Federico Camiña habló con Basquet Total después del gran triunfo de Olimpia ante Malvín en el inicio del Clausura.

El primer análisis del entrenador fue el siguiente: “Habíamos perdido la línea de juego, hablamos mucho que más allá de perder teníamos que defender el trabajo, algo que no estabamos pudiendo hacer. Ganarle a Malvín nos puede dar mucha fuerza anímica”.

Sobre el trabajo defensivo, dijo: “Defendieron mucho los chicos, pudimos estirar el plantel y todos los que defendieron intenso atrás pudieron hacer alguna cosa adelante. A esto habíamos apostado al principio. En primera línea sabíamos que no nos podíamos descansar porque ellos tienen jugadores de clase, y Cabillón trabajó muy bien sobre Garret en la pintura. Necesitamos hacer rotaciones para frenarlos que por suerte nos salieron muy bien”.

La dupla foránea, en conjunto, jugó el mejor partido de la temporada: “Nosotros necesitamos de los extranjeros para ganar, pero a veces nos fijamos mucho en ellos y el trabajo recae mucho sobre los dos. Si bien nos deben dar el salto de calidad en el goleo, necesitamos que esten un poco más finos defensivamente. Más allá de eso para estar en la pelea necesitamos que todo el equipo aporte en ataque”.

Agarbado jugó un partido notable, asi lo destinguió Camiña: “Abel ya dejó de ser el pibito que yo dirigí en 2010 en Olimpia, ya es un hombre que tiene capacidad, temple y personalidad de hacer las cosas que hizo contra Malvín. Me alegro mucho que se le den estos partidos porque trabaja muchísimo, además de que es un pibe increíble. Es muy hincha de acá y lo siente mucho”.

El tiempo reglamentario terminó con una jugada super polémica: “Siempre digo lo mismo, si a mi me cuesta tanto verla, hay que darle la derecha a los árbitros. En ese momento un poco te desesperás porque parece que la ves clara. En situaciones tan finas hay que confiar en los jueces que hacen su trabajo”.

Más allá de eso, Olimpia afrontó muy bien la prórroga: “Tratamos de no desenfocarnos en las protestas antes del alargue, era dificil por todo lo que se te pasa por la cabeza en ese momento, pero ellos mismos dijeron de olvidarse rápido, y otra vez entramos a defender para llevarnos el partido”.

Para el final, sonrió al ser consultado sobre la receta para ganarle a Malvín: “Son cosas que se dan, no se da mucho, hay que disfrutarlo, porque lo dejamos en 75 puntos en alargue. Allá nos hicieron 63 y hoy sin el suplementario 67. Ese trabajo defensivo me deja contento”.