Regatas Corrientes cayó ante Quilmes por 94-79 en el Islas Malvinas como visitante y dejó bastantes dudas. El conjunto cervecero se recuperó tras la caída con Ferro y desplegó un buen juego a pesar de las bajas de Omar Cantón y Sánchez.

Una efectiva defensa en zona le complicó los caminos en la pintura a Regatas. Y el buen planteo se replicó en ataque donde Quilmes jugó bien con los tiempos, la línea de pases y el tiro abierto. El resultado del buen comienzo fue una ventaja de 11-6 al finalizar los primeros diez minutos.

Regatas, sin encontrar comodidad en su juego, recurrió al tiro perimetral de Fabián Ramírez Barrios como principal vía de gol, pero el Tricolor mantuvo, con inteligencia, el ritmo controlado y si bien su rival se acercó en el marcador, cerró el primer cuarto 26 a 20 arriba.

Con dos bombazos, Quilmes sacó 10 puntos de ventaja. Regatas contestó con las bandejas de Fernando Martina, opción más efectiva del elenco correntino para recortar distancias. Pero el conjunto marplatense reaccionó a tiempo, volvió a ajustar la defensa, Nicolás Ferreyra lo complicó a Santiago Vidal con infracciones y en el armado del juego y así, de apoco, construyó un parcial 14-3 para sacar 17 puntos, 48-31. El elenco de Javier Bianchelli redondeó un excelente primer tiempo (53-39), sostenido por su conocida efectividad en triples, pero sobre todo por la defensa sobre un rival poderoso al que le generó siete pérdidas y lo incomodó por completo.

En el tecero Enzo Ruíz con un triplazo daba a entender que el local iba a seguir con el pie en el acelerador. Sin embargo, fue mejor el comienzo de la visita que, en un duelo más desprolijo por las marcas asfixiantes, logró más agresividad en ataque para un parcial 8-3 a su favor (56-47).

Quilmes recurrió a los rompimientos de línea del joven Eric Flor y al tiro exterior de Ruíz para arruinar a Regatas. Con un pasaje efectivo de ocho puntos consecutivos, el Tricolor recuperó el mando del partido (64-48) y se sobrepuso, con creces, al mal momento condenando a la visita a un cuarto para el olvido (tres tiros de cancha) que terminó 75 a 52. Otra vez el tiro perimetral inauguró el cuarto final y sirvió para que Quilmes abriera una renta de 30 puntos y así sentenciar el juego.

El uruguayo Santiago Vidal fue titular en el visitante estuvo 18 minutos en cancha donde aportó 8 puntos, brindó 2 asistencias, capturó 4 rebotes y recuperó 1 balón.