Roberto Salvia fue una de las figuras de Miramar en el triunfo ante Naútico que le permitió subirse al podio en la Copa de Oro de la categoría +40. El base que paso por Yale, Colón, Stockolmo y Río Negro a principios de siglo como jugador profesional charló con Básquet Total tras la obtención de la medalla de bronce.

“La verdad es que estamos para divertirnos en esto, ya estamos viejos y lo bueno es que en todos los cuadros hay amigos. El objetivo es  estar todos, correr un rato y sobre todo pasarla bien eso es lo más importante que tiene esto, después si entra alguna pelota o no es otra cosa. Hay días fantásticos y otros que no pero siempre tiramos al aro y eso es fundamental”, comenzó diciendo el conductor.

La amistad es uno de los valores que más fortalece el Maxi Básquetbol, “Siempre hay gente amiga desde todo punto de vista, amigos que me trajeron a Miramar a jugar, Ariel Alsina que me acercó a la Unión de Veteranos de Básquetbol y también me arrimó a Aguada cuando me encontró en la calle.”

“Es lo lindo que tiene el básquetbol y lo tuvo toda la vida, no es algo de ahora, yo desde los 9 años que estoy federado y comencé a jugar en cuarta de ascenso en el Domingo Savio. Ya son muchos años atrás de la naranja y lo más fantástico de todo es que te encontrás con gente amiga por todos lados, que te quiere, que te saludan y después va la pelota al medio y ver qué pasa como fue siempre”.

Muchas veces la cabeza dice una cosa pero ya el cuerpo no responde como otros años, “Los grandes que juegan en la pintura miden su esencia a los cachetazos, toda la vida el básquetbol ahí abajo del aro fue igual y va a seguir siendo igual. Es la ley del más fuerte y hay que imponerse, los que juegan en la pintura le prenden con alma y vida, sin asco a nada”.

Salvia despunta el vicio en varios lados, “Hoy se dio salir campeón con Miramar pero también estuve en la Copa de Plata con Naútico en otra categoría donde fui campeón por lo que fue un partido bastante ameno, venían insultos cuando metía alguna pelota y alguna que otra broma grosera pero todo bien siempre y con buena onda”.

Los veteranos juegan dentro y fuera de las canchas, “Siempre hay que ir a las comidas, con Miramar luego de los partidos vamos a comer alguna pizza y tomar alguna cerveza, con Náutico aún no pude ir a las comidas pero ya va a haber oportunidad. También tengo otro grupo en la Liga Amateur, es todo muy lindo lo que deja este deporte, que la gente te conozca, tengas amigos y te saluden en cada cancha que vas es algo mortal”.

Para finalizar Salvia agradeció, “Quiero mandarle un beso grande a nuestro capitán el “Dulce” que lo operaron del tendón, le deseamos un cariño enorme y una pronta recuperación al menos para hacer la mesa y después para jugar. Después agradecer a ustedes por estar acá y apoyar a los viejitos que todavía corremos atrás de la pelota”.