Si bien ya se vislumbra el sexto punto de la serie, compartimos el análisis táctico de Edgardo Kogan del quinto, donde ganó Malvín y dejó la serie 3-2. Tiene muchas perlitas interesantes.

En un juego absolutamente emocionante, cambiante y muy atractivo, el equipo de Malvín logró ponerse 3-2 en esta serie final. Ambos equipos se presentaron en defensa individual nuevamente con la salvedad que el playero esta vez trajo la sorpresa de Marcel Souberbielle de arranque, sobre todo porque lo hizo jugando como alero en lugar de McGuire.

Generalmente en estas finales los extranjeros son figuras preponderantes y de hecho McGuire en un pasaje del juego lo fue, en el tercer cuarto. Pero en el arranque sorprendió que no estuviese en el inicio y desajustó el plan de juego que tenía Fernando Cabrera para la noche, que había sido similar al de partidos anteriores, en donde le permitió a Mazzarino muchas veces ser el generador, pero no se le permitió a Cabot sino al otro perimetral.

López buscó que este fuese Souberbielle, para tomar decisiones acertadas y efectivas, lo cual llevó al equipo de Aguada a no poder controlar la situación planificada. Mazzarino siempre generó desde el pick central y encontró en las descargas, no solamente un rendimiento muy adecuado de Hatila en el arranque, sobre una segunda respuesta en la ventaja que obtenía Marcel Souberbielle frente a la defensa que le planificó el rojiverde. Malvín como plan de juego tenía claramente en su ofensiva el involucrar más a aquellos jugadores que en las finales anteriores no habían estado tan efectivos como lo necesitaba el equipo de la Playa.

Indudablemente la defensa que le ejecutó Malvín al equipo Aguatero, le permitió al rival generar mucho juego desde los postes. Así lastimó muchísimo Smith a lo largo del primer y segundo cuarto. No tanto Feeley, que fue más defendido en el alto cada vez que la bola iba a Smith en el bajo, rotaba alguno de los perimetrales para una vez que salía la bola, poder controlar el hecho de quien defendía a Feeley pudiera tomar la referencia de una ayuda corta sobre Smith, y a su vez tuviese el tiempo para poder llegarle al lanzamiento a Feeley. De hecho, Malvín lo logró, porque si bien Aguada involucró más a Smith en el juego, aisló a Feeley y a su vez no lastimó tanto desde su perímetro, y en eso con una lectura en la previa del juego, sin ningún tipo de duda, de Pablo López que era de ver de qué manera se generaba el juego de Aguada. De hecho, logró aislar a Federico Bavosi, lo presionaron muchísimo a lo largo de todo el primer tiempo y no tuvo la incidencia que Aguada necesita que tenga.

También hubo una situación táctica estratégica que Malvín utilizó muy bien, fue la defensa en zona. Si bien la había utilizado por espacios cortos en finales anteriores, en este cierre del primer cuarto y también en un momento clave del juego para abrir una diferencia en el segundo, leyendo muchas veces que Aguada estaba con una formación más grande, jugando con un alero alto por momentos, Malvín le coloca la defensa en zona 2-3, que además le permitió proteger las faltas que habían cometido sus internos. Muchas veces la zona protege la pintura y de esa manera, si se defiende bien y logra no dar segundos tiros como lo hizo Malvín, le permitió salir muchas veces en transiciones rápidas.

El playero es un equipo que en las transiciones de la defensa a la ofensiva, generalmente las saca por fuera de la línea de tres puntos y con cortinas que van directas de parte de Hatila hacia quien tiene el balón. Generalmente, los perimetrales salen con la bola desde su defensa hacia ofensiva de forma muy rápida y Hatila les coloca una cortina sacando ventaja a partir de esa situación. Fue así, que en el segundo cuarto, con un juego muy equilibrado, Malvín logró abrir una renta con una zona 2-3 más la transición defensa a ofensiva, e involucró a Marcos Cabot que había estado aislado en finales anteriores y eso le había dolido muchísimo al equipo de la Playa, y logra que logre generar él, no solo situaciones de lanzamiento que suman, sino que además lo hizo con un pase extra una vez que saca la ventaja de esa cortina de Hatila, o muchas veces directamente del 1x1 para sus compañeros.

Allí nuevamente la figura de Marcel Souberbielle comenzó a agrandarse, se dio alguna liberación de una ayuda del equipo de Aguada, que terminó con un tiro de Mazzarino convertido. Por otra parte, logró fortalecerse desde lo anímico. Terminó así el primer tiempo, 38-33 el equipo de la playa por encima, siendo muy inteligente en donde dañarle a Aguada, desde su defensa, y leyendo muy bien el juego ofensivo a partir de las transiciones ofensivas que se dieron esa noche y no se habían dado otras.

