Rodrigo Riera analiza como Hebraica y Macabi igualó la serie ante Malvín con cambios tácticos y actuaciones de alto nivel en sus hombres fundamentales.

El juego inició con Leandro sobre Cabot y Zanotta sobre Mazzarino, al igual que el tercer partido. Hebraica jugó transiciones, arrancó más enchufado y volvió a tomar la delantera provocando que López tuviera que pedir tiempo a los dos minutos.
Malvín trajo el juego a efectos personales de Cabot, Hebraica eligió dejar a Galloway tomar decisiones y se centró en que no hubiera espacios para los grandes, el extranjero perimetral no estuvo certero y los de Zylbersztein aprovecharon para convertir de ataque rápido porque ante la defensa plantada tampoco tuvieron un buen juego.

Zanotta defendió muy bien a Mazzarino que recién tomó su primer tiro a los 13 minutos de partido, incluso esa opción tomada no fue buena, pero lo hizo por la desesperación de intentar buscar el aro. Sus primeros puntos fueron sobre el final del segundo cuarto cuando logró tomar un pick Bostón quedó muy atrás y pudo meter.

En las rotaciones no hubo diferencias como en juegos anteriores, Macabi nunca bajó en intensidad ni en goleo. Zanotta ordenó y asistió y García Morales dio un paso adelante mientras descansaban Hicks y Lloreda. Hebraica cuidó muy bien el balance para que el rival no pudiera correr. Llegó a tener ventaja de 14, era merecido porque tuvo todo el control del primer tiempo.

Luego del descanso Malvín defendió mejor. En general se dio un segundo tiempo muy impreciso. Los dos estuvieron apresurados y no eligieron las mejores opciones de tiro en ataque. El playero no aprovechó la diferencia de colectivas en el tercer cuarto, pese a que su rival estaba en colectivas faltando cinco minutos no forzó situaciones para ir a la línea, tomó tiros abiertos.

Malvín se puso a dos puntos pero con lo mal que estaba jugando Hebraica debió estar más tranquilo el playero para usar esa situación a favor. Nunca pudo meter en juego a Mazzarino y tanto Kamp como Souberbielle no tomaron buenas opciones. Un triple de Izaguirre y el robo, más gol y foul de García Morales quebraron el partido pese a que faltando tres minutos el parcial del cuarto era nada más que 6-5.

Malvín dejó pasar una linda oportunidad de pasar la serie. Hizo solo 55 puntos. Se salva solo el primer tiempo de Cabot y algo de Hatila. Tuvo muchas pérdidas -17-, bajo porcentaje de libres y tiró pocos libres. López va a tener que cambiar algo desde lo estratégico para el quinto partido, puede ser el quinteto o la forma de defender a García Morales que fue la gran figura del partido.

Lo secundó muy bien Zanotta, que siempre tiene que estar en cancha. Es el que arma, ordena, sabe cuando salir rápido, es el que mejor defiende a Mazzarino y además ganó confianza en ataque. Izaguirre jugó buenos minutos aportando lo suyo y los que vinieron desde el banco dieron una mano importante.

Cambió la serie, los dos tienen con que ganarlo. Para los que nos gusta el basquet es espectacular que haya un quinto juego.