Lagomar arrancó la DTA de forma soñada, ganando ambos partidos y con las dos mejores diferencias en el torneo hasta ahora. Tras la victoria con Albatros, Básquet Total habló con el goleador de la noche, Rodrigo Cardozo.

En una divisional de resultados hasta el momento parejos, las diferencias que sacó el verde hacen ilusionar al oriundo del club: “El otro día (con Yale) fue algo mentirosa la diferencia porque fue un partido parejo, en el que si bien nunca nos pudieron pasar, se abrió la diferencia en el final, lo controlamos bien y metimos bolas importantes. Hoy fue diferente, creo que de arranque marcamos la cancha, sabíamos que de local no podíamos perder. Estamos mentalizados en ganar todos los partidos y pelear por el ascenso definitivamente”.

El equipo de la Ciudad de la Costa basó su triunfo en el juego interior donde sacó la ventaja: “Faltó Introini de ellos. Si bien nosotros no tenemos un “5” bien definido salvo Quique (Elhordoy), creo que tanto yo, como Nico (Álvarez) y Carvidón ahí abajo damos una buena mano. Así que supimos sacar ventaja ahí”.

Pasan los campeonatos y Lagomar repite varias caras: “La idea de la directiva es hacer una columna vertebral basada en mí, que soy del club, el Manzana (García) que está hace pila, Fabi (Cabrera) que está trabajando en formativas y creo que además de ser tremenda gente, también sumamos como jugadores. La idea es esa, tener un buen plantel primero que nada y después incorporar algún jugador nuevo como lo es Nico Álvarez, que para la divisional está por encima del resto. Hay que aceitarnos con los nuevos jugadores, después con los viejos ya nos conocemos así que eso es un plus”.

El club hace tres años está cerca del ascenso pero no lo ha conseguido y eso le da a los jugadores que han vivido esos campeonatos ganas de una revancha: “Es una espina que todos tenemos, los que estamos acá; y los que se fueron, creo que hasta ellos también hacen fuerza por nosotros, porque creo que estos tres años merecíamos subir. El primer año con Larrañaga y Cordón, después con 25 y Miramar, y después el último con Colón y Auriblanco. Obviamente ya hasta empieza a doler eso de no subir y nosotros creemos que este es el año definitivamente. No digo que si no es este año no va a ser nunca, pero esperamos que sea si o si”.

Por último se refirió a los rivales que le pueden pelear el ascenso: “Todos los cuadros son complicados. Las canchas en esta divisional importan. Ir a jugar a Albatros por ejemplo, que el otro día Olivol le ganó por seis nomás, es complicado. No va a ser fácil subir, eso lo sabemos, pero tenemos que sacar los partidos jugando bien al básquetbol y si no se puede será metiendo, jugando en cualquier cancha, que hay que ganar”.