Houston le ganó nuevamente a los Warriors y lo dejó al borde de la eliminación de la mano de un terrible Éric Gordon.

Houston Rockets 98 (3) Golden State Warriors 94 (2)

En un partido otra vez de bajos porcentajes, el equipo de Mike D’antoni derrotó al actual campeón y quedó a un partido de jugar las finales de la NBA.

Los de Steve Kerr tuvieron una buena primera mitad con Kevin Durant al mando. Sin embargo, no pudieron aprovechar ese buen pasaje y culminaron igualados los primeros 24 minutos de Basquet.

El segundo periodo fue similar al de los anteriores partidos. Dos equipos que erraron mucho de cara al aro rival, no siendo lo que fueron en temporada regúlar. En ese escenario y con un Harden algo apagado con relación a actuaciones anteriores, Chris Paul y Éric Gordon se pusieron el equipo al hombro para llegar a un final cerrado que les permitió desnivelar la serie y quedar a un punto de las finales.

El goleador de los Rockets fue Gordon con 24 puntos, mientras que en el perdedor Durant anotó 29. El próximo y quizás definitivo juego será el sábado en el Oracle Arena de San Francisco.