Edgardo Kogan analiza tácticamente el segundo partido de la serie final, donde Malvín se puso 2-0 arriba ante Aguada.

Malvín se puso 2-0 en la serie, en un partido que cerró aproximadamente faltando tres minutos, donde empezó a manejar los tiempos y las situaciones que más le servían para cerrarlo.

Ambos empezaron hombre a hombre, con un cambio en las referencias, Mazzarino fue sobre Demian Álvarez, esto fue sorpresivo pero buscado por Pablo López ya que Aguada había cargado muchísimo en el juego interno y el entrenador playero intentó con esto que el alero aguatero asumiera que tenía una ventaja y no jugara para los internos. Y se dio así, Demian comenzó atacando a Nicolás con situaciones de pick and roll que el azul lo defendía con Hatila hundido. Esto provocó que los de Cabrera no fluyera, cayó en la trampa que le propuso el rival sacándole la pelota de las manos a los extranjeros. Si bien Álvarez consiguió puntos, el objetivo de Malvín fue cortar la generación de los internos desde el poste bajo o con el juego en parejas.

 

El rojiverde también desde su defensa le generó problemas al rival. Se jugó a un step para frenar la situación de pick and roll, donde Feeley defendía sobre Hatila Passos, generaba situación de salida en 45 grados y retorno sobre el brasileño. Mientras que del lado contrario el interno que no estaba involucrado en la cortina y uno de los perimetrales se cerraban para dejar poco espacio para que Passos sacara ventajas o generara para los demás. Esto lo hizo muy bien el aguatero respecto a la primera final. Malvín casi no pudo jugar a un pase extra y cuando lo hizo sus porcentajes no fueron tan elevados.

Con todo esto el primer cuarto fue de score muy bajo, ofensivas turbias, donde el playero se fue solo dos puntos arriba. Las defensas prevalecían sobre los ataques. En el segundo chico se vieron situaciones que valen la pena analizar porque marcaron tácticamente el partido.

Malvín leyó bien el recambio en el juego interno con Aguada colocando a un jugador bajo de estatura, si bien Miguel Barriola tiene recorrido y hace un esfuerzo enorme, pero queda corto de centímetros para el juego interno. Incluso cuando fue de alero, buscaron atacarlo con McGuire en situación de pick and roll, 1x1 o postearlo.

El playero defensivamente, cuando Barriola juega de alero, va a la zona. Ya lo había hecho en momentos de la primera final y lo repitió. Sabe que Aguada tiene dificultades para atacar ese tipo de defensa y lo paralizó. En esos minutos finales del primer tiempo logró abrir una ventaja que luego la manejó durante todo el encuentro a pesar de los esfuerzos del roiverde por traerlo. El playero tuvo su lineamiento de juego a través de la renta que logró sacar.

Mejoró Malvín la captura de los segundos tiros, defender la situación de alto-bajo doblando a Smith y obligándolo a abrirse a tomar tiros externos. De esa forma cubría el rebote en aro propio porque generalmente Hatila le ganaba a Feeley. En defensa individual presionó la bola, canceló la doble base Bavosi-García, le permitió pocos puntos y evitó que el rojiverde generara juego y fluyera ofensivamente. Estratégicamente los de Pablo López retomaron el dominio en la serie con sus hombre aplicándose a lo que el equipo necesitaba, se fue 33-28 arriba al descanso largo.

El segundo tiempo inició con ambos equipos con las formaciones iniciales. Aguada trabajó mejor las situaciones de pick and roll. Se puso aspero defensivamente y evitó que el rival jugara con disciplina táctica. Lo incomodó y lo llevó a tomar malas decisiones. Con un rompimiento de Pereiras se puso a mínima.

Desde ahí el juego volvió a cambiar, tomaron la base alternando Cabot, Santiso y McGuire. A partir de Mazzarino Malvín empezó a generar juego, era clave cortarle la llegada de balón, pero el rojiverde nunca pudo hacerlo y el salteño recibió a partir de las indirectas y de la bola en mano del interno. Él logró abrochar cinco situaciones seguidas donde leyó las ventajas, si bien no fue su noche en puntos, en el momento que debía generar, lo hizo, colocó asistencias y allí apareció lo mejor del resto de los perimetrales. Cuando Aguada corrigió esa situación, los de la playa buscaron las descargas directa con Hatila, que además cuando no terminaba él quedaba adelante de su defensor para tomar un segundo tiro. Así volvió a abrir una ventaja.

Con Barriola en cancha, López volvió a la zona y también a utilizar a Pomoli para defender para darle descanso a los dos internos titulares. Aguada volvió a jugar incómodo y Fausto hizo un buen trabajo sucio de cortinas en ofensiva y generó con buenos pases en el alto-bajo.

Con siete puntos de ventaja en el último cuarto, Mazzarino descansó los primeros tres minutos. Aguada trató de generar una reacción con presión defensiva. Ahí Malvín generó a partir de McGuire que le jugó 1x1 a Barriola, se posteó y con balón en mano sacó ventajas de sus defensores y desajustó la defensa rival.

Si bien el trabajo atrás del rojiverde fue mejor, le volvió a costar fluir en ofensiva. Malvín defendió muy bien los pick con Hatila hundido. Los porcentajes del aguatero no fueron buenos porque su rival elige que tiros otorgarles y las resoluciones del rojiverde con balón en mano no fueron buenas. Los de López volvieron a manejar los tiempos con ofensivas largas, que desesperaron al rival. Aguada tiene que ajustar situaciones tácticas, material tiene. Mejoró mucho la defensa pero ofensivamente sigue trabado.