La naranja voló en cancha de Aguada pese a los problemas climáticos del domingo pasado. Malvín se llevó la victoria ante el local por 87-75 en la jornada del domingo por la fecha 7 del Campeonato de Formativas Sub 20.

Por Geovanni Aprile

Con varios partidos suspendidos debido a los problemas de humedad en varias canchas, aguateros y playeros jugaron de todos modos en el escenario de la calle San Martín. El encuentro, sorpresivamente, comenzó favorable al rojiverde con una ventaja rápida de 10 puntos. Agustín Ramírez, con cuatro triples, e Ignacio Núñez eran los encargados del goleo en el dueño de casa. Por su parte, el azul de la playa perdió muchos balones y manejó mal el tiro exterior. La salida de Núñez para cambiarse los botines, en consecuencia a resbalones por la dificultad del terreno de juego, dejó a su equipo sin encestar y le permitió a la visita acortar la diferencia a cuatro, 26-22. En el segundo chico, Horacio Martínez mandó a la cancha a Rodrigo Coelho, quien convirtió ocho puntos consecutivos y se encargó de anular a Ramírez en defensa. Los de la calle Legrand, de esta manera lograron evitar el goleo rival y tras empatarlo en 36, terminaron sacando ventaja antes del descanso largo, 48-43.

La segunda mitad, fue la más desprolija del cotejo. Leonardo Margosián inauguró su cuenta personal y mantuvo a tiro a Aguada. Pero, no supo administrar los tiempos, precipitando tiros o simplemente perdiéndola de manera inmediata tras la recuperación. Malvín, con la presencia de Franco Canavessi y Theo Metzger, mantuvo la ventaja en base a su juego en el poste para irse a los últimos 10 minutos con ventaja de nueve. En el final, el playero se cargó de faltas. Pero, Lucas Capalbo sacó adelante al equipo y finalmente la victoria fue para la visita, 87-75.

La próxima fecha, el rojiverde será local nuevamente, esta vez frente a Trouville, mientras que el playero vuelve a su vieja barriada sin fin, para recibir a Atenas.

Nota con Rodrigo Coelho de Malvín

“En el Sub 23 estoy en la rotación y espero tener minutos”

Aguada planteó un partido que se le hizo difícil al playero: “En realidad sabíamos que ellos tenían un buen cuadro. Tienen un base desequilibrante con capacidad para romper fácil y unos tiradores muy buenos, pero no teníamos claro que iban a meter tanto desde el principio y en el correr del partido. Pudimos manejarlo y ajustar las ayudas, eso nos dio los frutos para ganar el partido”.

“Teníamos que resolver el problema de los tiros (de Aguada) y pudimos. Nos dimos cuenta al principio que estaban metiendo mucho, el arma de tres puntos era muy grande”, manifestó sobre las dificultades que padecieron.

Rodrigo entró para remontar el partido, y dijo: “Me di cuenta que había que levantar el ritmo de juego y por suerte entraron esas pelotas, fue una mezcla de suerte con las ganas que el equipo dio”.

“No tengo todavía ningunos planes con el Metro, pero en el Sub 23 estoy en la rotación y espero tener minutos ahí, estoy muy emocionado con eso”, acotó.

Sobre su participación en el Seleccionado U19, comentó: “Me siento bien. Este año no hay ningún campeonato confirmado, pero estamos progresando y siguiendo con el equipo unido por si la temporada que viene hay algún partido o torneo internacional poder ir con la mayor capacidad posible”.