Yale venció 85-68 a Romis con Guerra y De León como figuras. Los verdes a cuatro fechas del final están fuera de los ocho mejores y aún tienen una fecha libre.

Lindo choque entre dos equipos fuertes nos presentaba Defensores de Maroñas con el condimento de que ninguno podía regalar puntos con el objetivo de no complicar su participación entre los ocho mejores. Aún así, poco marco de público para lo que los equipos presentaban en cancha, siendo rivales directos.

Inició el juego con Romis tomando las primeras diferencias, defendiendo y corriendo la cancha. Pero los de Jacinto Vera se acomodaron rápidamente en el partido, lastimaron abajo ante un rival que regaló un poco el tiro exterior. Con imprecisiones de ambos planteles, el goleo en la pintura se hizo protagonista y se fueron al primer descanso 15-15, sin grandes destacados, en el que los cinco titulares del local y cuatro de visitante anotaron.

Un triple de Wenzel y puntos de Tabaré Martínez abrieron el período 7-0. Yale logró achicar pero sufrió la tercera personal de Guerra que tuvo que salir del rectángulo. Esto lo aprovechó su rival que con otro 7-0 abrió 8 (29-21), sacando jugo a la poca idea de los dirigidos por Figueroa a la hora de atacar, lo que le permitió defender y anotar de corrida con Wenzel como protagonista. A esto se le sumó también el buen ingreso de Mauro Domínguez que metió un triple largo cuando los azules se habían colocado a uno. El libreto cambio para los de la calle Gallinal, que al no contar con centímetros adentro, encontraron agua con triples y puntos de corrida en manos de De León y Andrés Rodríguez. Una bomba de Jennings a la vuelta de un minuto de González le dio aire al verde para cerrar el primer tiempo con ventaja de 35-31.

La visita entró a la segunda mitad con Guerra y a lo bueno que venía haciendo en ataque corriendo, le sumó la posibilidad de anotar posteando al ex Cader. La buena mano de Andrés Rodríguez desde más allá de los 6,75 apareció y así Yale con un 17-2 abrió 11 (52-41), lo que desató la furia del entrenador local que muy enojado golpeó la mesa al pedir minuto. Con Jennings yendo a cargar abajo, Romis encontró puntos consecutivos en su mano para achicar a 6 (54-48) e irse al descanso corto con esa diferencia.

Los de Jacinto Vera encontraron un par de dobles y faltas explotando el callejón central, el que increíblemente su rival dejó libre. Las pérdidas de los verdes las explotaron a la perfección De León y Rodríguez que en contraataque fueron imparables. Guerra se sumó a las corridas, iniciándolas por momentos con sus 20 rebotes defensivos, ante malos tiros del contrario llegando incluso a finalizar; y hasta Briñón aportó sus puntos con triple para que la visita abriera 16 (75-59). El ingreso de Rodrigo fue muy bueno porque fue la primera salida y su velocidad le permitió explotar a la perfección el traslado de cancha a cancha. El azul siguió aumentando una diferencia que se hizo indescontable y así festejó el triunfo a domicilio, que le sirve para quedar prácticamente confirmado entre los ocho mejores.

El goleador fue Luís de León con 26, seguido de los 22 de Guerra con 23 rebotes. En Romis se destacaron en el goleo Jennings y Wenzel con 14 puntos y 8 rebotes.