Pereiras va nuevamente sobre Cabot, es una estrategia que Fernando Cabrera había utilizado en finales anteriores y le había dado muchísimo resultado y estaba en cómo se generaba el juego, como se daba a partir de estas decisiones de los entrenadores la situación de juego. Claramente el hecho de tener tres perimetrales, había que ver si Malvín atacaba con situaciones  jugando con pick and roll, caídas de Hatila y Kamp interno o Kamp jugando más hacia el perímetro. La realidad es que arrancó jugando definidamente tratando de utilizar a cuatro jugadores por fuera y con Kamp jugando como un “falso pívot” pero casi como un alero, dándole la oportunidad de que este pudiera tomar algunos tiros de tres puntos en las rotaciones defensivas de Aguada que llegaban tarde. Hatila no estuvo en el arranque de ese primer cuarto y a lo largo del segundo tampoco todo lo efectivo que se necesitaba a la hora de sacar la ventaja en el tiro cercano al aro porque quedo jugando muchísimas veces 1x1 con la defensa de Feeley adentro. Esto hizo que Aguada en el ajuste defensivo optara por darle a Malvín la posibilidad de jugar interno con Hatila, cortándole la posibilidad de que tanto Mazzarino como Cabot y Santiso lastimaran desde el perímetro. Se dio un primer cuarto muy parejo, Aguada atacando siempre sobre el pick central, lastimando muchas veces con los posteos de Feeley o las posturas de Smith con tiros de 4 o 5 metros, manteniendo lo tradicional que lo había llevado a la séptima final. Un primer cuarto muy parejo de 15-14, se repite la misma secuencia en un parcial de 16-15 a favor de Malvín en el segundo cuarto, con situaciones defensivas que hacen que el juego cambie porque se da el ingreso de McGuire, pero prácticamente a jugar como un ala pívot, porque ingresa por la situación de Hatila que tenía faltas, esto hace que a su vez Aguada leyendo esa situación de que McGuire jugando de cuatro le podía generar ventaja jugando de afuera hacia dentro en el 1x1, coloca a Barriola por Smith, luego lo coloca por Feeley para darle oxígeno a sus internos, esto genera que las posiciones y alturas en la cancha se emparejaran. Jugaban McGuire y Barriola de cuatro y esto hacía que los internos fueran definidamente Hatila o Kamp y del otro lado Smith o Feeley. Se da un emparejamiento, Malvín lastimó mucho de tres puntos porque los internos de Aguada que defendían las situaciones de pick and roll sobre el balón estaban muy hundidos, esto lo lee muy bien Malvín, ejecuta muchas veces tiros directos en la salida de las cortinas, otras veces profundiza, logra que Aguada los detenga, pero en las rotaciones de balón le saca ventaja en el pase extra y lastima de tres puntos. A su vez, Aguada empieza a forzar situaciones de posteo, toma una cantidad importante de segundos tiros que le permite al equipo de Fernando Cabrera estar siempre en juego, se da un cierre muy parejo, terminando 31-30 a favor de Malvín, en el entorno de una final con muchas imprecisiones y nerviosismo pero lo que estaba en juego era mucho.

En el tercer cuarto el juego cambia, Marcel Souberbielle con rotura del tendón de Aquiles no estaba a la orden de Pablo López, nuevamente Malvín ingresa con esa formación de tres bases perimetrales chicos y dos pívots, pero en este caso se da la situación que el recambio que tenía en la banca era menor, a partir de allí Aguada empieza a trabajar con Smith sobre todo en el poste bajo, con Feeley en el 1x1 lastimando en las situaciones de posteo, al no estar Hatila en cancha se da que entra Pomoli Aguada recarga muchísimo en el bajo a partir de allí se da un parcial de 8-0 que hace que el aguatero que estaba perdiendo al inicio del cuarto, pasara al frente en el tanteador. Se da el ingreso de Kamp y Malvín empieza a jugar a partir de la generación de juego de Mazzarino, de la fluidez ofensiva que le da la salida de Nicolás de las indirectas más los picks y las buenas lecturas de las ventajas que tiene el equipo de la playa. Posteos de Kamp, la caída de los pick de Hatila y algún rebote ofensivo que se generaba. Un tercer cuarto que se daba con mucha más fluidez por parte de ambos equipos, difícil de prever al inicio de ese tercer cuarto ya que la final había sido muy apretada y en un parcial de 23 para Aguada y 22 para Malvín terminan empatados en 53 al final del tercer cuarto, para definir el campeón en los últimos diez minutos.

En el inicio del último cuarto da la sensación que Malvín eleva el tono defensivo en la presión defensiva del 1x1, Aguada lastimó en muchas circunstancias de las finales e inclusive en el quiebre del 1x1, donde no pudieron controlar muchas veces a Demian y a Bavosi. Se da que Malvín eleva ese tono defensivo, le permite al aguatero muchas veces lastimar con algún tiro largo pero empieza a proteger el 1x1 que tanto lo había lastimado en las finales. Inclusive cuando se da un 2x2, Kamp eleva la defensa inclusive hasta con un cambio de hombre  que hace que Aguada se trabe al inicio del último cuarto. Aquí los detalles son fundamentales, la lectura en este momento del juego es clave, Aguada no logra leer bien las situaciones con las que Malvín estaba dañando en defensa y esto genera que el conjunto playero logre sacar una pequeña ventaja de cinco puntos, pero que de alguna manera le dio cierta tranquilidad de manejar el juego desde adelante y no desde atrás. En cambio Aguada viéndose en esa pequeña desventaja en el score comienza a tomar decisiones apresuradas, comienza a tomar tiros poco efectivos producto de que la elaboración de juego no es la adecuada para la lectura que ameritaba la defensa que ejercía Malvín. Se da también una situación determinante en el juego como la lesión de Demian Álvarez, una lesión muscular que lo deja a falta de cinco minutos fuera del juego, todos sabemos que Demian es la usina generadora de juego del mediocentro aguatero junto a Bavosi.

Esto hace que Aguada sienta indudablemente la generación de juego, cuestión que es muy bien aprovechada por Malvín, sobre todo porque se da nuevamente el crecimiento de Nicolás Mazzarino y a partir de él la generación de juego para que el equipo de Malvín pudiese mantener esa pequeña diferencia, Aguada se mostró muy combativo, tomó una cantidad importante de segundos tiros lo que le permitió muchas veces forzar tiros cerca del aro con grandes porcentajes de sus internos, pero en la ejecución y la elaboración de juego Malvín estaba más fino, leyó mejor, algo que ameritaba ese último cuarto para ganar y de hecho a pesar de tener unos porcentajes medianamente inferiores necesarios para ganar una final, Malvín logra con un cierre de Mazzarino tirando de tres puntos, logra sacar una ventaja de cinco puntos que la administra hasta el final donde Aguada a pesar de tener a Feeley tirando de tres puntos no logra teniendo el balón en la mano y dos puntos por debajo ejecutar con claridad una última penetración de Federico Pereiras que es muy bien elaborada, pero muy bien defendida por McGuire termina logrando el conjunto playero un cierre necesario para las circunstancias del juego y termina quedándose con el título de la Liga Uruguaya en un juego emocionante, en una final digna de los dos mejores equipos del torneo.