La Divisional B de la LBM llega con equipos que prometen y buscan llegar a la categoría más alta.

Ayer analizamos la A, la que sin dudas será la divisional con equipos de mayor nivel. La B se presenta, en lo previo, algo despareja, con planteles que vienen fuerte de abajo y otros sin tanto nivel que deberán luchar para permanecer en la categoría.

Grupo 1

Palermo State se presenta como uno de los grandes candidatos, viene de ser campeón de la C y busca seguir en escalerita perfecta luego de dos ascensos en 2017. Muchos jugadores vinculados con Atenas. Destacan Rodrigo Carrill y Francisco Larre Borges.

Titanes parece el gran rival del grupo, sin grandes nombres demostró ser un equipo compacto y luchador que juega bien. Quizás Mathias Venditto -ex Olimpia y Reducto- es una de las fichas más conocidas de un plantel sin grandes figuras pero de buen nivel.

La Gaby viene de la A, pero su plantel dista mucho del que mostró en otros torneos, aun así con Alejandro Ledanis y Franco Ramírez puede entreverarse.

Completan el grupo: Bella Unión, un equipo experiente, que juega junto hace años, prolijo y que destacó al sumar a Renzo Lazzaroni. Charruas Warriors, otro histórico y un renovado Domingo Savio con Manuel Tomé, Marcio Matoso y Santiago Burgueño, puede ser la grata sorpresa.

Grupo 2

El otro equipo de Palermo parte como candidato, al igual que su vecino de barrio viene de dos ascensos en 2017. Alfredo Marichal, Ignacio Mendía y Mateo López son algunos de los jugadores importantes del elenco emparentado con Welcome.

La Unión es el principal enemigo en el grupo, el equipo emparentado con Larre Borges con Leandro Tolmero, Lucas de las Nieves y Agustín Dos Santos puede darle pelea a los candidatos al ascenso.

NSL -más jóven-, GOAT -más experientes- e Inadaptados -mezcla de experiencia y juventud- buscarán seguir adquiriendo experiencia, salvarse del descenso lo antes posible e intentar meterse a pelear por uno de los ascensos.

COVIMT9 es otro que hace años juega en la LBM, un equipo aguerrido, luchador, que mueve mucha gente, nunca dan una bola por perdida y así es que se transforman en un rival complicado para cualquiera.