En un partido que tuvo de todo, Larre Borges venció con mucho sufrimiento 76-73 Bohemios en Pocitos y dejó al albimarrón seriamente comprometido con el descenso directo.

Resumen del partido

Un clima caliente abrió la intensa noche de Pocitos. Mejor la vista de arranque. Zona 3-2 que le permitió doblar a su rival. En ataque, paciencia y rotación como premisa; encontró en Johnny Rodríguez una muñeca ardiente desde el tiro exterior. Bohemios se iluminó tres minutos y logró ponerse a una bola, pero el partido era malo, demasiado. Ingresos de Nicoletti y Lepiani alejaron nuevamente al cuadriculado; que a pesar del poco basquetbol mostró ser superior en los primeros veinte.

El complemento y una revolución abajo de su brazo, ya que el trámite logró alcanzar el máximo nivel de intensidad mostrado a lo largo de la noche. Larre supo leer bien el contexto, en principio, y ofendió con posiciones largas que finalizaron con definiciones de media distancia. Ingreso auspicioso de Coco Ramírez, Álvarez de buena transición y los Johnson fajándose en las dos áreas, hicieron la diferencia. Bohemios y una cuota de esperanza en Da Costa, el moreno encendido fue el abanderado de la reacción albimarrón junto a Polynice. Pero… Así como la vida, el basquetbol te da y te saca; el foráneo afuera por quinta y el pibe tuvo la chance de ganar el partido. Sin embargo, la suerte esta vez no le sonrió y un grito reprimido se oyó desde La Unión. Larre Borges y un punto que vale oro, la alegría en aurinegro.

UNO x UNO

BOHEMIOS

Espinosa (3): Enlenteció el juego cuando estuvo en cancha. Perdió con su marca siempre. Perdomo (6): Sin ser determinante, apareció en momentos que el tiempo apremiaba. R. Trelles (4): Brilló por su ausencia. Terra (4): No se encontró en los minutos que tuvo en cancha. Polynice (5): Dos tiempos antagónicos. Logró recuperarse en el final y fue clave en la reacción. Kelley (5): En líneas generales, fue dominado por Dane Johnson, sobre el final logró mejorar y pesar abajo. M. Trelles (4): No tuvo un buen ingreso, no logró acoplarse en el partido. Da Costa (7): El destacado. Cuando entró, brilló. Levantó a un equipo que ya estaba jugando El Metro. Frugoni (4): Nunca logró encontrarle la vuelta al partido. Dependió de Da Costa, a quien incluso lo puso tarde.

LARRE BORGES

López (4): No fue su noche. Álvarez (6): Intenso en la marca. Además, cuando le tocó agarrar la base manejó muy bien la transición. Rodríguez (5): Comenzó con la mano hecha un infierno. Luego volvió a su rol y no desentonó. R. Johnson (6): Aportó lo suyo, en ataque tuvo su momento. Con el correr de los minutos sufrió el bajón del equipo. D. Johnson (7): Desequilibrante en los dos costados. Siempre superó a su marcador de turno. Importante. Nicoletti (5): De ingreso auspicioso, aportó gol e intensidad. Ramírez (5): Otro que llegó bien desde el banco, se fajó en la pintura y sacó rédito. Lepiani (-): Muy pocos minutos. Lovera (4): En un juego que fue malo tácticamente, su equipo fue un tanto más. Aunque lo acompañó la suerte, pudo haber perdido un partido increíble.

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Lo destacado

Pese a la derrota, Agustín Da Costa volvió a tener una de esas noches superlativas. Como en Villa Biarritz ¿La diferencia? El resultado. El sub 23 ingresó en modo rescate al rectángulo, con su llegada, Bohemios absorbió una diferencia de 13 puntos y quedó a una bola de ganarlo. Justamente el propio Da Costa marró el último triple, aunque como contrapartida supo ganarse la ovación de toda su gente. En 17 minutos, logró colocar 13 puntos concretando un 100% de efectividad en dobles. El casi héroe de la noche, destacado en Basquet Total.

Lo distinto

Restaban 9.3 segundos para el cierre, bueno perdón 9.5. La cosa fue así, Sánchez Varela se acercó a la mesa de control justamente para advertir y, asimismo, ordenar que el reloj debía quedar en 9.5, debido a que se habían corrido dos décimas de más. En ese momento, uno de los delegados de Bohemios protestó desaforadamente, indicando que esas presuntas dos décimas nunca habían corrido. El árbitro, casi sin querer darle mucha importancia volvió a solicitarle al encargado del reloj electrónico que corrija inmediatamente el error para continuar con el partido. Fue allí, que nuevamente el personaje de la noche entró en acción y casi en forma de susurro le dijo a su colega “No le des bola a éste, no cambies nada”. Ahora sí y de forma irritante Alejandro Sánchez Varela observó al delegado y le solicitó se retirara– “Cambió de delegado” tiró, en modo Hulk, aunque este era rojo por el calor y la bronca.  Luego de unos segundos el cambió se efectuó y “felices los cuatro”.