Lagomar derrotó 89 a 65 a Reducto en calidad de vistante y consiguió su séptima victoria en igualdad de presentaciones en lo que va de esta DTA.

Jorge Araujo, Mauricio Correa y Rodrigo Prando fue la terna designada para un encuentro donde se enfrentaban dos realidades totalmente distintas pero que los puntos eran vitales para ambos. Por momentos los árbitros se mostraron con poca paciencia y permitieron jugar muy poco y por otros lapsus del partido no reaccionaron ante alguna falta subida de tono.

“Acá estoy yo. Soy el verde de la costa y vengo invicto” pareció decir Lagomar que en menos de tres minutos colocó un parcial de 8 a 0 a su favor. Una ráfaga de anotaciones por parte de Reducto hacía que el local se colocara a una sola bola pero rápidamente el equipo de Sande volvió a tomar las riendas del juego y sacó diez de ventaja. El local no encontraba juego y con más ganas que ideas Marcel Pierri y “Nacho” Pons se luchaban en la tabla. En la otra acera Javier Álvarez estaba muy efectivo desde los 6.75 y Nicolás García lo aprovechaba. Mejor comienzo para el Lago que terminó 28 a 12 los primeros 10 minutos.

Misma situación que en el comienzo del match se dio en el segundo periodo. El Manzana seguía electrizante y cuatro anotaciones personales aumentaban la diferencia. Un buen reingreso de Felipe Trusich y la regularidad de Pierri levantaban a los simpatizantes locatarios. La pelota no quería entrar, el partido perdía relevancia y cuando nadie la quería Rodrigo Carvidón hacía el trabajo sucio y lidiaba contra todos abajo del aro. Marcel ya no era clave solo en ofensiva en el equipo de Narbais si no que también ayudaba con la defensa. A pesar de esto sobre la chicharra le dio medio metro a Martín Larrea y no perdonó desde los 6.75, los de Sande se fueron al descanso largo por 45 a 29.

Pons colocó un triple temprano para ir acortando la brecha pero Carvidón daba esa tranquilidad necesaria para que la distancia no se fuera achicando. A pesar de algun intento de Reducto de volver a ser eficaz con el tiro, la pelota no entraba. Lagomar disfrutaba el momento poco fortuito del local e intentaba darle el quiebre al partido. Dos triples consecutivos del celeste mantenían latente una pequeña ilusión para los de Narbais. La ventaja provocaba que Sande le diera minutos a los que menos juegan pero la renta se mantenía y el verde entraba a jugar los últimos 10 minutos 68 a 47 arriba en el marcador.

Reducto empezó a presionar en toda la cancha y con Sergio Castelló como estandarte buscaba el milagro. La experiencia de Enrique Elhordoy le dio lo necesario a Lagomar para aparecer en los momentos más delicados del encuentro. El tridente conformado por Rodrigo Cardozo, Fabián Cabrera y Aurelio Borsani le dio la explosión necesaria en el final para que el verde lograra cerrar la victoria por 89 a 65.