Paysandú se armó este año para competir y está a un paso de la Copa de Plata. Una de las grandes responsables de esto fue Estefani Da Silva que anotó 34 puntos y solo falló un libre en 23 intentos.

Las chicas festejaron con la vida un importante triunfo que las deja a un paso del título: “El primer partido, con 18 puntos arriba que teníamos pensamos que lo teníamos controlado, perdimos la cabeza y lo perdmios por nueve. El objetivo de hoy era no perder el foco, corazón caliente pero mente fría y es lo que hicimos. Entramos con la mente fría, sabíamos que Paysandú lo podía ganar y lo ganamos. Así vamos a ir al tercer partido, con la mente fría, porque hay equipo adentro y afuera, y es lo más importante para nosotras”.

En el primer partido lograron hacer 25 minutos bárbaros y el Paysa quería repetirlos en la noche del domingo: “Fue el objetivo. Queremos jugar 40 como los 25 del partido anterior. Creo que se dio, más allá de que empezamos a desfilar por quinta y salimos, pero las que entraron del banco metían la misma garra que nosotras. Todos somos una, Paysandú es una familia, más allá del equipo y jugadoras, hay un grupo humano importante y por eso se refleja en la cancha el trabajo que hacemos”.

Paysandú presentó un corto equipo de nueve jugadoras, que ante un arbitraje que pitó mucho, las llevó a terminar el partido solo con cinco jugadoras: “Además de eso, una tenía cuatro faltas y le dije: “Por favor, manitos arriba como que no tenés brazos. No hacemos más faltas, que tiren”. Teníamos algún doble como para dar, no era la idea que nos siguieran metiendo, pero con el tiempo que quedaba estábamos confiadas en que lo íbamos a poder mantener y lo íbamos a poder cerrar, y así fue. El próximo partido lo vamos a encarar de esta manera, de repente no con tanta falta, pero sí atacando como atacamos que también les sacamos muchísimas faltas. Se tiraron muchísimos libres de los cuales acertamos, eso nos dio las diferencia”.

No solo los libres embocados fueron fundamentales, sino también la cantidad que erró Capurro: “Generalmente no ocurre. Capurro es un equipo que mete muchísimos simples y así nos venían ganando también en la temporada. Hoy por suerte metimos más nosotras. Erramos muy pocos libres y eso nos sirvió para sacar ventaja y no perder la cabeza”También se refirió a sus extraordinarios números desde los 5,80: “No puedo decir que meto siempre, pero tampoco es que erro mucho. En el año no me había pasado de tirar 23 simples. Hoy, yo creo que estaba confiada de que los iba a meter. Los simples no eran míos, los simples eran de Paysandú. Estaba con la cabeza enfocada, no importaban los gritos, los chiflidos, que es común, es normal. No me sacaron del partido en ningún momento, al contrario, me dieron más ganas para meterlos, para ganar”.

Corriendo la cancha Estefani se hizo imparable: “Hoy no sé de donde saqué fuerza. Creo que la hinchada igual nos da muchísima fuerza. Más allá de los gritos, no sentimos presión, al contrario, es un aliento cuando salimos al segundo tiempo íbamos ocho abajo. Ocho puntos no son nada en el básquetbol, sabíamos que lo podíamos remontar y así fue, lo remontamos y ganamos el partido”.

Además, sobre las hinchadas agregó: “Para nosotras es una fiesta. Hoy puedo decir que ya estamos felices, que es una tarea cumplida. Queremos ganar esta copa, sé que Paysandú la puede ganar, pero si en el tercer partido no la llegamos a ganar no importa. Porque forzamos el tercer partido y demostramos lo que somos adentro de la cancha, todas somos una, ese es nuestro lema”. 

Las chicas demostraron que están a la altura de las finales: “En un comienzo, Paysandú era el equipo ganable, el fácil de sacar del camino. Cuando eliminamos a Cordón fue también una sorpresa, pero nosotras demostramos lo que hacemos dentro de la cancha. Es el trabajo de un año entero, de mucho esfuerzo. Todas trabajamos, todas somos mamás, nos cuesta muchísimo, no es que vivimos para el básquetbol y eso se refleja en la cancha, está buenísimo. El tener el plus de la hinchada de Paysandú que no nos abandonó en ningún momento en el año, para nosotras es como ser campeonas”.

El logro conseguido para Da Silva, le da a una alegría a la hinchada, que es lo que las chicas querían por todo lo que les dio en el campeonato: “El partido pasado queríamos haberle dado esta alegría. No se pudo, pero hoy creo que se la devolvimos. Ver la cara de alegría de la hinchada para nosotras fue genial. Ya ganamos, ojalá el próximo partido sea con la copa en la mano, pero hoy puedo decir que ya ganamos”.

Por último, consultada sobre en que puesto pondría este partido en su carrera básquetbolistica dijo: “Hoy fue el mejor partido. Pero no en cuanto a los puntos, sino en cuanto al equipo. Hoy se trabajó bien, sí estuve como más concentrada, todas estuvimos más enfocadas. No perdimos la cabeza, fue mente fría todo el tiempo, pero si creo que hoy fue el mejor partido de todas, no solo el mío. Acá no hay una estrella, acá hay un equipo y se demuestra en la cancha. Mis puntos son de Paysandú, no son de Estefani, así que eso me hace más feliz y si sirvieron para ganar, más feliz aún”.