Edgardo Kogan analiza el segundo juego de la serie que Defensor Sporting puso 2-0 sobre Goes, con variantes tácticas que se dieron antes y en el transcurso del encuentro.

Cuando parecía que Goes debía cambiar muchísimo para poder emparejar la serie, el juego se planteó igual al primer partido. Defensor Sporting puso muchísima presión para neutralizar al 1-2 de Goes (Acosta-García) e hizo que el misionero generara solamente desde el juego interno, donde recurrió a doblajes y dejó tirar a los de Plaza de las Misiones que volvieron a tener malos porcentajes.

En ataque Defensor contestó con rompimientos y encontró lanzamientos de un Haller muy inspirado en ataque plantado para abrir la primera diferencia. Ya en el primer cuarto estaba la sensación de un dominio absoluto de Sporting, tanto en el plan de juego como en lo anímico y emocional. La intensidad de ambos equipos fue muy diferente, Defensor mucho más fuerte que Goes especialmente en la presión del perímetro.

El fusionado muchas veces permitió que la pelota entrara al poste bajo o medio pero a partir de allí los traps (atrapes) hicieron que Goes no jugara cómodo y estuviera obligado a terminar tirando de tres puntos. Todo esto, que sucedió en los primeros seis minutos, marcó el juego hasta el final.

En el segundo cuarto a Goes le ganó la ansiedad, se desordenó y equivocó los procedimientos, errando pases fáciles que mostraban esa ansiedad y que la concentración no era la necesaria para esta instancia de playoff. Defensor amplió la diferencia y entonces el misionero ensayó defensas zonales e incluso un cuadrado-1 con Vázquez sobre Walker que no mantuvo durante mucho tiempo. Terminó volviendo al hombre sin nunca encontrar una respuesta defensiva que le permitiera ponerse en juego.

Haller y Bastón como alapívots y Wachsmann como centro tuvieron una gran producción ofensiva en toma de segundos tiros y cortes al aro, e incluso los dos primeros abrieron mucho la cancha al encestar varios triples que hicieron que Goes tuviera que dejar a Kiril mano a mano en la pintura.

Da la sensación que será muy difícil que esta serie cambie, Defensor mantuvo su planificación y repitió secuencias que le dieron resultado. Parece difícil –más aún que el cambiar el resultado– cambiar la manera de jugar en cuanto a la intensidad que necesita Goes para ganar.

El fusionado está muy entonado, claro en los conceptos de cómo llevar a cabo el plan de juego con esas claves de presionar mucho al 1-2 y neutralizar el juego interno con doblajes, lo cual permitió que Gaines y Dotti lideren el ataque rápido. En juego estacionado todos sus jugadores tocaron el balón y dio la sensación que esa química lo puede llevar a encaminar la serie. Goes ha mostrado dificultades para identificar que necesita hacer para poder revertirla.

Veremos en el tercer juego si el misionero es capaz de aumentar su intensidad y su defensa, si logra hacer un cambio desde alguna sorpresa táctica, o si el juego se vuelve a dar de la misma forma ya que Defensor seguramente mantenga esta fórmula que le ha dado resultado. La presión está del lado de Goes, en esta instancia no se pueden cometer tantos errores y menos contra un Defensor Sporting que está muy afinado.