Analizamos la lista de Marcelo Signorelli para la primera ventana de Eliminatorias donde Uruguay enfrentará como local a Panamá y Paraguay.

En el puesto de base aparecen tres jugadores con presente en la vecina orilla: Luciano Parodi, Gustavo Barrera y Santiago Vidal. Si bien los dos últimos no estuvieron en la AmeriCup la baja de Granger hacía obvia la presencia de “Panchi” por su buen rendimiento y experiencia, también. Vidal podía estar en duda por la lesión que lo marginó de gran parte del Súper 20, pero ante la baja de Fitipaldo y la gran cantidad de minutos que la celeste jugará con doble base, su citación se hace más que lógica.

Como escoltas se citó a Federico Pereiras y Salvador Zanotta, y quizá aquí sí muchos se hayan sorprendido. Sin dudas es un puesto donde la renovación nos ha complicado.  Zanotta se desempeña principalmente como base en Macabi. Si bien puede cumplir este rol, el nombre de Facundo Medina seguramente está al mismo nivel y sus características de tirador aportarían algo de lo cual el roster carece. En el caso de Pereiras, probablemente cumplirá una labor defensiva similar a la que realizó Zubiaurre en la AmeriCup, pudiendo defender tanto a bases como a escoltas.

En el puesto de alero están Juani Ducasse y Sebastián Vázquez, jugadores en momentos y roles distintos. Ducasse es uno de los jugadores de mayor proyección de nuestro básquetbol, y se encuentra en pleno crecimiento, para lo cual la selección le dará un plus. Vázquez sin dudas es un jugador defensivo, incluso un revulsivo, de los pocos aleros con esa característica, si no el único.
Desde la lista de 24 reservados, se generó expectativa por la aparición de Demian Álvarez. Seguramente los aspectos defensivos, la forma de juego de Uruguay y el rol específico que tendría en la Selección pesan a la hora de elegir a Pereiras o Vázquez por sobre él.

Como ala pívot, regresa Mathías Calfani quien sin dudas será titular, acompañado por Gonzalo Iglesias y Hernando Cáceres. El artíguense es el jugador más completo en la posición, pero sus relevos aportan quizás un poco más de tiro exterior y mantienen la juventud e intensidad que se busca.
Si bien es discutible la ausencia de Izaguirre, para un rol secundario se apostó por jugadores más jóvenes y con rendimientos similares. Cáceres y el sanducero tienen rendimientos similares en esta LUB, pero el de Trouville ha mostrado un crecimiento en el juego propiamente interno. Iglesias es quien tiene más proyección, y su salto a Bahía deberá dar un gran empuje a su crecimiento, además de tener un excelente porcentaje en tiro exterior en esta Liga Nacional (41,5%).

En el puesto de “5” Uruguay parece estar en su mejor momento: Esteban Batista y Hatila Passos como nacionalizado. No solamente nombres destacados, sino que ambos están en gran momento.
En el juego interno, el retorno de Calfani y la inclusión de Hatila dejan sin lugar a dos grandes defensores de la celeste de los últimos años como “Tito” Borselino y Kiril Wachsmann. A pesar de la entrega de ambos, no debería haber discusiones sobre este punto.

Por último se citó a Emiliano Serres como jugador extra. El otro gran proyecto uruguayo, de mucho crecimiento esta temporada y que ya ve minutos de calidad en el equipo de Pablo López, ya sea como escolta o alero. Mantenerlo en el núcleo de la selección no sólo es una apuesta, sino un acierto de Marcelo Signorelli.