El marco era perfecto pero la cancha no estuvo en condiciones… el clásico se suspendió y la próxima semana misioneros y aguateros volverán al Palacio Peñarol. Cambia el cronograma de la Liguilla.

La entrada en calor de ambos equipos comenzó de forma normal, al tiempo que las tribunas se iban poblando. El ingreso de parciales en un gimnasio con todas las puertas prácticamente cerradas conspiró contra el estado del piso.

A la humedad se sumó algún producto utilizado como antideslizante que terminó empeorando la situación. Incluso se podía ver un polvillo sobre la madera. Los productos usados habitualmente para limpiar y quitar la humedad no fueron suficientes, y luego de varias idas y vueltas se veía complicado que la naranja fuera al aire.

Quince minutos después de la hora de fijación, Alejandro Sánchez Varela -árbitro principal del encuentro- llamó a los entrenadores y capitanes y suspendió el partido. De ambos equipos se escucharon voces diciendo que la cancha no estaba apta para jugar.

Quizá con ventiladores que hicieran circular más aire, con una limpieza o el producto aplicado a tiempo (antes de la llegada de los equipos al Palacio en la noche), estaríamos hablando de básquet. Pero infelizmente no fue así. Destaquemos como positivo que la salida de ambos equipos fue correcta y tranquila.

El próximo martes a las 21.15 hs. Goes y Aguada volverán al Palacio Peñarol para disputar el clásico, de acuerdo a lo informado por el presidente de la Liga Uruguaya. Con este cambio, las últimas dos fechas irán el viernes 23 y martes 27 de marzo. El draft, en caso que lo haya, será el miércoles 28.