Olimpia derrotó 83-78 a Biguá como visitante, consiguiendo un valioso punto que lo deja segundo, ganando el próximo martes se salva.

Resumen del partido

Muy buen marco de público en Villa Biarritz con una parcialidad visitante que vivió el partido con la importancia que este tenía, cantando y gritando desde el primer minuto de juego. Antes del inicio hubo un lindo homenaje por el Día Internacional de la Mujer donde se reconoció a varias socias vinculadas a la institución de Villa Biarritz.

De arranque el encuentro fue tácticamente bien planeado por Camiña en defensa. Con Baxley anulado por Loriente Agarbado tomó los hilos de Olimpia con tres asistencias seguidas en sus manos, sacó nueve el elenco de Colón. Las alas rojas crecieron mucho en ofensiva, Warner fue imparable, Loriente a su buena tarea defensiva le sumó puntos en ataque, Harrison aportó lo de siempre y Emiliano González rompió el cero para que la diferencia se aumentara a 19, por un equipo que anotó en prácticamente todas las ofensivas. De encestar 16 tantos en los primeros 10, pasó a anotar 30 en los segundos.

Si bien Biguá creció, las alas rojas siguieron infalibles en ataque para sacar máxima de 23. Una jugada discutida con la mesa en la que al local se le terminaron los 24 pero que los árbitros le dieron la pelota entendiendo que hubo posesión visitante, frenó el buen envión que traían los de Colón. A partir de ahí, el Pato lastimó desde el pick and roll entre Osimani y Glenn, Aguiar puso triples y el Tito Borsellino colocó la basura en su lugar, factores que incidieron para que la diferencia se achicara a 12. Pero Camiña tras minuto, mandó nuevamente a Agarbado al rectángulo, que encontró a Harrison y cerró el chico con un triple. Así la diferencia se aumentó a 17 de cara al último descanso.

El Pica se puso el equipo al hombro en el último cuarto, 15 puntos en su haber para que el el local se pusiera a siete a tres del final del juego. Agarbado fue mejor defendido por Osimani, pero Harrison fue quien mantuvo a Olimpia al frente. Aguiar siguió imparable, pero la visita encontró mejores caminos para hacerle llegar la pelota a los extranjeros, que anotaron para mantener la diferencia con la que los de Camiña se llevaron un punto que los dejó a un triunfo ante Larre Borges de zafar del descenso.

UNO x UNO

BIGUÁ

Osimani (6): Un repartidor de asistencias en la remontada. Baxley (6): A pesar de la excelente defensa sobre él, encontró puntos claves. Aguiar (9): Él solo fue Biguá durante siete minutos del último cuarto. Borsellino (5): Fue el basurero en ataque, le costó mucho atrás. Glenn (7): Fundamental en los pick and roll. Brause (2): Al francotirador se le torció la mira. Cambón (3): No incidió en el juego, el equipo lo precisó más. Rojas (5): Correcto atrás. Rovira (4): No encontró ninguna solución del banco y en defensa por momentos su equipo permitió mucho gol. En ataque elaboró un buen circuito entre Osimani y Glenn y le dio espacios a Aguiar.

OLIMPIA

Silvarrey (5): Correcto. Loriente (7): Brillante en la marca a Baxley. González (4): Perdió siempre con Aguiar. Harrison y Warner (9): Imparables, cuando les llegó la pelota por más buena defensa que tuvieran arriba el tiro fue casi siempre adentro. Agarbado (7): El destacado. Garbarino (3): Flojo en ataque, atrás nunca pudo con Aguiar. Cabillón y Viana (-): Pocos minutos en cancha. Camiña (8): Planeó una defensa notable sobre Baxley y en ataque hizo brillar a su equipo.

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Lo destacado

Agarbado fue el cerebro de Olimpia en el momento en el que el equipo abrió la diferencia. Tras un chico trabado, Abel con la pelota en sus manos movió los hilos del equipo y encontró tiros cómodos de sus compañeros. Supo ponerle la pelota a los extranjeros cuando atravesaron un excelente momento y por si fuera poco, cuando la cosa se complicó, saltó del banco de suplentes con asistencia y un triple sobre la chicharra con los que mandó a las alas rojas con 17 de ventaja al último descanso. Otra vez un enorme partido del pequeño gigante de Colón.

Lo distinto

El clásico juego del patito ciego volvió a tener lugar en la cancha de Biguá. Siempre se suelen ver pedradas que no tocan ni tablero pero en la noche de hoy un pibe del elenco de Villa Biarritz nos sorprendió a todos embocando seco el triple con los ojos vendados. Sabemos que el Sapo Rovira estaba en el vestuario y no lo vio, por eso le pasamos el dato por si le interesa este joven talento para cerrar los partidos.

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