Rodrigo Riera analiza las clave que generaron que Malvín pasara de dominado a dominador para quedarse con el quinto punto de la serie ante Macabi.

El inicio fue con un cuarto de rachas. Malvín puso un 5-0 con la clara intención de que Galloway fuera protagonista, le dio la responsabilidad del inicio, atacó el aro y fue importante.Kamp lo acompañó muy bien, aunque con el pasaje de los minutos las decisiones de Galloway no fueron buenas. Macabi buscó la superioridad de Lloreda sobre Hatila y Leandro estuvo certero.

Hebraica siguió marginando a Mazzarino con la marca de Zanotta. Que Nicolás no creara juego ni puntos hizo jugar incómodo al playero que perdió muchas pelotas.Los de Zylbersztein corrieron muy bien la cancha y sacaron la primera ventaja de la noche. Boston, Zuvich y Aguilera mantuvieron la intensidad desde el banco para darle minutos de descanso a los titulares. García Morales fue el líder ofensivo jugando los picks y asistiendo, con mucha noción de tiempo y el aro. Fue la figura para abrir 18, la máxima de toda la serie.

En el cierre Hicks tomó demasiadas malas opciones y Malvín tiró libres para achicar a 13 de cara al descanso largo. Dentro de un tiempo muy malo donde abusó del tiro de tres puntos y no atacó el aro, se destacó el 10/10 en libres que le permitió reducir la ventaja pese a no haber jugado bien.

Después del descanso se notó un cambio anímico de Malvín, mérito para la charla de López que hizo efecto. No solo defendió mucho más intenso, sino que en ataque encontró a Cabot y Mazzarino cuando más los necesitaba. Nicolás jugó muy bien los picks, asistió a Souberbielle y Santiso que elevaron los porcentajes de 6.75. Macabi no tuvo solución en el ataque, y vio como en cuatro minutos el rival se puso en partido y estaba anímicamente mucho mejor.

Hicks salió muy temprano, si bien no había jugado un buen partido es un jugador clase A. Malvín se agrandó más aun, pasó y se veía que seguía de largo porque estaba jugando mucho mejor. Hebraica se fue desgastando, Lloreda y García Morales terminaron muy cansados, extrañaron a Hicks y a Izaguirre que tuvo una noche para el olvido.

Malvín jugó un tremendo segundo tiempo, tanto ofensivo como defensivo. Kamp fue el más regular, bancó todo el partido, Souberbielle se cargó el equipo al hombro en el segundo tiempo y Hatila aportó su cuota de puntos y rebotes pese a no ser muy vistoso.

La clasificación es importantísima para lo anímico, mostró que está para grandes cosas. Tiene un entrenador clase A que en momento clave de la serie le dio soluciones.