El tiempo corre, la incertidumbre aumenta y la frase: “a Verdirrojo no le da para jugar la Liga” parece moneda corriente en el ambiente cada vez que se nombra al equipo de la villa. Pablo Rodríguez, vicepresidente del club, dialogó con Basquet Total y dio tranquilidad de que la dirigencia está entregada al máximo para que la institución de la calle Prusia diga presente en la divisional de privilegio de nuestro basquet.

Humilde como el club, ideas claras, y tenacidad, herramientas esenciales que tuvo el plantel de Mathías Nieto El Metro pasado. Esas mismas son algunas de las características que representa a una dirigencia joven que no para de hacer cosas bien y que transita un camino empedrado pero que busca la firmeza al final del mismo.

Enojado por lo que se rumorea, “yo no se porque está comentando eso” esbozó Pablo Rodríguez, compañero de fórmula de Ruben Caballero, otro hombre que le dedica horas de pienso y ganas para que Verdirrojo esté lo más arriba posible.

“Esta directiva hace tres años que está trabajando, somos jóvenes y proponemos planes para fomentar lo social como institución para que eso acompañe el proyecto deportivo. De ese plan no nos queremos separar, queremos jugar la Liga sin hipotecar al club. Creemos que el ascenso nos potencia de todas formas” dijo Rodríguez quien manifestó desde el comienzo que la idea de decir presente en la Liga genera el crecimiento del club. “Somos el único club de basquetbol de la zona, logramos acaparar al barrio, tenemos la capacidad de juntar tanto a los de Cerro como a los de Rampla y consideramos que lo que nos pasó nos ayuda a todos”.

Luego de varias idas y vueltas en los escritorios, se concretó el ascenso. De ahí en más la dirigencia conversó con su gente y dio a conocer las realidadades del club: “Se realizó una asamblea, se le dijo a los socios la situación del club, están al tanto de los arreglos que se deben hacer, ya logramos tener el presupuesto para esto, se están buscando las vías para solventar los gastos y por tal motivo se lanzó una campaña de bono colaboración. Está en tratativas un nuevo proyecto al Ministerio de Transporte para seguir creciendo desde lo social y eso nos va a llevar a jugar la Liga. El tema es que jamás pensamos que el ascenso se iba a dar este año, pero se dio y somos justos merecedores de esto”. 

Entrega, garra, ganas e identificación fueron algunos de los condimentos que tuvo un plantel que enamoró, sin querer queriendo, a más de uno y provocó que varios amantes del deporte naranja, vibren, apoyen y hasta hinchen por Verdirrojo: “Del plantel no se ha hablado mucho. La idea es Mathías (Nieto) siga al frente del primer equipo. Nosotros no vamos a dejar de lado nuestros ideales, queremos jugadores que ya sepan lo que es vestir estos colores, tenemos buena base de jóvenes con ganas de dar el salto. Que mejor para nosotros que todos esos jugadores se puedan llegar a mostrar en la Liga este año”.

El esfuerzo como símbolo y la búsqueda de recursos como tesoro: “Lo que nos dificulta a nosotros es el dinero, como sucede con todos los equipos que suben. Desde el primer día que se decretó el ascenso estamos trabajando para eso. Ya hablamos con los sponsors que suelen apoyarnos, contamos con el apoyo de la gente del barrio. Verdirrojo va a agotar hasta el último recurso para presentar un equipo competitivo sin hipotecar a la institución”.

Si algo le faltaba a una dirigencia que prioriza el club, es la firmeza al tomar decisiones que involucren al barrio y su gente: “Antes de febrero tenemos que arreglar las deficiencias que tiene el gimnasio. Verdirrojo si no juega en el Cerro, en su cancha, no va a jugar la Liga. Vamos a agotar hasta el úliimo recurso para competir. Tengo grandes expectativas de que el equipo esté en la próxima Liga Uruguaya”.

Todos los hinchas, vecinos del barrio y allegados pueden colaborar: “Verdirrojo lanzó una campaña de socios, la gente se puede acercar y colaborar. Además hay bonos colaboración de U$S100 que se pueden abonar hasta en cinco cuotas para la reparación del piso y para los arreglos del gimnasio”.