Diego Olivera aportó experiencia al título de Olivol Mundial, el originario base, que a esta altura de su carrera ya juega de cuatro, habló con Basquet Total.

Olivera cumplió el objetivo en una institución que quiere mucho: “Yo soy formado en Miramar, pero jugué muchos años en Olivol, por eso me pone contento haber logrado el objetivo de llevarlo a El Metro. Me siento a gusto en el club, siempre en las malas estuvieron y cuando los necesité me dieron una mano, como cuando falleció mi viejo, o cuando tuve la lesión de la rodilla. Este año venía de un año malo con Marne y me volvieron a abrir las puertas, por suerte lo pude terminar positivamente”.

Diego contó su rol en el equipo: “Había que darle experiencia al plantel, conozco la DTA que no es nada fácil de jugar, pero es lindo, a mi me gusta mucho. Era un grupo joven, mi objetivo era aportar mi granito de arena, sabía que no estaba para jugar los 40 pero ese rol creo que lo cumplí bien”.

El experiente jugador analizó la campaña: “Tuvimos una primera rueda de altos y bajos, Lagomar allá nos pisó, fueron mejores. Pero de menos a más fuimos creciendo y llegamos al último partido teniendo un buen juego colectivo”.

El entrevistado contó las razones del título: “Fuimos campeones por el trabajo del día a día, porque teníamos un gran grupo humano y los objetivos claros”.

Durante la nota le llegó una latita fresca, con vaya a saber que liquido (no vamos a decir públicamente que era cerveza), Olivera le dio un beso y se fue con una sonrisa a festejar: “Es lo que tiene la DTA, los copetines”.