Paysandú derrotó a Capurro 57-52 con un partido imperial de Estefani Da Silva que anotó 34 puntos y puso 22 libres en 23 intentos. Así, igualó la serie a uno y evitó que su rival se llevara la Copa de Plata.

Un clima excepcional vivimos en la noche de ayer, con dos equipos que convocaron y desbordaron el gimnasio de Miramar. Las copas y medallas se hicieron presentes en la previa, para decorar un lindo escenario a pesar de no ser entregadas. El Paysa recibió a las suyas con papel picado, globos rojos y negros para las lobas y la presencia de parte de los planteles masculinos de ambas instituciones, hicieron parte de un lindo clima al que el básquetbol femenino no está acostumbrado a vivir, en especial por la Copa de Plata.

Los primeros cinco minutos de básquetbol hacían esperanzar al público de un juego goleado, en donde las rojinegras consiguieron la primera ventaja de 9-8. Pero en la segunda mitad del chico arrancaron las imprecisiones, pérdidas por mal manejo y malos porcentajes de tres puntos, que fueron muy buenos en el arranque. Lorena Sapio fue la más destacada en el momento chato y así las vigentes campeonas se fueron al descanso corto con una ventaja de 16-10.

Capurro abrió tempranamente la máxima de 13, iniciando el segundo período con un 9-2. Pero las dirigidas por Silvera se quedaron sin gol. Apenas un triple convertido en los últimos cinco minutos, fueron fundamentales para iniciar la remontada de las de la calle Emilio Raña, que con ocho puntos consecutivos de Estefani Da Silva, la diferencia se achicó a 28-20 en el entretiempo.

El segundo tiempo empezó un poco más goleado, con las dos hinchadas alentando, haciendo de Miramar una caldera.  Paysandú intentó reaccionar, Infantini puso un triple fundamental para achicar a 5, pero poco después De Pena se fue descalificada por doble técnica, lo que le dio aire nuevamente a las lobas en el marcador. Sin embargo, ante un arbitraje que pitó cada roce como falta, las locales con su buena efectividad de libres, sobre todo en contraparte a lo hecho por su rival, lograron ponerse a uno. Para ponerle la frutilla al cuarto, terrible triple de Trihuela en el final, permitió que el score se revirtiera de cara al último descanso (38-36).

A partir de ese golpe anímico, el Paysa nunca perdió la ventaja. Un temprano triple de Cambra le abrió el telón al show de Da Silva, que corriendo la cancha fue fundamental. Gracias a esto, las vencedoras abrieron el chico con un 7-0, que tomando en cuenta el final del anterior, redondearon un 16-0 con el que estiraron la diferencia a 9. Las dirigidas por Silva jugaron una defensa muy física que si bien incomodó a su rival, las hizo cargarse de faltas rápidamente. La ventaja estuvo en que Capurro no pudo aprovechar la inmensa cantidad de libres que tuvo encestando 11 en 32 intentos. El juego se hizo muy cortado, en el que ambos equipos se malhumoraron por un arbitraje que no estuvo a la altura, que dejó pasar muchas violaciones y sancionó demasiado mínimo toque como falta. Con mucha protesta por parte de ambas hinchadas, las locales perdieron a cuatro jugadoras por faltas, pero esto no les impidió cerrar el juego de buena forma, de la mano, nuevamente de Estefani Da Silva que en corridas de cancha no la pudieron parar y cuando fue a la línea de libres no falló.

Festejó Paysandú, un equipo que se armo este año y que demostró estar a la altura de las finales. Su gente invadió la cancha, las jugadoras lo disfrutaron y festejaron con mucha euforia, sabiendo que lograron un gran objetivo.