Lagomar obtuvo el ascenso con dos pilares fundamentales como lo fueron los hermanos Álvarez. Entre ambos, promediaron más de 32 puntos por partido y fueron figuras en varios de los juegos del año.

Una historia que se viene repitiendo hace unos años y que se ha hecho sana costumbre en la familia Álvarez desde las últimas temporadas. Los lazos dentro de la cancha se unieron por primera vez en Trouville, cuando la lesión de Santiago Vidal, le permitió a Javier llegar como ficha recambio y compartir equipo con Nicolás que ya estaba en el club. Desafortunadamente para ellos, la lesión de “Cocochito”, sólo les permitió compartir en cancha dos minutos juntos, pero ambos sabían que la experiencia se volvería a repetir en un futuro.

Después de temporadas en las que Nico fue afectado por las lesiones, 25 de Agosto volvió a juntar al talento de los Álvarez en un mismo equipo, tras de haber contado con los servicios de Javi temporadas antes. El sueño se hizo realidad y ambos pudieron compartir en rectángulo por varios partidos, pero las lesiones de uno y otro, les quitó varios partidos a compartir.

El pasaje de Javier por Lagomar la temporada pasada y su convivencia con Nicolás en el León de Villa Dolores, llevaron al chico a seguir los pasos de su hermano mayor, que deseoso de una revancha con el equipo de la Ciudad de la Costa, volvió a ponerse la verde y creó una sociedad de temer con su familiar y junto a Cardozo, con quien también compartió equipo en El Metro. De esta forma, este año se dio realmente el que los Álvarez pudieran jugar prácticamente toda la temporada juntos. Nicolás no se vio afectado por lesiones, Javier sí, pero durante pocos partidos. Ambos, por primera vez, pudieron festejar juntos un ascenso, logro repetido en sus carreras individuales, pero el primero uno al lado del otro.

En el año ambos demostraron su felicidad. Elogios del uno hacia el otro, jugadas en conjunto, se buscaron y demostraron que disfrutaron lo que hicieron juntos. Al sentimiento le sumaron calidad, lo cual trajo consigo triunfos. Una experiencia que seguramente ambos buscarán repetir en el futuro.