Había que ver que hacía Pablo López estratégicamente en el inicio del segundo tiempo para proteger a Kamp y a Hatila que tenían faltas, y que iban a ser muy utilizables y necesarios en el cierre del juego. Decidió el ingreso de Fausto Pomoli, que le dio muchísimo rédito al equipo de Malvín. No solamente por lo que Fausto generó a través de su defensa que provocó malas decisiones por parte del equipo de Aguada, sino porque además por ser un interno que no es muy grande, tentó al rival exclusivamente a jugar adentro en el principio de ese tercer cuarto. Así se dieron algunas situaciones de las cuales Malvín sacó rédito. Aguada trató de generar juego desde el medio del poste bajo, pero allí siempre Marcel Souberbielle, sobretodo, o McGuire, lograron atrapar a Smith o a Feeley cada vez que se posteaban. Ese trap, generó que la bola volviera a salir hacia afuera y muchas veces la situación de balón le quedó incómoda para los tiros internos a Aguada.

Indudablemente, daba la sensación de que Malvín protegía muchísimo la pintura. El rojiverde también se había cargado de faltas e hizo que el rival, con tres perimetrales, bajos, pero de gran dominio de balón y de gran visión de cancha como Santiso, Cabot y Mazzarino, terminaran cerrando ese tercer cuarto con una diferencia de seis puntos, a falta de un último cuarto absolutamente emocionante e impredecible.

La situación estratégica era que la bola una vez que estuviera adentro, estuviera tan congestionada el área, que la pelota tuviese que salir. Malvín logró su cometido, poner a Aguada en aprietos que nunca pudo sacar ventaja de la diferencia de estatura y el peso de sus internos.

El rojiverde, trató de revertir en ese tercer cuarto a través de su defensa. Colocó a Barriola para defender a McGuire que había sido la principal vía ofensiva. Se dio el involucramiento del extranjero y a su vez se generó una situación muy particular. Malvín deja de jugar pick centrales, pasa a jugar cortinas indirectas para los perimetrales saliendo por debajo a los corner o a 45 grados y a partir de allí se dan juegos de cortinas laterales de 2x2 y una vez que empiezan a penetrar o descargar, los perimetrales de Malvín empiezan a tomar confianza todos: Cabot, McGuire, Souberbielle, Mazzarino, Santiso, alternadamente dependiendo quien estaba en cancha. Pero el método utilizado para generar juego, de penetración, de descargas y de liberación ofensiva hizo que McGuire luciera en el tercer cuarto, una cosa que Malvín necesitaba de alguna manera y se mostró muchísimo más certero en el tiro de tres puntos. Esto le permite obviamente sacar una diferencia en un cierre de cuarto que Pablo López decidió la utlización de tres bases. El ingreso de Santiso, por Pomoli que le había dado mucho rédito.

El último cuarto fue mutando, porque se dio en un inicio con Malvín con problemas en sus internos y termina siendo Aguada el que tiene esos inconvenientes. El Playero volvió a atacar por los costados de la cancha jugando cortinas bajas para los tiradores para los posteriores pick and roll o pick and pop de acuerdo a la necesidad de lo que ofrecía la ofensiva. O sea, rolando hacían adentro el pivot o muchas veces hacia afuera. De allí jugando un pase extra, o generando indirectamente un posteo, una vez que salía el tirador del equipo de la Playa de acuerdo a la ventaja que tenía. Fue muy evidente que cuando Barriola defendía a uno de los internos, la salida de Mazzarino por ese mismo lado, se jugaba el balón posteado para tratar de sacar ventajas a partir de allí.

Se dio que Malvín logra controlar los primeros minutos de ese cuarto, y Aguada a su vez empezó a hacer un desgaste enorme en la ofensiva, porque empezó a forzar un montón de tiros, no logró leer bien y esto hizo que sus internos cometieran faltas ofensivas y regresaran molestos para atrás. De hecho en un momento del juego en el que Malvín logró abrir 10 puntos, se fueron sucesivamente Smith primero y Feeley después. Esto hizo que Aguada tuviera un cierre sin internos, lo que tácticamente le permitió generar una presión defensiva mucho más arriba, fue un equipo más agresivo, que le permitió jugar doblajes, atrapes, una vez que había un tiro del equipo de Malvín, obviamente todos bloqueaban, todos iban al rebote, si se daban situaciones de cortinas entre los jugadores de Malvín, Aguada cambiaba siempre de hombre, porque no tenían mucha elección y la ventaja que se podía producir daba igual porque obviamente había mucha diferencia de centímetros.

Entonces, increíblemente, Malvín, que tuvo una gran lectura de su entrenador para manejar los tiempos de los internos para cerrar con ellos, terminó teniendo problemas. Aguada desde esa situación defensiva trajo el juego, le empezó a levantar el ritmo, las posesiones se hicieron más cortas, el rojiverde atacó rápido cada vez que recuperó el balón y se llegó a colocar a un punto y el balón a falta de 30 segundos, en un cierre que parecía dominado por el equipo de Malvín y que una formación baja de Aguada lo logró revertir. El playero lo terminó cerrando con más criterio. No logró atacar Aguada ese último balón con tino. Federico Bavosi se quedó mucho con el balón en la mano. Obviamente, la desventaja de no poder hacer una cortina sobre el balón, porque indudablemente Malvín iba a cambiar de hombre, y el no poder sacar ventajas del 1x1 de Bavosi obligó a un mal tiro, un rebote defensivo de Hatila y a partir de allí, el porcentaje acertado de quien iba a la línea para terminar cerrando por tres puntos un juego durísimo que abre una nueva final para hoy que seguramente traiga mucho de lo que vimos esa noche al Palacio Peñarol y traiga más emociones.