Edgardo Kogan analiza tácticamente la cuarta final que le dio el triunfo a Aguada y dejó la serie 2-2.

Se fue la cuarta final con triunfo de un aguatero que a lo largo del año tuvo circunstancias de adversidad y siempre las superó, y ahora nuevamente luego de estar 2-0 abajo pudo emptar la serie. Indudablemente desde lo anímico se vio muy favorecido por el primer triunfo y en el segundo juego volvió a marcar la cancha desde el inicio con su impronta, agresividad y dinámicas similares para superar a Malvín.

Aguada inició muy fuerte la defensa individual con Pereiras sobre Cabot y Bavosi sobre Mazzarino, siendo muy agresivo en la salida en transición, y permitiendo en defensa tanto la generación de Mazzarino en el pick and roll como también el ingreso de la pelota al poste bajo con Hatila. El playero buscó generar de esta forma, posteando tanto a Passos como a Kamp, pero Aguada aprovechó los tiros errados y la falta de balance para correr y anotarle 20 puntos en ese primer cuarto. Cuando Malvín logró que Aguada no corriera sufrió el juego interno del rojiverde, que jugó de adentro hacia afuera, y los tiros de alto porcentaje de sus internos.

En el segundo cuarto el juego comenzó a cambiar, se dieron cambios en las integraciones que permitieron que Malvín presione más al perímetro aguatero y lo incomodo, no deje jugar el pick central a Demian y especialmente dificulte el posteo de Feeley por presionar al pasador. Esto generó que el playero lleve el juego a donde necesitaba, y encontró soluciones entre las variantes que tiene como poner a McGuire de falso ala-pivot, aprovechando un perímetro de tres chicos, pero Aguada también pudo emparejarlo colocando a Barriola en su defensa. Malvín no logró generar ventaja en el juego de Hatila contra Feeley, cosa que el aguatero sí hizo, generó espacios donde pudo penetrar, descargar y lastimar al playero.

En el inicio del tercero Malvín trae el juego con una presión defensiva, arriesgando mucho en las líneas de pase e intentando que Álvarez y Feeley no reciban, ya que eran las principales usinas de Aguada. Fue el mejor momento de Malvín, con picks centrales agresivos y Mazzarino tomando decisiones con balón en mano, lastimando mucho con la caída del interno, algo que el aguatero no pudo defender.

Aguada mantuvo aislado del juego a Cabot, al igual que en su primer triunfo, y también sacó del partido a McGuire. Al primero a través de la presión constante y al extranjero dándole distancia, una presión psicológica que lo obligó a tomar tiros que falló, y permitiendo que su defensa pueda ayudar en las caídas de los internos. Malvín siempre encontraba a McGuire libre porque Aguada lo dejaba así para que reciba, lo que le dio grandes réditos.

De cualquier manera, Malvín logró aumentar el ritmo e intensidad de juego, y el “Hechicero” Cabrera buscó ajustes tácticos para controlar al rival. Bavosi fue en cuadrado-1 sobre Mazzarino, mientras los demás ajustaban según la posición del balón. Esto llevo a Malvín a tener que jugar ofensivas más largas, le bajó su ritmo e hizo que se equilibrara el juego, a pesar que los de López se hayan ido ganando por mínima al final del tercer cuarto.

Fue muy interesante la forma en que Aguada resolvió la dificultad que le había generado Mazzarino, poniéndole mucha presión por parte de Diego García y obligando a Malvín a que otros tomen las decisiones, y así lo que eran buenas decisiones antes pasen a ser malas por parte del playero, y lo lleven a resolver de forma individual, anotando apenas siete puntos en 8 minutos. Si bien Souberbielle logró cargar sobre Demian y ponerlo en faltas, el juego iba por donde planificaba Aguada para ese cierre.

En contrapartida cuando el aguatero tuvo que dañar desde el juego interno lo hizo, teniendo lo mejor de Smith en ese período, lastimando en el bajo o en el alto-bajo, inclusive con la visión de darle el balón a los perimetrales para mantener la diferencia en el cierre. El final se dio con mucha jerarquía por parte de Aguada a la hora de anotar libres, mientras Malvín falló algunos y el punto se fue para la Av. San Martín, dejando la serie 2-2 y augurando para el lunes otra apasionante final.